sábado, 29 de diciembre de 2012

Eduardo Manostijeras (Película, 1990)

Eduardo Manostijeras
 (Edward Scissorhands. Tim Burton, USA, 1990)
  -Autor: José Felipe Díez Rioz*-      
                
Manos de hierro, corazón de oro
Es el sonido que da comienzo a ese periodo del año tal especial que son las Navidades; el sonido del sorteo de la Lotería Nacional que cada 22 de diciembre alimenta todos nuestros sueños; tanto este año como el pasado la música del anuncio de la lotería nos trae a la memoria la imagen de un hombre que, en lugar de manos tenía tijeras, esculpiendo una estatua de hielo mientras bajo la nieve gira y gira Winona Ryder, efectivamente, se trata de la emotiva música que Danny Elfman compuso para la película de Tim Burton “Eduardo Manostijeras”, un hermoso cuento navideño sobre las personas diferentes y la bondad humana. En “Un mundo de cine” recordamos esta obra cumbre en la filmografía de uno de los directores contemporáneos más peculiares.
Concebida como un cuento de hadas, la película se inicia, tras unos títulos de crédito que consiguen una perfecta ambientación, con una abuela contando a su nieta, en el momento de acostarse, por qué nieva y de donde viene la nieve, la abuela le habla de una mansión, en lo alto de la montaña, donde vivía un inventor que quería crear un ser puro, le dio todo: entrañas, corazón y, además,  los mejores sentimientos, pero fallece antes de terminarlo, sin poder darle una manos humanas, de modo que, Eduardo, que éste es su nombre, se queda sólo y con unas enormes tijeras como manos, hasta que una vendedora de productos cosméticos lo descubre, lo adopta y lo lleva a la zona residencial donde vive con su familia. A partir de entonces, tanto la vida de Eduardo como la de esta familia, ya no será lo mismo.

Estrenada en 1990, la película forma parte de la primera etapa en la filmografía de Tim Burton. Burton (Burbank-California, 1958) realiza, tras filmar la exitosa Batman, la que quizás sea su película más personal, con la creación de un personaje que no es más que un reflejo del propio Burton.
Se trata de una obra que fascina, tanto por la historia que cuenta como por el poderío visual de sus imágenes, mostrando muchas de las características específicas del universo propio de Tim Burton, después reiteradas en todas sus películas posteriores, dando lugar a una filmografía con estilo y características propias.
El argumento, nacido en la adolescencia del director, nos habla de aspectos tanto propios de la naturaleza  humana como sociales. Aparecen aquí  temas recurrentes en las cintas del director: los personajes excéntricos, pálidos y con ojeras, la soledad, la incomprensión, la ausencia de la familia, la inocencia y la bondad están perfectamente reflejadas en la película. El personaje principal representa los mejores sentimientos y contrasta con el resto de personas que viven en ese barrio residencial. Burton ridiculiza cariñosamente sus costumbres, pero también es crítico con ese estilo de vida tan superficial.
Johnny Deep y Winona Ryder en Eduardo Manostijeras.
La película también nos habla de las personas que son diferentes, vemos las dificultades que tiene Eduardo para realizar acciones tan cotidianas como vestirse o comer sin utilizar las manos o para abrazar a las personas queridas, encontramos aquí una de las mejores escenas de la película, aquella en la que Eduardo no puede abrazar a la chica que quiere. También vemos la dificultad de aceptación de estas personas a la sociedad en la que viven, en este caso, los habitantes del barrio residencial reciben a Eduardo, al principio, con curiosidad y admiración por su extraordinaria habilidad para crear esculturas en los arbustos de sus jardines, pero, pasado esto, aparece el rechazo y la persecución a la persona diferente. Las imágenes de la persecución de los habitantes del barrio a Eduardo resulta un claro homenaje al clásico del cine de terror “Frankenstein”.
Una escena del film con el veterano del cine de terror Vincent Price.
En cuanto al aspecto visual, Burton crea dos mundos contrapuestos: la mansión donde vive Eduardo, oscura y siniestra, en colores negro, gris y azul oscuro, directamente inspirada en las películas que más han influenciado a Tim Burton: los clásicos del cine de terror de la Universal  de los años 30, el expresionismo alemán y las películas de ciencia ficción y terror de los años 50 y 60, algo que vuelve a ser remarcado, de nuevo, en su último film hasta el momento “Frankenweenie”, auténtico homenaje a este cine y, en contraposición a este ambiente, el barrio residencial con sus casas y coches de colores chillones y tonos pasteles; aquí el cineasta recrea Burbank su ciudad natal. Naturalmente, el director se decanta por el primero de los ambientes, allí la cámara se desliza con mimo mostrando, por ejemplo, como son las curiosas máquinas del inventor.
En fin, con la influencia de los cuentos infantiles como Pinocho o La bella y la bestia, y  con el tipo de cine que hemos en el párrafo anterior, Burton filma un emotivo, oscuro, romántico y hermoso melodrama donde la música de Danny Elfman, colaborador habitual de Burton, resulta esencial,  aportando el toque emocional que requería el guión, ya no es posible concebir la imagen de Eduardo sin la compañía de esa bella melodía.
En Eduardo Manostijeras nació la colaboración entre Burton y Deep.
Para dar vida a Eduardo, el director eligió al, por entonces, ídolo juvenil Johnny Depp, nació en ese momento lo que será una larga colaboración entre ambos que llega, hasta el momento, a ocho películas rodadas juntos. Su actuación resulta prodigiosa, sin apenas hablar, es capaz de transmitir con la expresión del rostro y con la mirada todos los sentimientos del personaje del mismo modo que lo hacían los grandes actores del cine mudo como Chaplin o Keaton, además Depp tuvo que soportar el traje, el maquillaje y las tijeras que diseño Stan Winston para el personaje. Dando la réplica a Depp, el director volvió a contar con Winona Ryder, con quien ya había trabajado en su anterior film “Beetlejuice”, quien cumple perfectamente con el papel de la chica que hace que Eduardo conozca al amor, Igualmente el resto de actores secundarios, Dianne Wiest, Anthony Michael Hall, Alan Arkin o Kathy Baker,  encarnan muy bien a los habitantes de este barrio residencial. Mención especial merece la aparición de Vincent Price, el clásico actor de los filmes de terror dirigidos por Roger Corman en los años 60 adaptando las obras de Poe, interpreta al inventor con una elegancia y una sobriedad maravillosas, esta fue su última película.
Toda la creatividad de Tim Burton se manifiesta en un conjunto de secuencias maravillosas, desde el inicial vuelo de la cámara sobre el pueblo nevado hasta entrar en la mansión donde veladamente aparece Eduardo, hasta la secuencia donde Eduardo está sentado al borde de la carretera con la única compañía de un perro pasando por la emotiva muerte del inventor o las maravillosas secuencias de ese final tan agridulce como hermoso.
El director Tim Burton y los actores Vincent Price y Johnny Deep.
Al igual que la película de Frank CapraQué bello es vivir” es un icono y un símbolo de las Navidades, “Eduardo Manostijeras” se constituye en uno de esos filmes que resulta muy gratificante revisar, al menos, una vez al año, porque como en todas las grandes películas siempre descubriremos algo nuevo.
Autor: José Felipe Díez Rioz. Para www.unmundodecine.com
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A continuación puede verse el tráiler en inglés de Eduardo Manostijeras



