lunes, 17 de diciembre de 2007

Qué Bello Es Vivir (Película, 1946)


Qué Bello Es Vivir

(It´s A Wonderfull Life. USA, 1946)

-Autor: José Luis Urraca Casal-

Ningún hombre es un fracasado

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] UnmundodeCine comienza un ciclo de películas navideñas, y lo hace con Qué Bello Es Vivir, obra maestra de Frank Capra realizada en 1946 que ya se ha convertido en un clásico de la televisión por estas fechas. Protagonizada por James Stewart en uno de los papeles por los que ha quedado inmortalizado, el de George Bailey, Qué Bello Es Vivir transmite los mejores valores de sacrificio, amistad y entrega a los demás junto a la importancia que tiene cada ser humano para quienes le rodean.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La Navidad tal y como en el mundo occidental la vivimos, tiene un claro sentido cristiano de celebración del nacimiento de Jesús. A estas fechas las asociamos ese espíritu navideño que la película Qué Bello Es Vivir sabe reflejar como pocas. Pero asimismo es cierto que ni todo el mundo comparte las mismas creencias de su católico director, ni se alegra de unos días que parecen a veces haber perdido su sentido original en pos del consumo sin sentido y la frivolidad. La alegría en ocasiones es suplida por la tristeza de unos tiempos felices de infancia que quizás no volverán. Pensando en ello, he elegido películas que más que navideñas, encajen en estas fechas y sirvan incluso para despertar una sonrisa. Una película con ángel (aunque aquí aún no se haya ganado sus alas) como ésta supone el comienzo, lo mismo que hará otra el último día del año.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
Qué Bello Es Vivir en su día obtuvo 5 nominaciones a los Oscar, pero no ganaría ninguna y en los cines el público no le dio el respaldo esperado. No sería hasta la década de los años 70, cuando esta magistral obra de Frank Capra llena de ternura, simpatía, dramatismo y esperanza, sería rescatada por la televisión, convirtiéndose con el paso de los años en la película navideña por excelencia. Como casi toda la filmografía de Capra, está llena de buenos valores humanos, quizá más resaltados en esta ocasión por tratarse de una dickensiana historia que acontece en plena Navidad. Se rodó finalizada la Segunda Guerra Mundial, ésta había supuesto una grave pérdida en vidas humanas, incluso muchas de las mismas se habían visto interrumpidas y alteradas durante los cuatro largos años que los Estados Unidos habían combatido a Estados Unidos y Japón. Era el año 1946 y el cine no se mostró ajeno a lo sucedido y a la nueva etapa que comenzaba, William Wyler (amigo de Capra) rodaría Los Mejores Años de Nuestra Vida (ganadora del Oscar a la mejor Película, que versaba sobre los soldados que regresaban a sus vidas civiles) y Frank Capra (tras el paréntesis de la contienda en la que había contribuido realizando documentales de guerra) llevó al cine esta historia de entrega y continuo sacrificio que nos habla de la heroicidad del hombre corriente y de la importancia de la familia, la amistad (“quien tiene un amigo tiene un tesoro”) o de los lazos de solidaridad entre los miembros de una comunidad para poder salir adelante.
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]
La historia de un hombre y el sentido de su vida
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La acción comienza la noche de un 24 de diciembre, en el pueblo de Bedford Falls sus habitantes emprenden oraciones rogando por George Bailey. En el cielo, sus plegarias son escuchadas y a través de unas estrellas que se iluminan se entabla un pintoresco diálogo entre Dios y San José. Ambos conversan sobre la necesidad de enviar a la tierra a un ángel llamado Clarence (que todavía no se ha ganado las alas) para ayudar a un hombre que se encuentra desesperado a punto de cometer una desgracia, poner fin a su vida. Para poner al ángel de la guarda en antecedentes, la película se remonta a los tiempos de infancia de George Bailey continuando por toda su vida hasta el momento de la fatal decisión.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
George Bailey (James Stewart) es el mayor de dos hermanos, desde sus años más jóvenes (la historia comienza en 1912) se ha sacrificado una vez tras otra por los demás, con un gran sentido de la responsabilidad, renunciado con ello a sus iniciales ilusiones de éxito en la vida. Su padre (quien un día le dice que en pequeño también ellos hacen cosas muy importantes) y su tío Billy (Thomas Mitchell) dirigen una altruista compañía de empréstitos en la que los habitantes de Bedford Falls depositan sus ahorros y con ellos a su vez se realizan préstamos a quienes no teniendo techo, quieren construir un hogar y no reúnen los requisitos para acudir al banco. La compañía es el único gran negocio del pueblo que todavía no ha caído en manos del dueño del banco local, el avaricioso señor Potter (Lionel Barrymore) quien no cesa en su empeño de acabar con la misma.
