sábado, 26 de enero de 2008

El Orfanato


El Orfanato

(El Orfanato. España, 2007)


-Por Daniel Miera Arnaiz-

En España la filmografía de terror ha experimentado un auge inusitado en tiempos recientes. Diversos autores han ido contribuyendo a ello: Jaume Balagueró (Los sin nombre, 2001), el oscarizado Alejandro Amenábar (Abre los ojos, 1997; Los otros, 2001), o Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después, 2007).

Éste auge, no sólo en cantidad si no en calidad, ha hecho que un director como Guillermo del Toro
, haya decidido apostar por nuestro país siendo productor de El Orfanato, una película dirigida por Juan Antonio Bayona y que es una clara demostración del buen hacer de nuestro cine en éste campo.

El Orfanato nos narra la historia de Laura (Belén Rueda), una mujer que regresa junto a su familia al orfanato donde se crió en el norte de España, con el sueño de abrir una residencia para niños discapacitados. El pequeño Simón (Roger Príncep), hijo de Laura, comenzará a dejarse llevar por unos extraños juegos que generan en su madre gran inquietud, ya que dejarán de ser una mera diversión para convertirse en una amenaza. Una serie de inesperados acontecimientos obligará a Laura a bucear en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar.
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La revolución de los novatos.

La película cuenta en éste mismo momento, con 14 nominaciones de los premios Goya, cubriendo la prácticamente totalidad de premios a los que puede optar una película. Curiosamente el Goya al que no opta es uno de los más importantes de todos: mejor director. El hecho de que ésta sea la ópera prima de Juan Antonio Bayona, ha hecho que su candidatura se adscriba a la de Mejor director Novel. La duda que se plantea es: ¿Por qué si un director demuestra en su primera película tener más nivel que otros más veteranos hay que inscribirle dentro de esta categoría secundaria? Está muy bien que te reconozcan el mérito a ser el mejor de los que empiezan, pero más mérito para él y tirón de orejas para el resto, sería reconocer que un novato ha superado con creces a gente que, a pesar de llevar años en el mundillo, no son capaces de hacerlo mejor que un recién estrenado director.

Juan Antonio Bayona nos presenta aquí su primer largometraje, pero se inició dirigiendo cortometrajes como: Mis vacaciones (1999) y El hombre esponja (2002). También cuenta en su Currículum la dirección de videoclips para OBK, Fangoria y Ella Baila Sola.

Pero en ésta película Juan Antonio Bayona no es el único “novato”. Los actores elegidos nunca habían tenido unos papeles de tal embargadora. Belén Rueda encarna a Laura, la protagonista del film. Más conocida por sus apariciones en la televisión que en el cine; ya que éste ha sido el primer papel como protagonista que ha tenido. Además jamás se había enfrentado a una película de suspense en toda su trayectoria como actriz. Por sus escasas apariciones en el mundo del cine, podríamos decir que su trabajo en El Orfanato es realmente sorprendente. Aquí rebosa calidad y dota de una credibilidad total a su personaje, transmitiéndonos una enorme nube de sensaciones durante la poyección. Quién nos iba a decir que su bonita sonrisa podía transformase en algo que convierte la pantalla en un verdadero drama. De todas formas había ya dado trazas de gran actriz. Su debut cine en el cine en 2004 con Mar Adentro (dirigida por Alejandro Amenábar), le hizo recibir el premio a la Mejor Actriz Revelación en la XIX edición de los Premios Goya.

El siguiente novato es Fernando Cayo, que caracteriza al marido de Laura. Es casi más conocido por sus papeles secundarios como en Lobo o Shacky Carmine, que por ninguna otra cosa. Su interpretación es buena, aunque del todo eclipsada por la excelente Belén Rueda. Pero no vamos a quitarle méritos a Fernando Cayo, ya que ese eclipse también se produce porque el 90% del tiempo de interpretación y de aparición en pantalla recae en Belén. De ahí que Fernando Cayo no haya sido nominado al Goya al mejor actor.

