jueves, 3 de enero de 2008

Robin Hood (Serie de la BBC, 2006)


Robin Hood

(Robin Hood. GB, Serie de TV, 2006)

-Autor: José Luis Urraca Casal-

Puro entretenimiento dirigido al público joven

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] Precedida de un gran éxito de audiencia en Gran Bretaña llega a nuestro país una de las producciones más costosas y exitosas de la BBC en la que se nos presenta una atípica revisión de la leyenda de los bosques de Sherwood llena de acción y entretenimiento.

Rodada en los Fot Studios de Budapest (Hungría) lugar donde también se ha filmado la serie sobre John Adams que ha protagonizado Paul Giamatti, Robin Hood se trata de una de las mayores producciones de la afamada BBC. Pero a diferencia de las cuidadas miniseries a la que la cadena británica nos tiene habituados, esta nueva adaptación del mítico héroe de los bosques de Sherwood de 13 capítulos de duración, se ha permitido múltiples licencias que “modernizan” su ya conocida historia.

En primer lugar, acostumbrados a la figura de galanes que inmortalizaron el personaje como Douglas Fairbanks, Errol Flynn o incluso Kevin Costner, nadie esperaría encontrarse a un actor tan "menudete" y con aspecto de crío como Jonas Armstrong en la piel del arquero más famoso de todos los tiempos, lo cual sumado al moderno corte de su atuendo, un arco y una espadas sarracenas (se supone que traídos de Tierra Santa) parece a primera vista de todo menos un héroe de leyenda. Lo mismo puede decirse de la protagonista femenina Lucy Griffiths en la piel de una Marian que pierde toda la apariencia de una mujer de la época para enfundarse en modelitos con un punto un tanto fashion y parecer adquirir el rol de las mujeres del presente, llena de valor, idealismo y determinación (que la llevan incluso a emular en sus hazañas al propio Robin o participar en las deliberaciones del Consejo que preside el Sheriff).

El vestuario y su estética, alejado de las sempiternas mallas de las primeras versiones cinematográficas, es precisamente uno de los aspectos que más llaman la atención de esta producción, y más de uno no podrá evitar quedarse perplejo ante el uniforme de los soldados del malvado sheriff de Nottingham y sus cascos, los cuales llevan puestos siempre y en todo momento y a uno a preguntarse cómo pueden respirar a través de ellos. Las armaduras aquí no parecen de metal, lo mismo ocurre con las cotas de malla y Guy de Gisborne (el brazo ejecutor del sheriff) viste noche y día entero de cuero.

Las concesiones a la audiencia y a lo que comúnmente conocemos como políticamente correcto incluyen ese rol atribuido a las mujeres (del que no es sólo partícipe el personaje de Marian) y la presencia de actores de color o musulmanes en una época, un lugar y unos puestos de responsabilidad bastante improbables.

Robin regresa de Tierra Santa, donde ha combatido en las Cruzadas junto a su Rey, Ricardo Corazón de León. Se encuentra desposeído de sus tierras y con la presencia de un nuevo Sheriff del condado encargado de cobrar despiadadamente los impuestos. Se pone del lado de los oprimidos y se convierte en un fuera de la ley. Tras la presentación de la trama y de todos los personajes en el capítulo inicial, el resto de los mismos reproduce con diversas alteraciones en el guión los enfrentamientos entre la banda de Robin y el malvado Sheriff de acuerdo al cliché de viejas series como Zorro, producción de la Disney donde Don Diego de la Vega episodio tras episodio se enfrentaba a las injusticias del capitán Monasterio y sus hombres. Los sets de grabación en los que se repite la historia incluyen un recurrido castillo de Nottingham y las aldeas que componen su territorio, desarrollándose gran parte de la aventura en el bosque, beneficiada ésta por una buena fotografía llena de luminosidad. Como anécdota reseñar que cada vez que la imagen nos sitúa en un nuevo lugar, su nombre nos aparece en pantalla con el sonido y el efecto de una flecha. El guión es en muchas ocasiones además de simple, bastante inverosímil, y algunas interpretaciones, sobretodo las que intentan reflejar mayor dramatismo, muy poco creíbles, máxime dentro del contexto. Los extras son más bien escasos y se nota en la forma en que están rodadas las escenas. Suple parte de estas carencias con un ritmo ágil, escenas de acción en las que emplea movimientos rápidos de cámara y los diálogos entablados por el Sheriff de Nottingham o la relación entre Robin y Marian.

