
(Brideshead Revisited. GB, 2008)
-por José Luis Urraca Casal*-
-Estreno mañana viernes en Cines -

Reseña/Estreno.- Rodada entre el 1 de mayo de 1979 y el 24 de julio de 1981, Retorno a Brideshead supuso la primera serie de televisión rodada en formato de película por la televisión británica, y su anuncio como “la serie más cercana a la perfección jamás realizada para la pequeña pantalla”, no defraudó a nadie. La adaptación de la novela escrita por Evelyn Vaugh en 1945 estaba llamada a convertirse en un clásico imperecedero con sabor a nostalgia y poso melancólico, una auténtica joya llena de encanto y cuidadosa puesta en escena que cautivaba al espectador desde el mismo momento en el que Jeremy Irons ponía de nuevo el pie, ya en los años de la Segunda Guerra Mundial, en Brideshead y comenzaba a recordar los alegres años vividos en su juventud.

Personalmente encuentro difícil superar en poco más de hora y media aquella adaptación, de la que se ha llegado a decir que su guión era una pieza maestra pues había conseguido realizar una serie perfecta a partir de una novela que no lo era. Si bien, el hecho de contar con la que parece una genial interpretación de Emma Thompson en el papel de Lady Marchmain regresando a su vez de nuevo a una película de época o ese fantástico actor que es Michael Gambon en el papel que en su día hiciera el gran Laurence Olivier, añadido a que su director sea Julian Jarrold, quien de nuevo ha vuelto a contar como ya hizo en La joven Jane Austen (2007) con el compositor Adrian Johnston, son cartas que bien merecen ser jugadas asistiendo a una sala de cine.

Con una labor de fotografía impecable y cuidada puesta en escena esta nueva versión cinematográfica nos conducirá por entre idílicos parajes de la campiña inglesa, donde se alza la mansión de los Marchmain (ambientada en el mismo castillo de York que su predecesora) o los viejos edificios y habitaciones de Oxford, en que nuestro protagonista y narrador, Charles Ryder (Matthew Goode), un joven de clase media con vocación de pintor, caerá prendado de la extravagancia y mágica vitalidad decadente de un aristocrático estudiante llamado Sebastian Flyte (Ben Whishaw).
Más tarde Charles será introducido por Sebastian en el círculo de su familia, sobre la que Lady Marchmain, su madre, ejerce el peso de la religión católica, componente fundamental de la novela, que aunque reflejada en la película, pierde esta vez terreno en favor del desarrollo de la atracción entre Charles y Sebastian, o el romance del primero con la hermosa hermana del segundo, Celia Ryder (Anna Madeley).
En Un Mundo de Cine y con el tiempo necesario abordaremos en un futuro, confiamos no muy lejano, el imprescindible comentario de la serie de 1981. Mientras les dejamos con el trailer del nuevo film que se estrena mañana en cines.
Enlaces relacionados en Un Mundo de Cine:
- Expiación, más allá de la pasión (Atonement, 2007)
- La última primavera (2004)
- La joven Jane Austen (2007)
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7 comentarios:
Me resultaba extraño no haber recibido tus anteriores actualizaciones, a partir de los enlaces que tengo desde mi página. Volveré a cambiar la dirección ;)
Saludos!
Algo ocurre, no sólo eres tú. Tengo que mirarlo.
En mi caso, me gustó bastante mas la serie que la película. Creo que el personaje de Flyte está mas logrado, además de que la película tiene algunos errores en la ambientación etc.
Desde luego que superar la ambiguedad, el cinismo, la locura, el comportamiento inmaduro y disoluto, así como extravagante que tan bien imprimía Anthony Andrews al personaje de Sebastian es difícil que lo iguale Ben Whishaw. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
En general, os diré que me resultó bastante sosa, teniendo como referencias previas la serie de TV y la novela Waugh. Me faltó ambigüedad en las miradas de la pareja protagonista, me faltó la severa y oscura moralina de la madre de Sebastian, me faltó la alegría canalla y un tanto diabólica de Anthony Blanche ...
Digamos que en resumen tengo la impresión de que el guión resbala por encima de los personajes sin ser capaz de darles un poco de calado.
Saluducos.
El listón estaba demasiado alto Rukaegos. Todavía no he ido al cine a verla, a ver cuando tengo oportunidad. Y el reparto de la serie encajaba como un guante en cada uno de los personajes.
Una auténtica desilusión. Estaba como loca por verla, recordando la magnífica serie ¡qué actorazos! Pero es que éste Sebastian es un tirillas, no retrasmite el hartazgo, el cinismo de su predecesor. Y claro, JeremyIron sólo hay uno. Una obsesión religiosa que aburre. No ví el final, me revelé. Vean otra cosa.
Carmen
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