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lunes, 8 de octubre de 2012

Las Nieves del Kilimanjaro (Película, 2011)

Las nieves del Kilimanjaro 

(Les neiges du Kilimandjaro. Robert Guédiguian, Francia, 2011)

-Autor : José Felipe Díez Rioz*-

La gente pobre
En los últimos años el cine francés ha estrenado un conjunto de filmes de notable calidad que han convertido a esta cinematografía en la mejor alternativa a la poderosa industria norteamericana, para alegría de todos los aficionados al cine que buscan, además de entretenimiento, emoción y reflexión en las películas. En el último año, además de películas que han obtenido el reconocimiento del publico y la crítica como “The artists” o “Intocable”, se han estrenado otras más minoritarias pero igualmente excelentes como la cinta de Valérie Donzelli “Declaración de guerra” o esta “Las nieves del Kilimanjaro” a la que, en esta ocasión, Un Mundo de Cine presta su atención. Una emocionante fábula moral que realiza una defensa cerrada de valores que la sociedad de hoy en día parece haber relegado u olvidado.
Robert Guédiguian, (Marsella, 1953),  es un director con una filmografía centrada en gran parte en los temas sociales y políticos, dando muestra de cual es su pensamiento, ideología y nivel de compromiso con la sociedad que le ha tocado vivir, por ello, su cine entronca con el de directores con inquietudes similares como Loach, Kaurismaki o los hermanos Dardenne, estando, además, aderezado con el humanismo y el espíritu del cine de Frank Capra donde las personas son lo más importante,.anotemos que Guédiguian cita “Qué bello es vivir” como una de las Películas que lo han marcado.
Para rodar “Las nieves del Kilimanjaro” regresa a su ciudad, Marsella, y a su barrio  L'Estaque, para hablarnos de la gente que vive allí en la actualidad, y para ello, se basa en un poema de Víctor HugoLes pauvres gens” (La gente pobre), filmando una historia que nos enseña algunas cosas sobre cómo es nuestra sociedad europea contemporánea.
Un sorteo para determinar los despedidos de la fábrica

La película se inicia con un sorteo en una fábrica del puerto donde saldrán los nombres de los obreros que serán despedidos para que esto permita la viabilidad de la fábrica y con ello el empleo del resto de trabajadores, uno de las personas que perderá su empleo es Michel, un veterano sindicalista, ante el asombro de su mejor amigo que no entiende que haya participado en el sorteo pudiendo estar excluido, Michel le contesta que no quiere ningún privilegio, así asistimos al primer detalle de la personalidad del protagonista de la historia, su calidad humana fluirá durante toda la película. Ahora Michel afronta con serenidad su vida de prejubilado junto con su mujer Marie Claire, sus hijos, sus nietos y sus buenos amigos hasta que un inesperado acontecimiento pone a prueba sus convicciones.
Las nieves del Kilimanjaro nos habla de valores y sentimientos: la honradez, la culpa, la venganza, el perdón, el amor y la amistad inquebrantables y, sobre todo, de la generosidad absoluta de la pareja protagonista. Todo ello dentro de la actual situación sociopolítica con una crisis económica que golpea con dureza a los más débiles. El cambio de modelo económico, el desempleo, la desaparición de la conciencia de clase o la contraposición de generaciones diferentes también forman parte de la película.
Los escenarios del puerto, protagonistas de la película

