lunes 5 de noviembre de 2007

El Buen Alemán (Película, 2006)


El Buen Alemán

(The Good German. USA, 2006)

-Autor: José Luis Urraca Casal-


Un Homenaje al cine negro ambientado en el Berlín de 1945

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] Prueba de que la Segunda Guerra Mundial sigue estando vigente a la hora de proporcionar al cine historias y el marco en el que éstas se desenvuelven, es el hecho de que el pasado año se realizaron tres buenas películas que sin ser propiamente bélicas, giran en torno a la contienda o a sus consecuencias más inmediatas, El Libro Negro (Paul Verhoeven, 2006), El Buen Pastor (Robert de Niro) y El Buen Alemán (Steven Sorderbergh), que es la primera de la que me voy a ocupar.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Tras rodar junto a George Clooney tres exitosas a la vez que provechosas entregas de Ocean´s (Eleven, Twelve y Thirteen) el director de Erin Brockovich (2000) o Traffic (2000) nos ha sorprendido enfrentándose al reto de rodar una película que, no sólo es un claro homenaje al cine negro de los años cuarenta y cincuenta, sino que además está abordado utilizando los medios y la tecnología de aquel entonces para filmarla.

Mucho se ha hablado de homenaje o plagio, según el parecer, de títulos tan míticos como Casablanca o El Tercer Hombre, principalmente por su parecido con algunas escenas (las cloacas de la cinta de Carol Reed), el mimetismo del cartel o el dibujo
de algunos personajes. Y es que es conveniente comenzar advirtiendo que la cinta ha sido recibida desde su estreno con un escaso éxito de crítica. Críticos y cinéfilos son responsables muchas veces de encumbrar a los altares, cual religión profesada por adeptos, determinados títulos de la historia del cine y condenar otros al más mísero desprecio o indiferencia, en este caso, quizá, por el hecho de atreverse a tocar títulos sagrados, entrando en el funesto calvario de las “odiosas” (pues puede haberlas de otro tipo) comparaciones.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Rodada en blanco y negro, bajo los acordes de Thomas Newman, la película comienza trasladándonos mediante imágenes de archivo al Berlín de 1945, una ciudad rendida, completamente devastada por los bombardeos aliados y la lucha mantenida en sus calles, palmo a palmo, contra el ejército soviético. Estamos en el mes de julio, sólo Japón sigue combatiendo en el Pacífico, mientras en Europa, los máximos dignatarios de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial (Churchill, Stalin y Truman) se han reunido en la
Conferencia de Postdam (cerca de Berlín) para decidir la administración de Alemania y trazar un orden mundial de postguerra.
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El Reparto
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
George Clooney (de nuevo en blanco y negro) es el ingenuo capitán Jacob Geismer, quien ejerce como periodista para la prestigiosa revista norteamericana “The New Republic” y llega a Berlín para cubrir la Conferencia donde se decide el destino del mundo. Para sus desplazamientos se le asigna un chofer, Patrick Tully, un joven soldado estadounidense que ha aprendido a sacar provecho de la situación que vive la ciudad, interpretado por Tobey Maguire. Tully no ha conocido nada mejor en toda su vida, el dinero de papel le convierten a él, un sencillo soldado, en un pequeño rey, ayudado por la escasez que hacen del contrabando y el estraperlo un negocio lucrativo. Resulta un poco extraño ver al bueno de “Peter Parker” y protagonista de Spiderman en este papel, pero está bastante correcto mostrando como situaciones límite como las creadas por la guerra, dan rienda suelta a los sentimientos más pragmáticos e incluso viles de supervivencia. Y de sobrevivir, a esa Alemania que ha vivido la barbarie nazi y el martillo devastador de la guerra, trata el personaje interpretado por Cate Blanchett (a quien este viernes podremos ver en el cine de nuevo en el papel de Isabel I de Inglaterra). Ella es Lena, una mujer cuyo mayor deseo es conseguir papeles para dejar atrás Berlín y todo lo que éste representa, su traumático presente y su horrendo pasado. Y Blanchett, quien para esta película estudió la forma de interpretar de Marlene Dietrich e Ingrid Bergman, está como casi siempre, superior, con una dosis de mujer fatal, fría, hastiada y sobretodo, atormentada. En parte su papel recuerda al de la Dietrich en Testigo de Cargo (1957), frecuentando locales nocturnos, esperando a que un Tyrone Power la rescate. A ellos hay que añadir en un papel secundario a un veterano como Beau Bridge, bien en su papel de coronel.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
Un rodaje al estilo de los clásicos
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Es necesario seguir con suma atención la trama de este thriller que conjuga intriga política y romance, la cual a pesar de lo lenta que en apariencia pueda parecer (neutralizado por su corta duración) no cesa de proporcionarnos detalles e información que si se pierden puede llevar a confusión. La puesta en escena es muy buena, los artistas están bastante correctos en sus papeles, pero uno tiene la sensación de que no llega a surgir la química entre todos los elementos y concretamente entre la pareja protagonista. Quizá eso ayude a esa sensación de escepticismo y desengaño de la época que parece querer trasmitir el film. Nada es lo que parece. Ni siquiera la Conferencia.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
El Buen Alemán está rodada en blanco y negro, con gran uso del claroscuro, sacando provecho del efecto sobre los rostros de los actores. Como las pantallas actuales de cine no soportan el formato de imagen de los años 40, únicamente los títulos de crédito crean un efecto de pantalla cuadrada ayudados por franjas negras a los lados, pasando a con
tinuación al formato panorámico. Pero además su director se ha ceñido a la tecnología existente en aquella época, utilizando lentes fijas, sin posibilidad de zoom, rodando gran parte en estudios, notándose sobretodo en la iluminación utilizada y manejando los micrófonos de grabación de entonces (no los inalámbricos actuales) por lo que los artistas tuvieron que alzar considerablemente la voz y sobreactuar hasta cierto punto. La propia banda sonora recuerda el estilo de la época dorada de Hollywood, con una mezcla de melancolía, tragedia, lo siniestro y lo romántico. Está a cargo de Thomas Newman, hijo de Alfred Newman (quien compuso para la película del anterior comentario de este blog).
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Berlín, nuevo tablero de juegos de poder
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Es raro encontrar un plano a lo largo de El Buen Alemán en el que no nos encontremos con escombros o ruinas. Su comienzo es muy similar al de Vencedores y Vencidos (1960) con las imágenes de una ciudad devastada. Si en aquella era Spencer Tracy el que llegaba a Nuremberg en calidad de juez y a quien se le asignaba un chofer, en esta es Clooney quien ocupa ese lugar. Pero el gran parecido con la cinta de Kramer, es en el trasfondo de toda la historia. Hasta 1945 Alemania ha sido el gran enemigo a abatir, pero una vez neutralizada ésta, sus dos grandes vencedores (USA y URSS) se miran frente a frente. Un nuevo orden mundial se ha ido perfilando sobre los campos de batalla y conferencias como la de Postdam, del mismo han surgido dos superpotencias, cada cual defensora de un modelo de vida opuesto, el capitalista y el comunista. El amigo coyuntural en la adversidad, termina por convertirse en nuevo enemigo y las tornas se vuelven. Está a punto de comenzar la Guerra Fría y Berlín es donde se desarrolla este juego de poder. Y al igual que algunos personajes de El Buen Alemán, la preocupación es ahora sobrevivir y prepararse para la supervivencia. Si en Vencedores y Vencidos vemos como Tracy, presidente de un tribunal, asiste a como la política de Estados Unidos para con los criminales de guerra nazi y con la búsqueda de justicia cambia y se atempera en aras de ganarse al pueblo alemán, aquí el personaje de Clooney y el fiscal Bernie Teitel (encargado de abrir procesos a sospechosos nazis) se encuentran en la misma situación. Un congresista (bastante cínico por cierto) que acude a la conferencia introduce el dilema: Por unas manzanas podridas culpar a todos sería venganza. En esto marca claramente la diferencia con las películas de los años 40, no evita la dureza, ni siquiera al hablar de lo vivido en Alemania, especialmente con los judíos y no resulta nada épica.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
La crudeza de esa Alemania de El Buen Alemán en la que los soviéticos desmantelan fábricas y se las llevan a Moscú, en que vemos un gran retrato de Stalin ocupando toda una fachada de un edificio, en el que comienzan a eliminarse a golpe de cincel los símbolos nazis, donde contemplamos colas esperando al racionamiento, y a soldados haciendo negocio en el mercado negro… podemos verla también en títulos de gran dureza como Alemania Año Cero película italiana de 1948 o en Los Ángeles Perdidos, protagonizada por Montgomery Clift ese mismo año.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La película tan sólo hace aguas en lo que se refiere al libro en el que está basada. Quienes han leído la obra de Joseph Kanon, coinciden (incluido mi padre) en que no tienen nada que ver, ni en los desenlaces, ni en la emoción, ni en el protagonismo y el papel asignado a cada personaje dentro de la historia. Así y todo a quienes gusten del cine clásico el conjunto de este thriller les agradará y quienes no estén muy familiarizados con el mismo, tendrán la oportunidad de ver una apuesta original, todo un homenaje al cine negro. Y después pueden aprovechar para leer el libro (no al revés).

