domingo, 23 de noviembre de 2008

Jinetes de Leyenda (The Lighthorsemen, 1987)

Jinetes de Leyenda

(The Lighthorsemen. Australia, 1987)

-por José Luis Urraca Casal*-


Homenaje a la Caballería Ligera Australiana

La I Guerra Mundial tuvo diversos teatros de operaciones. Uno de ellos, aunque secundario, fue el del Oriente Medio, donde los aliados se enfrentaron al todavía existente Imperio Turco. Papel importante jugó en esta zona el Cuerpo de Ejército Australiano-Neozelandés. Los voluntarios de ambos territorios (que entonces formaban parte del Imperio Británico bajo la fórmula de Dominios) protagonizaron diversos episodios que han quedado grabados para los anales de la historia, destacando tanto por su coraje como por su sacrificio.

Comentario.- En un mes en el que se sucede el 90 aniversario de los armisticios que pusieron fin a la I Guerra Mundial, en Un Mundo de Cine recuperamos la película con la que se inauguraba el blog en septiembre de 2007, Jinetes de Leyenda. Se trata de una de las producciones australianas que bien en el cine, con Gallipoli (Peter Weir, 1982) o en la televisión con miniseries como ANZACS (1985) han recogido el papel jugado por estas tropas australes.
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La acción transcurre en Palestina (bajo dominio otomano), en torno a Gaza y Beersheeba y corre el año 1917, cuando un jóven de las afueras de Melbourne, Dave Mitchell (interpretado por
Peter Phelps, actor australiano que al año siguiente trabajaría en una temporada de Vigilantes de la Playa) decide enrolarse en la caballería ligera para combatir en la Gran Guerra. El comienzo es excitante, con las imágenes de los caballos siendo reunidos a pleno galope por entre praderas y bosques para pasar luego a verlos viajar en un tren de vapor en cuyos vagones se puede leer “Estos caballos van a luchar por Australia” “¿Y Tú?” acompañados por una música vibrante y plena de un ritmo pegadizo, que le da un tono épico y aventurero. El resto de la historia nos va adentrando junto a otros tres jóvenes veteranos de la guerra en las diversas acciones y aventuras de su regimiento contra los turcos.

Dentro de un reparto de australianos, destaca una pequeña actuación, muy distendida, del británico Anthony Andrews, que representa el contrapunto al dramatismo del resto de protagonistas. En la línea de muchos de sus papeles, rebosa ironía y espíritu burlón (recuerda a su actuación en La Pimpinela Escarlata, 1982).

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Rodada en 1987, se convertía en la película más costosa de la historia de este país, con un presupuesto de cerca de 10 millones de dólares. Un gran número de medios y extras permitieron una recreación perfecta de un regimiento de infantería montada. Y los parajes elegidos en tierras australianas logran evocar los de una Palestina bajo dominio otomano. Mezcla personajes reales a los que añade algunos ficticios para dar forma a la trama, dentro de un marco histórico real. Para ello los diferentes papeles fueron concebidos tras una intensa documentación y entrevistas a veteranos que habían combatido en el Oriente Medio. Goza de una buena fotografía y una excelente Banda Sonora de Mario Millo, quien ganó el premio a la mejor banda sonora del Australian Film Institute, organismo que concedió otros dos premios a esta cinta: a la mejor fotografía y sonido.

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Lejos está de alcanzar la categoría de obra maestra de Gallipoli (Dirigida por Peter Weir, el mismo de Master & Commander) donde unos jovencísimos Mark Lee y Mel Gibson protagonizaban la historia, y al contrario que ésta, no logró convencer al público ni a la crítica fuera de su propio país, cansada en parte por el éxito de Gallipoli con la que inexorablemente fue comparada. Así y todo, se deja ver muy bien, y en sus 131 minutos de metraje no decae notoriamente el ritmo, alcanzando el crescendo con la escena final, muy bien rodada y que merece realmente la pena (sin recreaciones digitales).

[Atención: a partir de aquí el comentario revela detalles importantes de la trama]

El joven Mitchell, es mal recibido por el grupo, pues sobre todo Tas, le ve como alguien inexperto que viene a ocupar el lugar de un viejo compañero que fallece coincidiendo con su llegada. Le costará ser uno más, sobretodo por su incapacidad para disparar al enemigo, al no sentir la necesidad. Sin embargo, en la escena del ataque aéreo (que recuerda a la de Lawrence de Arabia en la que aparece el personaje de Alec Guinness) logra demostrar su valor salvando cuatro caballos. La inocencia y candidez del personaje está muy bien lograda y su romance con una enfermera, aunque carece de fuerza, sí brinda algunas bellas imágenes como las de la declaración de amor junto al mar. Y es junto al mar cuando podemos disfrutar de otros dos bellos momentos, uno en el ocaso y otro cuando galopan por la orilla sin ropa a lomos de sus caballos, en una perfecta comunión entre hombre y animal de estos expertos jinetes australes.

Como curiosidades, decir que al igual que en Lawrence de Arabia, aquí aparece el general británico Edmund Allenby, quien comandó los ejércitos británicos y aliados en el Oriente Medio, tras sustituir a Archibald Murray en 1917. Físicamente está bien caracterizado aunque su papel es muy reducido en comparación con la obra de Lean. El film reincide en un tópico dentro de este tipo de películas, al mostrar por un lado a obtusos mandos británicos y por otro a las aguerridas tropas australianas. Al centrarse en éstas últimas, quien sí tiene un importante papel es el personaje del Teniente Coronel Murray William Bourchier, igualmente bien caracterizado, quien sirvió en las Campañas de Gallipoli, Egipto, Sinaí, Palestina y Siria. Fue quien comandó el 31 de octubre de 1917 a los 4º y 12º Regimientos de caballería ligera en la batalla de Beersheba, recogida al final de la película. Con posterioridad al conflicto fue elegido en sucesivas ocasiones diputado en su páis, llegando a ocupar los ministerios de Agricultura y Trabajo en la década de los años 30, siendo nombrado Caballero con posterioridad a su muerte. Su papel es encarnado por el actor Tony Bonner, que lo volvería a interpretar seis años más tarde en uno de los capítulos de Las Aventuras del Joven Indiana Jones, también ambientado en la Batalla de Beersheba.

