jueves 3 de julio de 2008

Gone Baby Gone / Adiós pequeña adiós


Adiós pequeña, adiós

(Gone baby, gone. USA, 2007)

-Autor: José Luis Urraca Casal-


Algo más que un thriller que dará que pensar

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] El debut de Ben Affleck tras las cámaras ha supuesto toda una grata sorpresa, así como la sólida y fresca actuación de su hermano Casey en el papel protagonista, toda una revelación que acaba de disfrutar de la nominación al Oscar al mejor actor secundario por El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Un sólido reparto, una excelente recreación de los barrios suburbiales de Boston y una trama que nos atrapa, dilema incluido acerca de la infancia, de principio a fin, son sus principales bazas.

Comentario.- Permítaseme expresar aquí que si en los últimos tiempos la película que más gratamente me ha sorprendido ha sido 3:10 to Yuma (2007) un western sublime, de lo mejor en su género, auténtico y trepidante, por otra parte, la actuación que más me ha impactado ha sido la de Casey Affleck en Adiós pequeña, adiós, para mí toda una revelación completamente inesperada.

Un argumento pleno de actualidad
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En un humilde barrio de Boston la desaparición de una niña ha sido denunciada. Junto a la puerta del domicilio de la familia se congregan policías, periodistas y curiosos ante una madre desconsolada que llena de desesperación habla de su hija y ruega a quienes se la hayan llevado que por favor se la devuelvan. Patrick y Angie, una joven pareja de detectives, ven las imágenes por la televisión. Al día siguiente reciben la visita de los tíos de la niña desaparecida, quienes les insisten en que se hagan cargo del caso porque conocen bien el barrio. A medida que pasan las horas, las probabilidades de encontrarla disminuyen, la estadística dice que si no se atrapa al secuestrador el primer día, sólo el 10% de los casos se resuelve. Y ya es el tercer día…

Mezcla de retrato social y novela negra

Al estar viendo la película una sensación que me venía recurrentemente a la mente era el recuerdo de Mystic River (Clint Eastwood, 2003) y no iba desencaminado, porque la película luego supe que está basada en una obra del mismo autor, Dennis Lehane. Y lo mismo que aquella, se desarrolla en las calles de Boston, siendo la combinación de autor y escenario, donde vivió su infancia Ben Affleck, lo que le impulsaron a éste a acometer su primer largometraje como director y segundo como guionista.
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Dennis Lehane es un autor de novelas de detectives muy populares en Estados Unidos (dos serán próximamente llevadas a la gran pantalla, una de ellas protagonizada por Leonardo DiCaprio y Ben Kingsley) las cuales añaden a la intriga de su trama la característica común de desenvolverse en los ambientes más humildes y los barrios bajos de las ciudades. Una lograda construcción de personajes muy humanos, cuyas características los hacen, como se ha conseguido mantener en la película, más reales y creíbles, alejados de los maniqueos estereotipos, y la inclusión de preocupantes temas sociales que como en el presente caso, llevan al espectador a enfrentarse a serios dilemas morales, son algunos de sus aspectos más destacables.

Adiós pequeña adiós, es la cuarta entrega de una serie de novelas protagonizadas por una pareja de detectives, Patrick Kenzie y Angie Gennaro, que se conocen desde la infancia y terminan convirtiéndose en amantes, lo cual añade a sus investigaciones una vertiente sentimental a la trama, como en el presente caso.

Una excelente labor de fotografía de John Toll (La delgada línea roja, 1998), la correcta puesta en escena y la música de Harry Gregson-Williams, terminan por imprimir el sabor a calles de Boston y el clima idóneo para el desarrollo de la historia.

Un consagrado reparto para un director novel
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A Ben Affleck le veíamos recientemente en un papel que le venía al pelo en el thriller Hollywoodland (2006), metiéndose en la piel del actor George Reeves, quien en su día dio vida a superman en una popular serie de televisión, personaje del que no logró escapar para poder demostrar sus cualidades interpretativas, actuación que le valió a Affleck (quien a diferencia de aquel personaje parece estar aprovechando la oportunidad de demostrar su valía, alejado de sus acostumbradas comedias románticas) el premio a mejor actor del Festival de Venecia. Reconocimiento nada desdeñable al que se le añade ahora la dirección y guión de esta película que (ayudado por una buena novela) supone un notable debut tras la cámara y parece confirmar la madurez de su carrera cinematográfica.