Otro novato es Roger Príncep, de ocho años, que interpreta al hijo de Laura. Él sí que ha sido nominado como Mejor actor revelación. Interpreta a Simón, el hijo de Carlos y Laura. Fue el elegido en un casting de más de 1000 niños que se presentaron para la prueba. Roger había aparecido previamente en algún spot de televisión, pero no tenía experiencia realmente como actor.

Como vemos, dos de las cosas más importantes para que un film triunfe: director y actores, las llevan sobre su espalda unos principiantes en el mundillo. Aun así han logrado una gran película.

¿Qué pasa con el Oscar de Hollywood?

Pero si tan bien está la película… ¿por qué no viaja a Los Oscar? A pesar de las 14 nominaciones de los Goya y de que ha sido la película elegida por Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para representarnos en los Premios de Hollywood, ésta no estará allí. Todos los países envían sus películas para optar a este galardón, pero, al igual que con el resto de candidaturas, hay un filtro: El Orfanato no lo ha pasado. No es algo de lo que nos tengamos que extrañar. Hay dos elementos que han influido en ello. El segundo ya lo trataré más adelante, pero el primero… es la poca consideración que la Academia de Hollywood tiene hacia el cine de Terror e incluso al de Ciencia Ficción. La grandísima mayoría de ganadoras del Oscar a la mejor película, salvo algún caso excepcional, son dramas, romances, musicales, películas épicas o películas que tratan temas sociales o políticos. No hay más que darse cuenta de que la única película de Ciencia Ficción que ha ganado éste premio en toda la historia, ha sido El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey ¿Y cuál ha sido la película de terror que se ha llevado éste galardón? And The Oscar goes to… ¡ninguna!. No hay ni una sola película de terror que haya obtenido la dorada estatuilla. Es más, si mal no recuerdo, sólo dos películas en todo el periplo “Hollywoodiense”, han logrado colarse en las nominaciones de esta categoría: El Exorcista (1993), y, dejando a parte la discusión sobre si entra dentro de este género o no, El Sexto Sentido (1999). La primera, con 5 nominaciones, sólo se llevó el Oscar el Mejor Guión Adaptado; pero es que tuvo la mala suerte de coincidir ese mismo año con una obra maestra como El Golpe: dirigida por George Roy Hill, y con la interpretación de dos grandes del cine; como son Paul Newman y Robert Redford.

El Sexto sentido, dirigida por M. Night Shyamalan e interpretada por Bruce Willis, entre otros, no obtuvo ninguna; fue vencida por American Beauty de Sam Mendes.

La película en si: un juego de niños.

La película se estructura en base a los juegos tradicionales de nuestra infancia: Corre que te pillo; el escondite, y la búsqueda del tesoro. El hilo conductor no es sólo uno de ellos, si no que los tres se intercalan; al igual que lo niños suelen cambiar de juego de forma constante.

Todo juego tiene unas normas que hay que seguir y unos objetos para usar. Las normas tienen que ser conocidas por todos los jugadores antes de empezar el juego, y eso es lo que hace el director: antes de los títulos de crédito nos obsequia con una magnífica escena en la que, si nos atenemos al significado de sus planos y organización de los mismos, aparecen resumidos todos los elementos que servirán para que el juego avance y los objetos que se utilizarán en el mismo: Laura, la casa, los niños, la máscara, la institutriz e incluso un documento en una carpeta. El director nos los marca de forma consciente y en base a la importancia que tendrá cada uno en el desarrollo de la historia. La primera imagen que aparece en la pantalla es la de una niña, (Laura la protagonista), corriendo y jugando con el resto de niños del orfanato. Después, la cámara se desplaza con ellos en un travelín que termina siendo ascendente y les coloca detrás y a menor altura de un espantapájaros con una máscara. Con este último plano el director nos da a entender cinematográficamente la gran importancia de la máscara y cómo todos, en especial Laura, serán dominados por ella: ocupa una posición superior al resto. También hay un plano detalle de un documento; que aunque no es el mismo que aparecerá luego, la aparición de uno será de vital importancia; y la institutriz, la cual aparece de espaldas dejando así un hueco para que quizás, su cara se desvele en el futuro, mientras nos anuncia que Laura va a ser adoptada.

