viernes, 11 de enero de 2008

Expiación, más allá de la pasión


Expiación, más allá de la pasión

(Atonement. GB, 2007)
-Estreno hoy en Cines-

-Autor: José Luis Urraca Casal-
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Una formidable historia de amor, pecado y redención

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] Basada en un buen libro (la novela de Ian McEwan) Expiación nos adentra en un bello pero a la vez dramático relato de amor y pecado que sorprende tanto por su brillante puesta en escena como por la forma en que se nos narra la historia. Con Keira Knightley y James McAvoy como principales protagonistas la película es una de las más firmes candidatas a los Oscar de este año.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Este domingo se anunciarán los ganadores de la 65 edición de los Globos de Oro, antesala no siempre cierta de los Oscar, pero estos premios concedidos por la prensa extranjera en Hollywood, además del reconocimiento que suponen, siempre resultan un buen indicador del estado de la carrera hacia las preciadas estatuillas. La película Expiación, del director Joe Whright, que se estrena hoy en nuestro país, acapara el mayor número de nominaciones, 7 en total. Desde que abrió la muestra del Festival de cine de Venecia no ha parado de cosechar premios y nominaciones así como alabanzas de la crítica. Un bello drama romántico donde se nos cuenta algo más que una historia de amor, sustentado en un buen libro y la audaz puesta en escena de su especial estructura, un uso de la fotografía impecable, la época, generosas interpretaciones con Keira Knightley como bandera, y su intensa y emotiva banda sonora, la convierten en la favorita, pues tiene todos los ingredientes necesarios para conquistar a Hollywood. La puede desfavorecer su escasa distribución en Estados Unidos (aunque lo compensa la alta recaudación conseguida en las salas proyectada) y la que considero su más seria competidora, American Gangster (a la que puede perjudicar el hecho de que ya el año pasado se premió otro título sobre la mafia, Infiltrados) y Denzel Washington (en el que ha sido un buen año para él, junto a su otro gran papel en The Great Debaters).

Drama romántico de perfecta facturación

Expiación (omitiré la coletilla que en España se ha añadido al título original de Atonement) se trata ante todo de una historia intimista ambientada en plena década de los años 30 y más tarde en un momento muy concreto de la II Guerra Mundial. Uno de los aspectos que más llaman la atención de la misma es su fotografía (obra de Seamus McGarvey) responsable de la gran fuerza visual que posee la película, habiéndose utilizado un abanico de colores diferente para cada una de sus partes.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La trama se nos presenta de un modo poco convencional, su montaje incluye un abundante y peculiar uso del flashback (saltos temporales) como recurso para ir reconstruyendo la historia, para saber cómo se ha llegado a lo que acabamos de ver, pero sobretodo, al menos en la primera parte de la película, para mostrarnos las diversas interpretaciones que se pueden hacer en la mente de una persona según la perspectiva que ésta adopte (excepcional la escena que acontece en la fuente vista primero por el personaje de Briony desde la ventana de la casa y vivida por sus dos protagonistas después). Fiel reflejo del poder de la imagen, sobretodo en esta película, donde su protagonista James McAvoy es capaz de expresar todo con su sonrisa o su mirada, sin necesidad de palabras. Y es que esta es una película donde los silencios cobran gran importancia.

Su puesta en escena resulta impecable, tanto en los interiores como los exteriores de la mansión de los Tallis, como más tarde, comenzada la guerra en los campos de Francia y las arenas de Dunkerque, o en los hospitales de Inglaterra. Y el ritmo peculiarmente cautivador en la primera parte, logra mantenerle a uno expectante ante el discurrir de los acontecimientos, después continúa siendo aceptable para recuperarse de nuevo en un hermoso y emotivo final.