Para el principal papel protagonista, el del joven detective Patrick Kenzie, Ben Affleck escogió a su hermano Casey, al que habíamos podido ver en pequeños papeles de películas estrenadas en España como la saga de Ocean´s Eleven. Casey al igual que su hermano, también había vivido su infancia y juventud en esos barrios de Boston que retrata la película, por lo que no le resultó difícil adaptar su personaje al entorno en el que vive. Realiza aquí una interpretación con rasgos muy similares a los de su personaje en El Asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, rodada también en 2007, justo antes de Adiós pequeña, adiós, protagonizada junto a Brad Pitt y que le ha valido estar nominado al Oscar al mejor actor de reparto. En ambos casos resulta más joven de lo que en realidad es, y gran parte de su actuación descansa en la fuerza de esa mirada lánguida, de párpados a medio caer, rostro melancólico y voz desgarrada, rota y entrecortada, que apenas parece poder terminar las frases. De ahí que dado que el DVD lo permite, sea altamente recomendable ver la cinta en versión original.
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Una muestra de la valía de Casey Affleck es el hecho de compartir pantalla con auténticos monstruos de la interpretación como Morgan Freeman o Ed Harris y no morir en el intento y ver menguado su protagonismo. Freeman encarna al jefe de la unidad de crímenes contra la infancia, encargado de los casos de desaparición de menores y Harris a uno de sus mejores y más aplicados agentes, el cual tiene como compañero de fatigas al agente Nick Poole (John Ashton, el famoso sargento Taggard de Superdetective en Hollywood). Tanto Freeman como Harris ayudan a aportar un rostro muy humano a esta historia, al igual que en éste sentido destaca Amy Ryan, nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria por su papel de Helene, esa madre soltera que nos invita directamente a recapacitar en la forma de criar a un hijo. Junto a ella citar a Amy Madigan, su combativa cuñada, que sin embargo se ha visto privada en la vida de engendrar descendencia y a su hermano Lionel (Titus Welliver). En el caso de la bellísima Michelle Monaghan, la detectiva Angie Gennaro y compañera de Patrick su papel está presente en muchas escenas pero sin alcanzar demasiado protagonismo, transmite dulzura y serenidad, pero también un profundo sentimiento por el caso que tienen entre manos, algo, como ella misma dice, a lo que nunca se habían enfrentado.

[Atención: a partir de aquí el comentario revela detalles importantes de la trama]

Lo que subyace en la película

Si en nuestro país la desaparición de niños ha suscitado una gran alarma en los últimos tiempos a través de casos muy conocidos, y por ende una mayor sensibilización entre la población, Adiós pequeña adiós partiendo de un caso similar y de un sobrio retrato de lo que rodea a estos casos, desarrolla todo un caso detectivesco que nos introduce en las condiciones familiares en que se desarrollan algunas infancias, los efectos a los que puede conducir la falta o el exceso de cariño, y en el mundo de las intenciones que guían a las personas en sus actuaciones, que aun siendo discutiblemente buenas en sus fines, pueden no serlo o estar equivocados en los medios que utilizan para alcanzarlos. Algo muy similar a lo ocurrido en otro caso real que recientemente acaparó muchos minutos de televisión, el intento de sacar de Sudán a decenas de niños con el fin de darles una vida mejor, por parte de la ONG El Arca de Zoé. Niños que tenían familiares y a los que se trató de arrancar de su entorno en una clara visión paternalista y providencial de unos europeos que consideraron que les esperaría un futuro mejor en Francia que en su tierra natal.
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Cada uno de estos aspectos se nos van presentando a su debido tiempo, en un guión que deja en manos del espectador el juzgar los diversos temas mostrados, empezando por ese condicionamiento que se nos presenta al comienzo, cuando la voz en off de Casey Affleck, mientras se nos van mostrando diversas estampas del barrio donde se va a desarrollar la trama, nos dice “Siempre creí que las cosas que uno no elige lo convierten en lo que es. La ciudad. El barrio. La familia.” Y aquí entronca con ese barrio que a continuación nos dice, es muy duro, y donde como un cura le aconsejó siendo niño “Ustedes son ovejas entre lobos sean prudentes como las serpientes pero inocentes como las palomas”.

El tema de la infancia y el cuidado de los hijos, y la responsabilidad que conlleva ser padres, también se convierte en tema angustiosamente central del guión de principio a fin, adentrándonos en el mundo lleno de peligros que pueden cernirse sobre los pequeños, muchas veces producto de la mayor de las negligencias o la simple falta de atención y cariño. La pantalla del televisor en la última escena le sirve a Affleck para realizar una denuncia directa al medio que ha terminado por convertirse en muchos casos en suplente de la educación y niñera.
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A continuación puede verse el trailer de la película.


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