Como vemos, el director, utilizando los recursos de significado que el lenguaje audiovisual le ofrece, nos ha mostrado en una sola secuencia y sin darnos cuenta: la importancia y elementos de la trama.

Para rematar la faena de información de esta primera secuencia, la misma termina con Laura persiguiendo a un niño y lanza el brazo para tocarle, sin lograrlo, mientras dice: “Que te pillo”. De ahí, un corte a plano en negro y comienzan los títulos de crédito.

Pero como Laura no ha logrado pillar al otro niño… el juego no se puede acabar; debe continuar durante el resto de la película para ver si lo consigue. Tan bien están engarzados los elementos en ésta película, que el director incluso aprovecha ese zarpazo de Laura antes del plano en negro, para que la aparición de los títulos de crédito se realice en base al mismo: la mano de la niña, con el mismo vestido y todo, arranca un trozo del plano negro para mostrar el primer nombre de los integrantes de la producción.

El juego de pistas y el Escondite.

Tras “jugar a pillar”, se produce un parón en “el juego” de unos 30 años, fecha más o menos aproximada que sólo se puede saber haciendo un pequeño cálculo con dos de las frases que aparecen en el film. Pero esto es un dato sin importancia excepto porque no sabemos qué es lo que ha pasado durante todo éste tiempo. Se ha producido una elipsis narrativa total: no tenemos ni idea de qué ha sucedido en ese tramo de la vida de Laura. Es algo que está escondido y que habrá que ir encontrando.

En esos 30 años Laura se ha casado con Carlos y ahora viven junto con su hijito Simón en una casa que quieren transformar en una residencia para niños discapacitados. La casa es el antiguo orfanato.
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Simón empieza a comportarse de forma extraña y constantemente comenta a su madre que hay otros niños que juegan con él y que están viviendo en esa casa. La madre y el padre lo toman como algo normal en un niño que vive en un sitio apartado y sin más compañía infantil que él mismo. “Es normal, está solo y se aburre”, comenta Carlos a su mujer ante la preocupación de ésta por el asunto. Ambos esperan que una vez lleguen más niños, (los discapacitados), esa manía desaparezca. Pero la cosa no es así: cada vez parece haber más niños “imaginarios”, donde Tomás, uno de ellos, parece haberse convertido en el mejor amigo de Simón.

Una asistenta social llega a la casa con un documento e informa a los padres que Simón es portador del VIH. Laura, que ya lo sabía, la pide que se vaya de la casa porque Simón, ni sabe que es adoptado ni que está enfermo. Él lo descubrirá mediante el primer juego de pistas. Cuando estoy hablando de éstos juegos como estructura narrativa, no es que sea una imaginación mía, es que realmente comienzan a jugar a ellos en el film. Los amigos imaginarios que Simón tiene se entretienen con el juego de pistas o “búsqueda del tesoro”. Un objeto desaparece; le dan otro a cambio; ha de encontrar el lugar al que ese objeto pertenece; allí encontrará otro y… se repite el proceso hasta llegar a encontrar el tesoro. Simón hace que Laura juegue con él a eso, aduciendo que las pistas las han colocado sus amigos; pero Laura piensa que es el propio Simón el que está haciendo todo. Laura terminará siendo consciente de que la única manera de llegar al final de todo lo que va a suceder es jugando; de hecho así lo expresa ella misma: "ellos quieren que juegue".

Comienza el escondite.

El día de la inauguración de la residencia, Simón pide a su madre que le acompañe a la casita secreta de Tomás. Laura dice que no tiene tiempo y Simón, tras unas escenas en las que aparece cubierto con una escalofriante máscara, (muy parecida a la del espantapájaros), y de protagonizar un par de actos “violentos”… desaparece.
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Sus padres comienzan a buscarle por todos los medios posibles; llegando incluso a contratar a una médium para lograrlo, ya que cada vez hay más cosas extrañas en la casa. Ésta parapsicóloga no es ni más ni menos que Geraldine Chaplin; hija de Charles Chaplin. Su perfecta interpretación hace aún más creíble la magnífica ambientación de la que dota el director a ésta escena.