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]
James Stewart en el papel más conmovedor de su carrera
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
Para el papel protagonista, el de George Bailey, Capra rescató a James Stewart -con el que ya había trabajado en Vive Como Quieras (1938) y Caballero Sin Espada (1939) antes de la guerra- quien daría un nuevo impulso a su carrera interpretando a un hombre íntegro y sacrificado al borde del suicidio. El bueno de Jim culminó con éxito uno de las mejores interpretaciones de su carrera con toda una serie de registros que en este mismo personaje nos contagian tanto de su alegría y honestidad, como de su desesperación. Como compañera de reparto con la que establece el romance, Donna Reed tan pocas veces estuvo tan bella y radiante como en la mujer enamorada de George Bailey. Seguramente inspirado en la dickensiana figura de Scrooge, Lionel Barrymore perfila a las mil maravillas a un señor Potter fiel reflejo de esos ambiciosos seres humanos sin escrúpulos que nunca se conforman con lo que tienen, sin importarles los sentimientos o padecimientos de los demás y que no dudan en enriquecerse a costa del sufrimiento de éstos. Henry Travers puso rostro al simpático y bonachón ángel de la guarda que es Clarence, encargado de mostrar a George Bailey cómo hubiera sido la vida de quienes le conocieron sin él. Thomas Mitchell (el padre de Escarlata O´Hara en Lo Que el Viento se Llevó o el amigo del sheriff Will Kane en Sólo ante el Peligro) hace un papel entrañable como el bueno y despistado tío Billy. Conforman el resto del reparto un nutrido grupo de actores que como War Bond (el policía) enriquecen con su humanidad la película.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Un conjunto de escenas memorables
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]
Esta historia aparentemente ingenua y fantasiosa que a lo largo de su desarrollo sin embargo va calando de forma prodigiosa y muy creíble, es una sucesión de escenas ya memorables por las que discurre la vida de los habitantes de Bedford Falls. Momentos de gran ternura, como cuando James Stewart y Donna Reed pasean por la noche y piden un deseo frente al viejo y deshabitado caserón; alegres como el baile en el pabellón de deportes sobre la piscina cubierta; de ética en los negocios, a través de los debates que intercambian en diversos ocasiones George Bailey y el señor Potter; de desesperación, a partir del momento en que el tío Billy comete el despiste fatal, el regreso a casa en Nochebuena o la escena del puente; y arrebatadoramente llenos de vida y vitalidad en su recta final. La música compuesta por el maestro Dimitri Tiomkin subyace con la viveza o tensión de su dramatismo en cada una de las escenas y la fotografía en blanco y negro está aquí brillantemente empleada.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La película comienza en tiempos de la I Guerra Mundial (el hijo del farmacéutico muere en el frente europeo) pero los acontecimientos de la película discurren mayormente por la década de los años 30 y 40 del siglo XX y Capra no es ajeno a ello. En Qué Bello Es Vivir vemos una escena de pánico bursátil similar a la ocurrida en el crack de 1929, en la que todos los clientes acuden a la compañía de empréstitos a retirar sus ahorros y cómo ésta carece de dinero líquido en efectivo para hacer frente a sus peticiones porque se encuentra invertido. En otro momento oímos al señor Potter referirse a cómo él y George Bailey fueron los únicos que supieron capear el temporal de la Gran Depresión (momento que Potter había aprovechado para hacerse con media ciudad). Tal y como se han hecho eco otras películas como Al Este del Edén (1955), el Crack del 29 trajo la ruina a miles de inversores, una crisis bursátil e industrial sin precedentes y un enorme número de suicidios en Estados Unidos. El personaje de George Bailey por ejemplo, ante la ruina piensa en el suicidio porque vale más muerto que vivo gracias a su seguro de vida. Las políticas sociales del New Deal del presidente Franklin Delano Roosevelt y su intento por salir de la crisis durante los años 30 vienen a encontrar aquí ese paralelismo en la comunidad unida en el Consejo de administración de la Compañía de Empréstitos que trata de ofrecer las mejores ventajas a quienes necesitan construir un hogar para emprender su vida. La II Guerra Mundial también irrumpe en sus vidas, unos contribuyen luchando en el frente y otros cooperando a los esfuerzos de guerra en casa. Acabada la guerra, vemos en un periódico al hermano de George convertido en héroe siendo recibido por el nuevo presidente, Harry S. Truman.