La historia se desarrollo en una Marsella luminosa donde se aúnan las imágenes del sol y el mar junto a los encuadres casi continuados de las grúas y los barcos del puerto. El director nos muestra las escenas de la vida cotidiana, que tanto gusta de incluir en sus películas, que acompañan el desarrollo de la historia, vemos como el protagonista asa las chuletas y las salchichas en una barbacoa o como enseña a sus nietos como se comen las sardinas.
Es posible que se pueda pensar que la película es utópica, ingenua o con situaciones inverosímiles, pero se trata de una historia lúcida, inteligente y emocionante que no cae  en ningún momento en el panfleto ideológico sino que presenta a los personajes y les enfrenta a las situaciones que la vida puede deparar.
Otro elemento importante es la banda sonora de Pascal Mayer y las canciones que acompañan el desarrollo de la historia. El tema principal es una popular canción francesa de los años 60 “Kilimanjaro” interpretada por Pascal Danel; esta canción da origen al título de la película, coincidente con el clásico de Henry King de 1952 basado en la obra de Hemingway, y sin más coincidencia que la referencia a ese gran espacio del país africano en contraposición al barrio donde se desarrolla la película. La pareja protagonista recibe de su familia y amigos el regalo del viaje a Tanzania con motivo de la celebración de su 30 aniversario. Otras canciones como  “Many rivers to cross” de Joe Cocker o “Corazón de cristal” de Blondie acompañan el tono emocional de la banda sonora.
Los protagonistas, Jean Pierre Darroussin y Ariane Ascaride

Ariane Ascaride, compañera en la vida real de Guédiguian,  y Jean Pierre Darroussin, actores habituales de la filmografía de Guédiguian, dan vida a la pareja protagonista de edad madura de una manera natural, sencilla y con gran convicción, sus conversaciones e intercambio de miradas constituyen una de bazas más fuertes de la película, su un trabajo que resulta el soporte perfecto de la historia. El resto del reparto les acompaña interpretando a los jóvenes que rodean a los protagonistas, también  de forma notable,  a esos personajes tan bien definidos por el director.
No encontrarán en esta película grandes efectos especiales ni explosiones, tiroteos o choques de coches, sino únicamente trozos de vida que nos pueden enseñar a ser mejores.
Autor: José Felipe Díez Rioz. Para www.unmundodecine.com
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A continuación puede verse el tráiler de Las Nieves del Kilimanjaro: 

viernes, 14 de septiembre de 2012

Un Mundo de Cine cumple 5 años



Hoy esta página cumple exactamente 5 años desde que la inaugurásemos el 14 de septiembre de 2007, entonces con el artículo dedicado a Jinetes de Leyenda (que se publicó con la fecha previa de 25 de agosto). La satisfacción que a los diferentes autores de Un Mundo de Cine nos ha producido volcar nuestra pasión por el séptimo se ha visto además aumentada por el -al principio inesperado- éxito de nuestras publicaciones en la red y el posicionamiento en google de los mismas.
Primer artículo de Un Mundo de Cine
Tras publicar en este tiempo 367 artículos, la mayoría con un trasfondo histórico o social, son, de acuerdo a las estadísticas de google analytics, 2.592.681 las visitas que estos han recibido, correspondientes a 1.840.221 visitantes.
Los diez artículos más vistos han sido Spartaco: Sangre yarena (230.652 visitas), La Leyenda del Buscador (68.443), The Pacific (61.728), Los Pilares de la Tierra (57.984), Vampiros en el cine y en serie (54.620), El águila de la novena Legión (49.720), El retrato de Dorian Gray (49.653), Juego de Tronos (49.496), Vampire Diaries (47.240) e Hijos de la noche (45.288).
Es un placer poder decir que hemos sido leídos desde 182 naciones, fundamentalmente a ambos lados del Atlántico, haciéndolo posible el nexo común que supone la lengua española. Los cinco países con mayor número de visitas han sido España 952.608, un 51,77%, seguida por México 211.693 (11,50%), Argentina 206.850 (11,24%), Chile 108.776 (5,91%) y Colombia 79.778 (4,34%).
Desde el 22 de agosto hemos creado una nueva web donde hemos pasado a publicar asiduamente, www.HistoriayCine.com, la cual os invitamos a visitar y haceros seguidores de la misma en facebook para no perder detalle. Y desde este mes retomaremos la publicación en Un Mundo de Cine que durante este 2012 habíamos suspendido.
En este quinto aniversario queremos daros las gracias y esperamos haberos proporcionado informaciones interesantes durante este tiempo en la red.