P.D. La película está disponible en los videoclubs. Recomiendo verla en versión original subtitulada para apreciar el acento empleado por la actriz Cate Blanchett.

Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.unmundodecine.com

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· Anónima, una mujer en Berlín (2008)
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A continuación puede verse el tráiler de El buen alemán:

*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar: 1º) Autor: José Luis Urraca Casal, 2º) Fuente: www.unmundodecine.com, y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total está PROHIBIDA y requiere autorización.

2 comentarios:

Roberto dijo...

Hola José Luis he conocido tu blog a traves de eolapaz y tenia ganas de escribir un comentario pero no había visto ninguna de las peliculas de las que hablabas. Ahora que tengo oportunidad quiero felicitarte por la claridad de la exposición. Me has arrojado algo de luz sobre El buen aleman pero a mi la historia de amor no me terminó de cuajar he visto Casablanca y allí entre Bogart e Ingrid Bergman se palpa la pasión. Aquí no.

José Luis Urraca Casal dijo...

Gracias por tu comentario Roberto. No puede haber la misma pasión porque para empezar son dos historias diferentes. No quiero desvelar mucho de la trama así que sólo ahondaré en el hecho de que Lena (Cate Blanchett) es una mujer atormentada y fría, pero fría de verdad. En su estado difícilmente puede amar o resultar accesible su corazón. En Casablanca hay tintes incluso patrióticos (rodada en plena Guerra Mundial) aquí sin embargo el patriotismo está ausente, de hecho no hay lugar para el mismo en el Berlín que se nos presenta. La película pinta las cosas con realismo en cuanto a lo que han sufrido los personajes, acaba de terminar la guerra y Berlín está en la ruina más absoluta. Fíjate en la frase definitoria del estado del personaje de Blanchett cuando Clooney le dice que ella no ha hecho nada malo, "He sobrevivido" contesta ella.