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]
Frank Capra y el hombre sencillo que puede cambiar el mundo
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
Frank Capra es uno de los mejores ejemplos de cómo Hollywood se benefició de talentos europeos para convertirse en lo que todos hemos conocido. Emigrado desde Italia (1903) como tantos directores, guionistas, productores, actores y músicos europeos hicieron en las primeras décadas del siglo XX. Su vida, como la de tantos inmigrantes que vivieron el sueño americano, no fue nada sencilla y hubo de trabajar muy duro para abrirse paso en el país de las oportunidades, lo que le sirvió para conocer a la perfección los desafíos del hombre corriente. Se inicia en el cine casi por casualidad y pronto comienza a demostrar su valía, pero es en la década de 1930, tras la Gran Depresión de 1929, cuando logra sus mejores títulos y gana en tres ocasiones el Oscar al mejor Director. Son años de profunda crisis económica que también provocaron una fuerte crisis de valores.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
En 1931 Capra comienza una estrecha colaboración junto al guionista Robert Riskin y de la misma nace toda una serie de películas (la mayoría comedias) que se caracterizan por presentarnos a sencillos hombres honrados de la calle enfrentados a la injusticia social de avariciosos individuos o poderosas instituciones. Al fruto de dicha colaboración se la conocería como fórmula Caprinski. La Locura del Dólar (1932), Sucedió una Noche (1934), El Secreto de Vivir (1936), Horizontes Perdidos (1937), Caballero sin Espada (1939) o Juan Nadie (1941), todas ellas con un acento optimista, plagadas de nobles valores, fueron su personal contribución a la sociedad estadounidense de su época, la de los años de la depresión y el período de entreguerras (a la cual retrataría mejor que nadie). Actores como Gary Cooper o James Stewart en parte forjaron su aureola de héroes que les acompañaría toda su vida, gracias a estas películas de Capra. La Segunda Guerra Mundial (al igual que a otros importantes directores) le dio la oportunidad de combatir realizando un total de 8 documentales sobre la contienda bajo el título Why We Fight que poseen una fuerte carga patriótica, destinados a convencer a su país de las razones por las que los Estados Unidos estaban luchando. Son considerados una auténtica obra maestra del cine propagandístico.
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]
Tras la Guerra ya casi nada volvería a ser lo mismo, los tiempos habían cambiado, Qué Bello es Vivir (1946), la película de mayor presupuesto con la que había trabajado, pese a su brillantez y ser culmen de su carrera, no funcionó entre el público como se había esperado. Otra historia épica de un hombre íntegro metido a política contra los grandes oligopolios fue la destacable El Estado de la Unión (1948) con Katherine Hepburn y Spencer Tracy. Se despediría del cine (muy a su pesar) con un remake de su comedia Dama por un Día titulado Un Gangster para un Milagro (1961) con Glenn Ford y Bette Davis (nunca he visto carcajear tanto al público en un cine como con esta emotiva película).


Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.unmundodecine.com

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· Las uvas de la ira (John Ford, 1940)
· Juan Nadie (Frank Capra, 1941)
· Sigue ahora Un Mundo de Cine a través de
Facebook, twitter o por mail

A continuación puede verse el tráiler de Qué bello es vivir:

*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar: 1º) Autor: José Luis Urraca Casal, 2º) Fuente: www.unmundodecine.com, y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total está PROHIBIDA y requiere autorización.

3 comentarios:

Fernando dijo...

Es el mejor comentario sobre Capra que he leído nunca.

Anónimo dijo...

es una pelicula lograda. george bailey es considerado como la mejor caracterizacion genial del cine norteamericano.

José Luis Urraca Casal dijo...

Muchas gracias por la información sobre la interpretación del bueno y sacrificado de George Bailey realizada por ese gran actor que fue James Stewart.