jueves, 13 de diciembre de 2007

Diario de una Niñera


Diario de una Niñera

(The Nanny Diaries. USA, 2007)
-En Cines-
Scarlett Johansson, niñera de una agradable comedia

Diario de una Niñera es una comedia con algún tinte dramático que trata de adentrarnos en el selecto mundo del Upper East Side, barrio donde reside la clase alta de Nueva York. Y lo hace a través de una joven (Scarlett Johansson) que en el momento que ha de salir del que hasta el momento ha sido el hogar de su familia y ha de decidir qué hacer con su vida, opta por posponer esa decisión y convertirse, al menos de momento y de modo fortuito, en la niñera de una familia acaudalada. Su vocación es la de antropología, en la que se acaba de licenciar y el film establece en ello la conexión con el papel que va a desempeñar al entrar en el mundo de la familia que la contrata.

La película en sí tiene como principales atractivos a Scarlett Johansson (quien se desenvuelve con soltura en todas las escenas y por la que ya sólo merece la pena ver el film) y a su empleadora, Laura Linney (la mejor interpretación de la película), quien borda su papel de madre y mujer frívola que vive “a tres metros del suelo” en una burbuja de cristal. Y es que el mundo en el que penetra Annie “The Nanny” (como la espeta Chris Evans) en la película se satiriza en forma de estereotipos exagerados que nos muestran como son las cosas muchas veces en la alta clase social. Y aunque no profundice demasiado (es una comedia sin excesivas pretensiones, aunque las aparente) y no revele nada nuevo, nos muestra a través de diversas pinceladas el mundo de las niñeras, entre las que el personaje de Scarlett es la única que habla correctamente inglés (todas las demás son de origen hispano, africano o extranjero); cómo los padres desatienden a sus hijos preocupados únicamente por que logren el éxito y confirmen su posición social; y cómo la persecución de ese mismo éxito enmascara un mundo de apariencias, vidas vacías y familias rotas. Paul Giamatti encarna solventemente a ese ejecutivo al que sólo le preocupa su trabajo y no tiene ningún interés sentimental por su familia.


No es especialmente cómica (la ácida disección que nos va haciendo de cómo son las cosas en la familia no se presta precisamente a ello) pero sí tiene diversos momentos ocurrentes y divertidos, e incluiso uno de los que por unos instantes te desgarran el corazón, protagonizado por el niño Nicholas Art. En conjunto resulta una elegante comedia, muy agradable de ver y hace más de un guiño a otra niñera (antológica) del cine: Mary Poppins.

En dos palabras: Scarlett Johansson

Muchos la conocimos en La Joven de la Perla (2003), pero no supimos realmente ante quien estábamos hasta Lost in Translation poco después, en el que se convertiría en su año de gloria y revelación (contaba con tan sólo 19 años), siendo su aparición en la escena inicial de la película de Sofía Coppola de una sensualidad prodigiosa, de esas que hacen historia. La versión original que proyectaba el cine Bonifaz permitía disfrutar de esa voz rota que la confiere un mayor atractivo si cabe. No la he dejado de escuchar desde entonces (salvo en La Dalia Negra) en su propia expresión, sin doblaje alguno. Ha trabajado con Sean Connery en Causa Justa (1994), en El Hombre que Susurraba a los Caballos (1998) tuvo su primer papel de importancia, como joven traumatizada, en compañía de Robert Redford y Sam Neill, con la que pareció dar un giro a su carrera, pues hasta el momento se había encasillado en papeles de comedias juveniles bastante simples. Al año siguiente a su revelación (2004) participó junto a John Travolta en Una Canción del Pasado y de nuevo en dos comedias, una romántica en A Good Woman (donde Scarlett estuvo excelente) y otra dramática en In Good Company junto a Dennis Quaid. Hasta que tras formar parte de la huída de un cruel mundo futurista junto a Ewan Mcgregor en La Isla (2005), se convirtió en musa de Woody Allen en la fascinante Match Point, a la que siguió Scoop (2006) y pendiente tenemos de estreno Vicky Cristina Barcelona (rodada en nuestro país junto a Penélope Cruz y Javier Bardem). También y de cara a 2008 tiene previstos dos nuevos proyectos que se estrenarán también el año que viene The Other Boleyn Girl y Mary, Queen of The Scoots. El Cine fabrica mitos e iconos, de la belleza, de la sensualidad... Rita Hayword, Ava Gardner o Grace Kelly lo fueron en su día. Cada época tiene los suyos, quizá sea pronto para poder afirmarlo, pero Scarlett lo es posiblemente ya de nuestro tiempo.

En Diario de una Niñera vuelve a coincidir con Chris Evans después de haber trabajado juntos en una floja comedia, La Puntuación Perfecta (2003). El joven actor de 26 años, que también se inició en el campo de la comedia juvenil, con películas como No es otra estúpida Película Americana (2001) interpreta aquí al “guapo de Harvard”, personaje que sirve para introducir el elemento amoroso en la historia y de gancho para atraer al público femenino. Evans parece ir consolidando una carrera en parte gracias a su físico y también a haber demostrado tanto su bis cómica como dramática en películas como Los Cuatro Fantásticos (2005) y su secuela (donde da vida al hombre antorcha), London (2006) junto a Jessica Biel o Cellular (2004) un entretenido thriller protagonizado junto a Kim Basinger.

1 comentarios:

Alvaro dijo...

no voy a decir que para mi Scarlett Johansson sea la mejor actriz del mundo, pero casi. sabe lucirse hasta en una pelicula tan sencilla como diario de una niñera, donde llena de frescura no solo hace un brindis a Mary Poppins como tu dices José Luis, sino también a si misma en Lost in Translation, cuando se agacha a recoger las cosas que grayer ha tirado al salir el ascensor y vemos la ropa interior de la que hacia gala en la cinta de Coppola