Y sin embargo la fórmula funciona

Y es necesario decir, que a pesar de todo lo dicho, uno acaba simpatizando con este arrogante Robin alejado de los convencionales cánones de galán y asimismo la química funciona entre él y esta intrépida Marian de la Edad Media vestida a la última. La serie no pretende ser una recreación histórica de los tiempos en que se desarrolla la leyenda, se sirve de la ambientación para ofrecernos simplemente unos momentos de diversión. Y la fórmula, con su modernidad, combinada con un poco de acción y algunas dosis de humor, ha funcionado, alcanzando los 9 millones audiencia en el Reino Unido y habiendo empujado a sus productores a adelantar el rodaje de su segunda temporada. Un producto hecho para toda la familia, con escasa violencia y con un bagaje destinado a conquistar al público más joven. Los clásicos se benefician de la condescendencia del presente y si hoy perdonamos los trajes relucientes y las mallas de Errol Flynn o espadas más ligeras que una pluma de épocas pasadas, también podemos hacerlo con este Robin Hood, eso sí, teniendo en cuenta la larga distancia entre su ficción y la época, o la leyenda.

El resto del reparto

El reparto compuesto en su mayoría por actores salidos de la televisión desconocidos para el público español, lo completan Richard Armitage (joven actor que ha desarrollado su carrera en series británicas) como un indolente Guy de Gisborne, brazo ejecutor del sheriff y enamorado de Marian; Keith Allen (otro veterano de la televisión británica) sin duda el mejor actor de la serie, capaz de dotar de un cinismo y acidez al personaje del sheriff de Nottingham que lo convierten en una parodia de si mismo (por momentos recuerda, aunque éste hace reír y supera con creces aquella aberrante interpretación, a Tim Curry en el papel de Cardenal Richelieu en Los Tres Mosqueteros de 1993); y entre la banda formada por Robin (los conocidos como “The Merry Men”) Gordon Kennedy como Little John; Sam Troughton como Much, un personaje añadido que actúa como bufón de la serie y fiel acompañante de Robin, junto a quien ha regresado de Palestina; Joe Armstrong como William A. Dale; Harry Lloyd como Will Scarlett y otro veterano como Michael Elwyn en el papel de padre de Marian.

Robin Hood diana del Cine

Douglas Fairbanks en los tiempos del cine mudo y en pleno auge de su carrera en la que se caracterizó por sus papeles aventureros encarnando a todo tipo de piratas y espadachines gracias a su atlética destreza, fue Robin Hood en la primera versión antológica, rodada en 1922, todo un clásico del cine de aventuras. Más tarde ocupó su lugar en el cine y en la película Errol Flynn, quien junto a su entonces inseparable e inmaculada compañera de repartos Olivia de Havilland y al malvado Basil Rathbone rodó la más legendaria de todas, Robín de los Bosques (1938) obra maestra del entretenimiento de Michael Curtiz. En los años 70 y en una versión de espíritu más crepuscular Sean Connery y Audrey Hepburn protagonizaron Robin y Marian (1976) un emotivo drama romántico que nos presentaba tanto una Inglaterra como unas cruzadas menos idílicas y a ambos personajes ya en el otoño de sus vidas. Pasarían 15 años hasta que el cine retomase con altos vuelos el personaje con dos nuevas versiones rodadas el mismo año 1991, de las que la protagonizada por Kevin Costner su y espectacular vuelo de flecha, Robin Hood, Príncipe de los Ladrones, con banda sonora de Michael Kamen y Morgan Freeman como compañero de aventuras y Alan Rickman como Sheriff, se llevaría el éxito. Personalmente fue más de mi gusto Robin Hood, el Magnífico de John Irving, protagonizada por Patrick Bergin y Uma Thurman (que vi aquel verano en los desaparecidos cines Arlequín de Torrelavega). A las mismas las siguió la parodia dirigida por Mel Brooks con Cary Elwes bajo la capucha en Las locas, locas aventuras de Robin Hood (1993). A ellas habría que añadir numerosos productos televisivos, series y películas, así como otras adaptaciones que incluyen el clásico de animación de Disney Robin Hood (1973) en la que un zorro da vida al personaje o la incursión de éste en la novela de Walter Scott llevada al cine en diversas ocasiones y entre las que destaca Ivanhoe (1952).