Un caluroso día de verano
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Lo primero que vemos, o mejor dicho, escuchamos en Expiación, es el sonido de una máquina de escribir, al tiempo que rotula el título de la película y a continuación entra a formar parte incluso de la banda sonora, recurso que se repetirá algunas veces más a lo largo del film. Indicativo muy importante para comprender toda la historia. Quien teclea en ese momento (luego veremos hacerlo a otros personajes) es Briony, la hija menor de una adinerada familia que vive en el campo, una jovencita de 13 años que goza de una gran imaginación y el gusto por escribir.

La acción nos traslada al día más caluroso del verano de 1935, en el que se desarrolla la primera parte de la película. El ambiente resulta tedioso, el escenario y los personajes se nos van presentando de forma muy bien definida en cuanto a su personalidad y las relaciones existentes entre ellos, a través de pequeños instantes, colores y gestos. La calma del lugar provocada por el calor estival es rota por la llegada de invitados.

Briony ha terminado de escribir una pequeña obra para ser representada en la cena de esa noche, pero no parece lograr que sus primos la interpreten, ni su prima dejarla hacer de Arabella, el personaje principal. Y dado que no puede protagonizarla, se convierte en directora. Mientras, en la casa tratan de pasar el día lo mejor posible esperando la llegada de la cena, a la que van a asistir su madre, sus hermanos mayores Cecilia y León quien viene de Londres acompañado por un joven industrial amigo de éste. León a su llegada también invita a Robbie, el hijo del ama de llaves, a cenar con ellos. Tras presenciar la pequeña Briony desde su ventana una escena junto a la fuente comienza toda una serie de fatales malentendidos.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Es esta parte de la película la de un acabado insuperable, logrando una perfecta atmósfera de época, con una luminosidad y unos tonos cálidos de los que carecerá el resto del metraje una vez seamos transportados en el tiempo a 1940, ya comenzada la guerra. Para conseguir el color y esa especie de halo blanquecino se ha empleado como filtro medias Christian Dior.

La penitencia en medio de la Guerra

La segunda parte de la película se desarrolla a caballo entre los campos del noroeste de Francia, donde Robbie es un soldado más del ejército expedicionario británico en retirada y Briony y Cecilia trabajan como enfermeras en hospitales de Inglaterra. Es su personal via crucis por lo sucedido cinco años antes. La película se convierte en una auténtica expiación, proceso por el que de acuerdo a la religión cristiana se purifican los pecados. Cambia la cálida iluminación de la época de la mansión en el campo por tonos más oscuros que reflejen la devastación de la guerra y el frenesí de los hospitales londinenses, cuyas escenas están rodadas con la técnica de cámara en mano.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Destacar la escena en que Robbie (James McAvoy) llega a la playa de Dunkerque y contempla a los miles de soldados que en ella esperan los barcos de rescate. Cruza la playa por entre los soldados derrotados en una escena de gran lirismo (donde la partitura alcanza su momento más emotivo) y pasa ante el templete de música, donde un grupo entona el Dear Lord and Father of Mankind (Querido Señor y Padre de la Humanidad) cuyas estrofas son de lo más apropiadas para el momento:

Take from our souls the strain and stress,
And let our ordered lives confess
The beauty of Thy peace.

Breathe through the heats of our desire
Thy coolness and Thy balm;
Let sense be dumb, let flesh retire;
Speak through the earthquake, wind, and fire,
O still, small voice of calm!(*)

La compleja escena dura cinco minutos y está rodada en una sola toma (con una cámara steadicam) toda una proeza cinematográfica. Momentos más tarde la pantalla de cine que vemos tras Robbie proyecta una película francesa de 1938 (antes de la guerra) El Muelle de las Brumas, protagonizada por Jean Gabin dando vida a un desertor del ejército francés que llega al puerto de El Havre para huir en barco. No puede ser más alegórico.