En su avance hacia Damasco, el ejército británico se encuentra con la dificultad de tomar Gaza, una plaza en poder del ejército turco y que cuenta entre sus mandos con experimentados oficiales alemanes (aliados de Turquía en la I Guerra Mundial). Otro bastión otomano lo representa Beersheeba, que cuenta con importantes pozos de agua (17 en total), elemento indispensable para la tropa y la caballería y muy escaso en toda la región.

Si el frente europeo dejaba nulo margen a la maniobrabilidad y movimiento de los ejércitos, empantanado en una guerra de trincheras, lo mismo que ocurrió en las costas de Turquía con el desembarco de Gallipoli. Aquí, en la arenas del desierto, la clave, como se subraya en la propia película, es el movimiento. No en vano el personaje de Peter O´Toole en Lawrence de Arabia (David Lean, 1962) nos lo recuerda, al establecer una semejanza entre como se mueve la armada británica en los mares y los beduinos en el desierto. Y ese movimiento en este caso le propician los experimentados australianos a lomos de la caballería.
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La Batalla de Beersheba, con la que se cierra la historia, representó una arriesgada y peligrosa carga de la caballería ligera que había de cubrir una distancia de 3 millas. La irrupción de las trincheras y las ametralladoras, queda patente en las defensas turcas, lo que supuso un difícil obstáculo de superar. En la batalla cayó la ciudad y se salvaron de la destrucción 13 de los 14 pozos del lugar. Una semana más tarde caería Gaza y el camino hacia Jerusalem y Damasco quedaría abierto.La película sin ser militarista, tampoco lo es en un sentido contrario, a pesar de que el protagonista no termina de vencer ciertos problemas para convertirse en un soldado en sentido pleno (no hasta que le arrebatan algo tan querido como un amigo). Es más bien es un reconocimiento en un tono heróico a todos aquellos que dieron la vida por su país en un tiempo en que la concepción de la guerra era mayoritariamente diferente a la actual.

Hemos de ponernos en situación. En 1914, la guerra fue saludada en muchos países con entusiasmo, sobretodo en Alemania (y no sólo en Alemania). Los militares gozaban de prestigio entre la población y era además, una oportunidad de ir en busca de hazañas y gloria, y en el caso australiano incluso de salir de su país y ver mundo. Sin olvidar tampoco, desde luego, que creían en la causa por la que luchaba su país. Eso explica la cantidad de voluntarios que se alistaron en los ejércitos australiano y neozelandés durante todo el conflicto para ir a luchar al otro lado del planeta. Luego vendría la triste realidad. Las trincheras de Europa y Turquía cercenaron la vida de cientos de miles de jóvenes en intentos fútiles y sin sentido por avanzar unos cuantos metros.
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Pulsar aquí para ver la escena de la carga sobre Beersheba

Ver también en Un Mundo de Cine:

· El Barón Rojo (2008)
· Nombres en mármol (2002)
· La jungla en armas (1939)
· Jinetes de Leyenda (1987) -artículo originario-

Director:
Simon Wincer Año: 1987 Nacionalidad: Australia Reparto: Peter Phelps, Nick Waters, Sigrid Thornton , John Heywood , Di O'Connor, John Larking Guión: Ian Jones Música: Mario Millo Fotografía: Dean Semler.
*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La reproducción de este artículo o partes del mismo debe hacer constar el nombre de su autor, la página www.unmundodecine.com y en caso de ser reproducción digital, incluir un enlace al artículo original. No cuesta nada, muchas gracias.

4 comentarios:

JACK dijo...

Las entradas son auténticos trabajos de investigación. ¿Puede salir posteriormente un libro? Porque sería interesante. Yo me limito a decir lo que me ha parecido cada película y me siento ridículo cuando leo estas entradas. Pero las leo y las leeré con ganas.
Saludos

José Luis Urraca Casal dijo...

Las entradas de los blogs de cine son de muy diverso tipo. Y pasa lo mismo en éste. Unas son más extensas y otras son reseñas. Depende de la inspiración y la motivación. Pero sobretodo depende del tiempo. Si revisas los posts del principio eran muy cortos.

De todas formas los lectores sin duda a veces prefieren que los posts sean cortos pero que reflejen lo realmente importante. Y si tú reflejas tus impresiones (así empecé yo por ejemplo) destacando las cualidades o los aspectos más interesantes, como de hecho haces, resulta también atractivo, valioso y te aseguras que se lee entero.

Aquí hemos terminado optando porque siempre que se pueda, sean lo más completos posibles.

Gracias por tu apreciación Jack, algún día, algunos en concreto puede que sí sirvan para un libro. Nunca se sabe.

Pepe del Montgó dijo...

A mi también me gustan estas entradas y me recuerdan cuando cada semana estaba pendiente del Fotogramas para leer descripciones sobre películas muy parecidas a estas y que después intentaba aplicarlas a la película cuando la veía en un cine de los llamados de reestreno y sesión doble.
Saludos

José Luis Urraca Casal dijo...

Muchas gracias Pepe, me alegra saber que valoras en tanto nuestras entradas. Aunque los de Fotogramas son auténticos profesionales. Nosotros hacemos lo que podemos. Conocer tu opinion nos anima.