Muchas cosas suceden en éste tramo de película, en el que Laura pregunta, mira, e investiga en todas partes para encontrar a su hijo desaparecido (“escondido”), sin fruto alguno. El director va metiéndote cada vez más y más en la historia, dejando pistas e indicios por todo el recorrido; cosa que ha ido haciendo desde el principio.

Las pistas nos llevan incluso a descubrir parte de lo sucedido en esos 30 años de elipsis subrayada al principio de éste análisis. Al fin y al cabo, no podemos tener un puzzle completo con un hueco tan grande. Aquí descubriremos qué sucedió con el Orfanato, a dónde fue cada niño, quién era Tomás etc.etc.etc. Cada pista que descubrimos hace que comencemos a caer en una sórdida y terrorífica trama que no sabemos a dónde nos puede conducir. Pero claro, si queremos llegar hasta el final del asunto… tenemos que seguir cayendo a ese foso de terror que han preparado para nosotros. ¿Conseguirá al final Laura encontrar a su hijo? Eso lo sabrás si decides jugar al Orfanato, ya que no quiero seguir avanzando en la trama para no descubrir el terrible secreto que la casa alberga.

Un cuadro perfecto.

El Orfanato es una película increíblemente bien estructurada, diseñada y realizada. Incluso la página web oficial, y los carteles, son preciosos y están en total consonancia con lo que vamos a ver en el cine. Estamos ante una película plagada de pequeños detalles que, lo mejor que tiene, es la coherencia entre los mismos gracias a un guión bordado. Así como ciertas películas como “Jaque al Asesino” (Knight Moves 1993), sorprenden en un primer momento por su final… luego te das cuenta de que esa conclusión está basado en una anécdota tan absurda que es del todo imposible que llegues a adivinar quién es el culpable. Bueno, rectifico. La anécdota en sí no es ridícula, lo que sí lo es, es que no hay nada que te pueda llevar a esa conclusión. En El Orfanato no sucede eso; todos los cabos están bien trenzados y amarrados. Obviando los elementos del cine fantástico, que permiten ciertas licencias como la forma sobrenatural en la que la protagonista se sumerge para intentar conseguir un “final feliz” en el asunto, no saldrás del cine con la sensación de haber sido estafado ni de que ha quedado algún fleco suelto. Habitualmente una película no nos convence cuando hay algo que queda colgando y que no ha terminado de cerrar el círculo. Aquí todo encaja a la perfección; perfección que la película busca en todo momento.

La estética está tan cuidada que incluso se podría decir que estamos ante una película de terror hermosa. Con una puesta en escena y una iluminación mimados hasta el último detalle… es como si estuviéramos caminando por un cuadro o una fotografía más que por una sucesión de escenas que, tarde o temprano, terminarían por minar el conjunto. La estética de ésta película es deliciosa. Han convertido el terror en belleza.

El Orfanato también acierta en la elección de los iconos a utilizar: caserón, niños, medium, espíritus etc. Por ejemplo, la utilización de niños en las películas de terror, “El pueblo de los malditos” (Village of the Damned, 1960), “La Profecía” (The Omen, 1976) etc. siempre produce pavor. Pensemos en las películas de Freddy Kruger. A cualquiera que le preguntes, además del protagonista, se acordará de unas niñas que aparecen jugando a la comba y cantando, (aunque con pequeños cambios en cada secuela):
Uno, dos, Freddy viene por ti
Tres, cuatro, cierra la puerta
cinco, seis, coge un crucifijo
Siete, ocho, mantente despierta
Nueve, diez, nunca mas dormirás

¿Las máscaras? Pues que vamos a decir de ellas? Que son algo que forma parte total de la iconografía de éste tipo de cine. La máscara de Jason “Viernes 13”( Friday the 13th, 1980); Leatherface de “La Matanza de Texas” (The texas chain saw massacre, 1974). Así que un niño con una máscara… es terrorífico de verdad.