Y en estos momentos Russel Crowe prepara junto al director Ridley Scott (a cuyas órdenes acaba de trabajar en American Gangster) y el guionista Briand Helgeland (L. A. Confidential) una nueva versión cinematográfica que llevará por título Nottingham.

Robin de Locksley

El personaje de Robin Hood constituye una de los héroes más famosos ambientados en época medieval. Lo mismo que ocurre con el Rey Arturo, se ha tratado de hallar los orígenes de la leyenda en los vestigios del pasado. En el caso del arquero de Sherwood se han encontrado distintos hombres que guardan relación con el mito pero siempre en épocas posteriores al reinado de Juan sin Tierra (1166-1216). En el caso de su sobrenombre de Hood también da lugar a diversas interpretaciones etimológicas, siendo la más comúnmente aceptada la que hace referencia al significado de capucha. Conocemos de su existencia por la referencia a determinadas baladas y rimas de las que era su protagonista a partir del siglo XIV, evolucionando el personaje hasta convertirse a finales del XVI en un noble llamado Robin de Locksley o conde de Huntington siendo ambientadas sus gestas en el reinado de Ricardo Corazón de León (a finales del siglo XII). Posteriormente se le añade el personaje de Marian, el cual se convierte en figura clave ya en el XIX con el Romanticismo, como es buen ejemplo del poema de John Keats. Fue precisamente el padre de la actual novela histórica, Walter Scott el que lo incluyó en Ivanhoe (1819) junto al resto de su banda. Desde entonces hasta nuestros días ha continuado siendo objeto de relatos, cuentos, musicales, obras de teatro, el cine y la televisión.

Básicamente la leyenda se articula en torno a un pequeño noble que ha combatido junto a Ricardo Corazón de León en Tierra Santa y que al regresar a su tierra, se encuentra con la injusticia del regente Juan, hermano del Rey, quien ha enviado a Nottingham a un sheriff que administra el territorio cargando de abusivos impuestos a los humildes súbditos. Hood se enfrenta a la situación de la manera en que se ha hecho famoso, combatiendo al mal, robando a los ricos para dárselo a los pobres y confiando en el regreso de Ricardo para la restitución del bien. Refugiado en los bosques de Sherwood escapa a los hombres del sheriff y forma su banda. El encuentro al cruzar el río con Little John (el pequeño John) o el torneo de arqueros que organiza para capturarlo el Sheriff y que Robin gana disfrazado, son pasajes que han quedado grabados en la mente e imaginación de muchas generaciones.
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A continuación se puede ver un trailer sobre la serie al que se le ha añadido música de Hans Zimmer.

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4 comentarios:

Alvaro dijo...

Ayer vi el primer capitulo de la serie y me ha gustado mucho, le da un toque nuevo al Robin Hood que ya todos conocemos.

Anónimo dijo...

Yo me he visto parte de la serie subtitulada y es bastante entretenida. Incluso sorprende el que al principio sea todo tan parecido, con la trama en tono aventurero y luego la cosa se complique de modo dramático.

Anónimo dijo...

esta bien yo boy por la 2 temporada

José Luis dijo...

Me alegro. Afortunadamente todavía tienes por disfrutar, en la tercera aparecen nuevos actores como Tobey Stephens.