Inmediatamente después, la llegada de los evacuados de Dunkerque a los hospitales también está retratada de una manera muy lograda, quedando reflejado el importante papel que juegan las enfermeras en su asistencia a los heridos.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Un reparto de jóvenes talentos

El reparto está formado por actores británicos (salvo la norteamericana Saoirse Ronan) siendo encabezado por James McAvoy, un joven intérprete de ojos y sonrisa muy expresivas que saltó a la fama al protagonizar como médico escocés El Último Rey de Escocia, pero que ya había participado en miniseries como The Children of Dune, hecho de fauno en Las Crónicas de Narnia, de descarado hermano de Paul Bettany en Wimbledon o de primer amor de la autora de Sentido y Sensibilidad en La Joven Jane Austen (ver en UnmundodeCine). Aquí su personaje de Robbie se trata de un buen muchacho, el hijo del ama de llaves, el jardinero de la mansión, a quienes sus propietarios, los Tallis, han patrocinado sus estudios y se prepara para estudiar la carrera de medicina. Su interpretación está muy lograda, sobretodo en la segunda parte de la película, cuando recorre los campos de Francia y Dunkerque hambriento y extraviado (como el ejército al que pertenece) reflejando esa tortura interna que se debate entre el abatimiento y el deseo de volver a los brazos de su amor que lo mantiene vivo.

En esta su segunda película, el director Joe Wright ha vuelto a contar, lo mismo que en Orgullo y Prejuicio con la exuberante Keira Knightley, quien a sus 22 años aquí cambia aquel registro pleno de lozanía por uno mucho más maduro, el de Cecilia ("Cee") una joven que ya se ha convertido en mujer y comienza a sentir extraño deseo por quien hasta el momento no ha sido sino compañero de infancia y amigo. Sumamente bella, pero de esa belleza clásica, envuelta en ese vestido verde del comienzo, sensual en su entrada y salida de la fuente, realmente su pose y su rostro evocan perfectamente a la de una joven de clase alta de la época. Personalmente me deslumbró por su belleza y jovialidad en Orgullo y Prejuicio, si bien en la trilogía de Piratas del Caribe no la encontré especialmente espectacular, aquí creo que el director Joe Wright vuelve a sacar buen partido de ella y de nuevo logra estar nominada a los Globos de Oro y con toda seguridad lo será al Oscar.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Y el tercer personaje en discordia (nunca mejor dicho) es el de Briony Tallis, la hermana pequeña de Cecilia, la cual es interpretada nada menos que por tres actrices en diversos momentos de la película acordes al paso del tiempo, ejercicio tripartito que no puede sino alabarse por la compenetración entre sus actuaciones. La Briony imaginativa todavía niña, vestida de blanco marfil inmaculado, de impulsos egoístas y mente puritanamente formada, es encarnada por Saoirse Ronan, nominada al Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por este papel. La joven enfermera voluntaria de años después vestida con ese uniforme blanco adornado por el rojo y azul de su capa, es una formidable Romola Garai (Scoop de Woody Allen o más recientemente la joven que ayuda a Ioan Gruffudd a salir adelante en la emocionante Amazing Grace, 2007). Y por último, Vanessa Redgrave (Las Bostonianas o más recientemente El Atardecer) encarna magistralmente al personaje en el otoño de su vida).

La madre de Robbie, la humilde ama de llaves de la mansión de los Tallis está interpretada con toda la dulzura de la mirada materna por Brenda Blethyn (la aparatosa y excitable señora Bennet de Orgullo y Prejuicio, donde hacía de madre del personaje de Keira Knightley). Benedict Cumberbatch da vida al industrial chocolatero interesado por los beneficios que le va a reportar la guerra que se avecina. Este joven actor de 30 años es toda una promesa, a quien merece la pena ver en su papel de William Pitt el Joven de Amazing Grace o en la miniserie To The Ends of The Earth (2005), habiendo compartido reparto junto a james McAvoy en Starter for Ten (2006). En Expiación su rostro muestra que ha engordado para el papel y ayudado por su bigote establece una gran diferencia con sus anteriores papeles.