El error de ser perfecto.

Si todo es tan perfecto y están tan bien trenzado y realizado… ¿Por qué no va a los Oscar? Máscaras, niños, antiguos caserones de grandes espacios solitarios, parapsicólogos y un largo etcétera muy muy bien llevados pero… en ésta virtud radica, según mi criterio, su exclusión de la ceremonia de los Oscar: El Orfanato no ofrece absolutamente nada nuevo dentro del panorama del terror; todo lo que aparece en ella está muy visto.
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En el fondo se trata de un pastiche de muchos subgéneros del género, (niños, máscaras, caserones, espíritus etc.) muy bien hecho, eso sí, pero de un pastiche al fin y al cabo. El mérito de la película se ve en todos lados: la maestría de su filmación; la interpretación; el miedo que nos hace pasar; la puesta en escena… pero no pasa de ahí. La película no aporta nada original a la producción de terror. Ya no hablamos de haber revolucionado completamente el género, si no de ofrecer a la historia del séptimo arte algo más que una película bien hecha y la terrorífica imagen de un niño con su máscara.

Este collage de subgéneros de los que se nutre le lleva al único error, desde mi punto de vista, que tiene el film: tocar un género como el gore. Sólo lo hace durante un momento, pero en éste caso está fuera de contexto. Una película sin sangre no merece eso; aunque bien es cierto que no desentona en cuanto al feísmo y deformidad de la máscara del protagonista.

No hay nada nuevo en este film. Quizás si El sexto sentido y Los Otros, no hubieran aparecido antes… estaríamos hablando de una película que hubiera merecido ir, sin ningún género de duda, a la gala del famoso premio. Pero el punto original de las dos anteriores, (que el que las ha visto sabrá de qué hablo y para el que no, no quiero desverlárselo) ya no resulta tan impactante en ésta. Además la estética, el preciosismo en su realización y muchos de los elementos elegidos, se asemejan a Los Otros de Alejando Amenabar.

Defendiendo El Orfanato.

Aun así rompamos una lanza a favor del Orfanato, ya que por algún motivo ha conseguido una recaudación de cerca de 24.000.000€ colocándose como la película más vista del 2007, por delante incluso de películas tan esperadas y taquilleras como Piratas del Caribe 3.

A su favor podemos decir que según la filosofía de Tarantino, no habría nada malo en que El Orfanato sea un collage. Con Tarantino siempre ha habido una gran polémica: ¿genio o gran plagiador? Éste último debate se acentuó con las dos partes del film Kill Bill. Cualquier aficionado a los cómics, al manga, a las películas de kung fu y algún otro género, podía reconocer partes de los mismos en la película de este director.
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Cuando se le acusó de copiar algunos planos, lejos de negarlo, más o menos dijo que no es que hubiese copiado algún plano; es que había copiado todo. Tarantino admite que roba de todas partes. "Los grandes artistas roban, no homenajean. Yo robo de todas y cada una de las películas que veo". Para demostrar que es cierto, aquí pongo la dirección de un blog en el que aparecen gran cantidad de escenas de diferentes películas en las que se ha inspirado Kill Bill.
Así que tanto Tarantino, como mucha gente, opinan que en el cine todo está inventado. Entonces… ¿por qué unas películas son buenas y otras malas? Pues por la forma en la que están realizadas.

En resumen. Si lo que importan no es lo que se cuenta si no cómo se cuenta… El Orfanato está tan bien construida que merece la pena ir a verla.

9 comentarios:

Fernando dijo...

Magnífica reseña. Sin duda Bayona hace un gran trabajo. Se aprecia que no ha querido dejar ninguna escena sin acabar de pincelar, con lo que logra mantener constante la "tensión narrativa".

En mi opinión, una vez acabamos de ver la película y se termina de hacer el puzzle, encajan mejor las piezas propias del cine de intriga, que las del cine de terror, algunas de ellas parecen quedar sueltas, sin ensamblarse completamente con el todo.