El trasfondo de la historia
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Expiación está basada en la novela Atonement escrita por Ian McEwan en 2001 (adaptada al guión por Christopher Hampton) la cual desarrolla la historia en cuatro partes pero fundamentalmente en dos momentos, el del año 1935, cuando el verano discurre plácidamente en Inglaterra, y más tarde en la primavera de 1940, cuando aún no se ha cumplido el primer año de la Segunda Guerra Mundial y los ejércitos aliados ya han sido derrotados por Alemania, centrándose primero en los campos de batalla de Francia y después en los hospitales de Inglaterra.

La primera parte se desarrolla únicamente en la mansión de los Tallis (rodada en Stokesay Court, una mansión de época victoriana y estilo isabelino-jacobino de Shropshire) tanto en sus lujosos y recargados interiores como en los jardines y el estanque de su exterior. Se trata de una familia burguesa del ámbito rural, de buena posición social cuyo padre (alto funcionario) siempre se encuentra ausente. Notamos las diferencias sociales existentes entre los miembros de la familia Tallis y el servicio (desde el mozo hasta el ama de llaves). La frialdad y distinción (su perfecta dicción) de la Sra. Tallis, la madre de Cecilia y Briony, contrasta con la afectuosidad de la madre de Robbie (el ama de llaves). El propio Robbie, hijo del difunto jardinero, ha podido cursar sus estudios gracias al patrocinio económico del señor Tallis. La atracción que surge entre Cecilia y Robbie lo es entre personas de clases sociales diferentes, mientras que León, el hermano de Cecilia, habla de casarse con una mujer que al menos resulta un buen partido, pensando en mantener su posición social.

Los hombres trabajan fuera de casa, las mujeres permanecen ociosas en ella. El puritanismo y la moral de la sociedad victoriana y eduardiana de la clase media queda reflejado en la formación de la pequeña Briony, quien es capaz de escribir sobre el amor (cortés), pero al tiempo experimenta una inusitada repulsa ante palabras o hechos relacionados con el sexo (la escena de la fuente, lo escrito en la nota o lo sucedido en la biblioteca). En medio de la paz reinante (cuando todavía no se ha desatado la "tormenta") solamente el rico industrial del chocolate que visita a la familia, interesado por los beneficios que el rearme del país le puede proporcionar en el suministro al ejército, hace una referencia clara a las intenciones de Hitler y a la guerra, de la cual no alberga ninguna duda que tendrá lugar. El resto vive sus vidas de forma privilegiada sin reparar en ello ni en lo que en esos momentos sucede en Alemania y el resto de Europa.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Cinco años después, la segunda parte de la película, ya comenzada la guerra, nos traslada a los campos de batalla de Francia. En ningún momento asistimos a acciones bélicas o batallas, el film se centra más bien en las consecuencias de las mismas. Robbie y otros dos soldados que pertenecen al B.E.F. (la Fuerza Expedicionaria Británica que fue enviada a Francia al comienzo de la guerra) vagan por campos desiertos hasta llegar a la playa de Dunkerque, estamos a finales de mayo de 1940 y el ejército británico se bate en retirada.

El 10 de mayo de 1940 los ejércitos alemanes de Hitler (tras haber conquistado Polonia) lanzaron su ataque sobre el oeste cruzando Bélgica, Holanda y Luxemburgo, sorteando así la frontera noreste de Francia que estaba protegida por la línea defensiva de fortalezas Maginot. Inmediatamente los ejércitos británico y francés entraron por el sur en Bélgica para detener el avance alemán. La superioridad táctica germana (Blitzkrieg) con una experta combinación de sus fuerzas de infantería, carros de combate y aviación, sumado a una mejor dotación de unidades blindadas, su movilidad y la pericia de sus mandos, sobrepasó a los aliados, rompiendo el frente a través de las Ardenas y aislándolos contra el mar. La escena que vemos cuando Robbie llega a la playa y ve a miles de soldados junto al mar aguardando a ser evacuados, representa Dunkerque. Allí es donde 224.000 ingleses y 110.000 franceses serían embarcados dejando atrás lo mejor de su equipamiento y armamento. En la larga toma mientras Robbie avanza, asistimos a como son sacrificados caballos, como se rompe los radiadores de los vehículos para que no puedan ser utilizados por el enemigo o como un barco yace encallado en la arena. No se nos muestra, pero esos mismos hombres serían objeto del ataque de la artillería y la aviación alemana (de ahí los cañones antiaéreos que sí vemos). En la dramática operación de rescate (que fue denominada Dynamo) realizada entre el 27 de mayo y el 4 de junio, participarían un total de 864 embarcaciones de todo tipo, perdiéndose más de 200 de las mismas y siendo finalmente capturados por los alemanes 22.000 prisioneros. Los aliados dejaban también 2472 cañones, 63.000 camiones, 20.000 motos y 500.000 toneladas de suministros.

El rodaje de estas escenas se realizó en la playa de Redcar (Gran Bretaña) donde también había en los alrededores algunos viejos edificios y fábricas, y en la misma participaron más de 2.000 extras. La película, al igual que el libro, hace un contraste entre lo realmente dramático y triste de la experiencia de esos soldados, la incontestable derrota sufrida ante el ejército alemán, y como escuchamos más tarde por la radio, que la evacuación de Dunkerque se relata cual gran hazaña, como si se tratase de una victoria.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Las escenas en los hospitales nos muestran uno de los cambios que la II Guerra Mundial estimuló, las dos jóvenes (Briony y Cecilia) ya no permanecen en casa, se han convertido en enfermeras, lo mismo que harán otras decenas de miles de mujeres, las cuales trabajaron en oficios relacionados con los esfuerzos de guerra, como fábricas y hospitales. El sentimiento de autonomía experimentado, pudiendo acceder a trabajos (en ausencia de los hombres) que antes les habían estado vedados, marcaría el futuro una vez acabada la guerra.

Apuntar que en torno a Dunkerque se han rodado varias películas, destacando la protagonizada por Jean-Paul Belmondo en 1964, Fin de Semana en Dunkerque (mezcla de drama y comedia) y más recientemente una miniserie pseudo-documental de tres capítulos, Dunkerque (2004) en la que interviene uno de los protagonistas de Expiación, Benedict Cumberbatch.
Un apunte final
Toda la historia encubre una reflexión sobre la capacidad creativa de la literatura y el escritor. Necesitamos llegar hasta el final para entender por completo la película. Para quienes no hayan leído el libro de Ian McEwan (2002) sobra decir que todo lo visto en el film está mucho más desarrollado y merece realmente la pena ser leído. El director Joe Wright ha desafiado el reto de adaptar una complicada obra como ésta con mucha solvencia, reflejando los saltos temporales con un excepcional buen uso del montaje y con una transición de las imágenes perfecta. Ha recibido algunas críticas sobre su escasez de pasión y exceso de frialdad, el cine nórdico como el británico tiende a resultar menos fogoso que el mediterráneo, pero no nos engañemos, la fuerza de las miradas y el significado de los silencios o de los mismos escenarios, hablan por si mismos en esta película. Por último destacar la espléndida música de Mario Marianelli (quien también ya había trabajado con el director en Orgullo y Prejuicio) y que además del Globo de Oro, seguro que será nominada y se alzará con el Oscar a la mejor banda sonora.

Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.unmundodecine.com

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· Dunkerque (2004)
· Into the storm (2009)
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*Quita de nuestras almas todo dolor y fatiga/Permite que nuestras vidas testimonien/la belleza de Tu paz//Susurra sobre nuestro deseo/Tu frescura y Tu bálsamo/Deja lo sentidos dormir, la carne descansar/Manifiéstate a través de terremoto, viento y fuego/ O voz serena y tranquila. (Estrofas de la canción que suena en la escena de Dunkerque que se puede ver en el siguiente fragmento de la película).

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1 comentario:

Anónimo dijo...

La historia te atrapará desde el principio. Ya sea ésta, o la fotografía son los aspectos más fuertes. Impecable, y también imperdible.