Reitero la felicitación por tu comentario, se nota que tienes un buen bagaje en cine de terror y sobre todo que sabes apreciar los elementos propios del género.

Fernando M. Galán dijo...

Mis felicitaciones por esta entrada, la verdad es que aunque resulta, en principio, algo extensa para comenzar a leerla (más aún en tiempo de estudio para nuestros "esperados" exámenes") sin duda una vez comienzas no puedes dejarlo sin terminar.

Espero que "Un Mundo de Cine" siga con tanta calidad como hasta ahora, convirtiéndose en web de referencia sobre cine para muchos internautas.

Mi enhorabuena al equipo, y mis mejores deseos para el futuro,

Fernando M Galán

Danimi dijo...

Muchas gracias a ambos por vuestra opinión favorable. No tenía claro hasta qué punto a la gente le interesa o le motiva seguir leyendo algo que más que datos incluye análisis narrativo, semiótico y audiovisual. No en toda su extensión pero sí pinceladas del mismo.
Estoy de acuerdo con Fernando en su comentario sobre la intriga y el terror; más que nada porque, como siempre, encuadrar una película dentro de un género es difícil. ¿El Orfanato es realmente una película de terror? ¿Lo era realmente El Sexto Sentido?
Si consideras que hay piezas que quedan sueltas dentro de los elementos del terror... creo que es porque la intención del director iba más hacia ser una película de intriga que de terror puro y duro. El problema quizás sea que intenta tocar todos los subgéneros del cine de miedo y quien mucho abarca... poco aprieta. En este caso hay que decir que sí ha logrado apretar. Yo sí creo que todo cuadra. Lo que igual sucede es que quizás no termina de desarrollar, o más bien concederles más metraje, a todos los elementos de terror. Están todos conectados, pero a veces aparecen y desaparecen tan rápido que puede dar la sensación de que algo ha quedado en el aire.
Quedémonos con que es una gran película. A mí personalmente me ha gustado más que "Los Otros" de Amenabar.

Lordo dijo...

Que bueno reecontrarse con Daniel Miera después de tantos años. me ha gustado mucho la entrada, por si os interesa os enlazo la serie de diseños de preproducción de El Orfanato que nos envío Sergio Sánchez antes de rodar la peli y que recuperamos en la víspera de los Goya. Un saludo

http://lordismo.blogspot.com/2008/02/la-prehistoria-de-el-orfanato.html

José Luis Urraca Casal dijo...

Bienvenido:) En mi caso ya los había visto en tu blog y no conocía ese detalle.

Danimi dijo...

Vaya, Lordo. En un principio por Lordo no caía, pero me he metido en tu blog y al instante he sabido quién eras: en la foto estás bastante más mejorado que cuando nos conocimos. Eres como el buen vino, mejor con el tiempo jejeje. No voy a poner quién eres, (pero Jose me lo ha confirmado), porque no dejas datos tuyos en ningún lugar de tu blog, que por cierto está muy bien, tanto el de blogger como el de wordpress, y será por algo.
Bueno, que ésto no es un chat de encuentro de amigos.
Te agradezco la información adicional que aportas y me han sorprendido las imágenes, ya que tienen un estilo similar al del dibujante Dave Mckean, que realiza las portadas de uno de los cómics más famosos y aclamados de los últimos tiempos: Sandman.

Jessica Delgado dijo...

Buena película, buen post! El actor "ganador" como goya al mejor compañero dará mucho que hablar. Algunos actores deberían aprender de su naturalidad.

Anónimo dijo...

Hace poco he visto el Orfanato, y me gustó bastante aunque no la puedo catalogar como película de terror, la ví sola y la verdad no me dió ni un susto.
Belen Rueda está muy bien, y la película te mantiene intrigado hasta el final

damaris lucia dijo...

He estado leyendo varios, o mejor dicho muchos comentarios y críticas sobre esta pelicula, pero sin duda este es el mejor y mas espectacular anális de todos, gracias por compartir con nosotros esta magnifica reseña!