miércoles, 30 de enero de 2008

El Precio de la Verdad

El Precio de la Verdad

(Shattered Glass. USA, 2003)

Profundizando en la labor investigadora de los periodistas

Después de su participación en la segunda entrega de la nueva saga de las Guerra de las Galaxias (El Ataque de los Clones, 2002) en el papel del joven Anakin Skywalker, el joven actor Hayden Christensen rodó esta película ambientada en el mundo del periodismo, profundizando en un caso real de los años 90 muy sonado en Estados Unidos, clara invitación a la reflexión sobre la ética de los tabloides y la actitud con la que hemos de leerles.

Christensen, lanzado al estrellato por encarnar la juventud de uno de los villanos más famosos de la historia del cine (Darth Vader), hasta el momento sólo había tenido la oportunidad de interpretar pequeños papeles, compartir protagonismo con Kevin Kline en la comedia La Casa de Mi Vida (2001) por el que estuvo nominado al Globo de Oro y protagonizar la serie juvenil Tierras Altas (2000) con un personaje que en mi opinión muestra rasgos similares al posterior joven Anakin. Su carrera en estos últimos años h
a ido iniciando su despegue con papeles algo más adultos como el que representa al cantante Bob Dylan en Factory Girl, pendiente de estreno en España. Pronto lo veremos en Jumper, el próximo mes de febrero, encarnando a un superhéroe algo especial en una historia de ciencia ficción y en marzo junto a Jessica Alba en el thriller Awake.
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En El precio de la Verdad logra introducirse perfectamente en el papel de Stephen Glass, un joven carismático, poseedor de un gran talento, que comienza a trabajar como articulista en una de las revistas más prestigiosas de los Estados Unidos, The New Republic. Una publicación de gran influencia en círculos selectos, cercana al partido demócrata que se precia de ser leída por el inquilino del despacho oval.
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La cinta, dirigida por Billy Ray en un ejercicio de sencillez y sobriedad muy parecido (aunque superior) al de El Espía (su otra película, ver en UnmundodeCine) nos introduce a pequeña escala en e
l día a día de un equipo de redacción, con sus reuniones de trabajo, la elaboración de los contenidos, su forma de investigar y preparar las noticias, la seria verificación de su información con el fin de evitar futuros problemas legales, las relaciones entre sus integrantes, la dirección de los mismos… y hasta aquí puedo leer.

Destacar a otro de los protagonistas, Peter Sarsgaard que sin ser el principal, posiblemente es quien realiza la mejor interpretación del film como uno de los compañeros de trabajo de Glass.
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Desde luego no alcanza ni la brillantez ni la acidez de Billy Wilder en la comedia Primera Plana
(1974) pero la sencillez y ausencia de artificiosidad de este director hacen que sin ser apasionante, la película resulte muy creíble y que cautive por el desarrollo de la propia historia, así como por el personaje al que da vida Christensen. El Precio de la Verdad está cargada de actualidad, resultando muy recomendable dentro del debate sobre el funcionamiento que tienen y que posiblemente deberían tener los medios de comunicación, su peso e importancia dentro de la sociedad, así como la forma en que se elaboran las investigaciones y las noticias.
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A continuación, una breve escena en la que Stephen Glass (Hayden Christensen) presenta con brillantez un artículo al equipo de redacción sobre una convención de hackers informáticos. Se cierra con un plano del actor Peter Sarsgaard.

sábado, 26 de enero de 2008

El Orfanato


El Orfanato

(El Orfanato. España, 2007)


-Por Daniel Miera Arnaiz-

En España la filmografía de terror ha experimentado un auge inusitado en tiempos recientes. Diversos autores han ido contribuyendo a ello: Jaume Balagueró (Los sin nombre, 2001), el oscarizado Alejandro Amenábar (Abre los ojos, 1997; Los otros, 2001), o Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después, 2007).

Éste auge, no sólo en cantidad si no en calidad, ha hecho que un director como Guillermo del Toro
, haya decidido apostar por nuestro país siendo productor de El Orfanato, una película dirigida por Juan Antonio Bayona y que es una clara demostración del buen hacer de nuestro cine en éste campo.

El Orfanato nos narra la historia de Laura (Belén Rueda), una mujer que regresa junto a su familia al orfanato donde se crió en el norte de España, con el sueño de abrir una residencia para niños discapacitados. El pequeño Simón (Roger Príncep), hijo de Laura, comenzará a dejarse llevar por unos extraños juegos que generan en su madre gran inquietud, ya que dejarán de ser una mera diversión para convertirse en una amenaza. Una serie de inesperados acontecimientos obligará a Laura a bucear en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar.
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La revolución de los novatos.

La película cuenta en éste mismo momento, con 14 nominaciones de los premios Goya, cubriendo la prácticamente totalidad de premios a los que puede optar una película. Curiosamente el Goya al que no opta es uno de los más importantes de todos: mejor director. El hecho de que ésta sea la ópera prima de Juan Antonio Bayona, ha hecho que su candidatura se adscriba a la de Mejor director Novel. La duda que se plantea es: ¿Por qué si un director demuestra en su primera película tener más nivel que otros más veteranos hay que inscribirle dentro de esta categoría secundaria? Está muy bien que te reconozcan el mérito a ser el mejor de los que empiezan, pero más mérito para él y tirón de orejas para el resto, sería reconocer que un novato ha superado con creces a gente que, a pesar de llevar años en el mundillo, no son capaces de hacerlo mejor que un recién estrenado director.

Juan Antonio Bayona nos presenta aquí su primer largometraje, pero se inició dirigiendo cortometrajes como: Mis vacaciones (1999) y El hombre esponja (2002). También cuenta en su Currículum la dirección de videoclips para OBK, Fangoria y Ella Baila Sola.

Pero en ésta película Juan Antonio Bayona no es el único “novato”. Los actores elegidos nunca habían tenido unos papeles de tal embargadora. Belén Rueda encarna a Laura, la protagonista del film. Más conocida por sus apariciones en la televisión que en el cine; ya que éste ha sido el primer papel como protagonista que ha tenido. Además jamás se había enfrentado a una película de suspense en toda su trayectoria como actriz. Por sus escasas apariciones en el mundo del cine, podríamos decir que su trabajo en El Orfanato es realmente sorprendente. Aquí rebosa calidad y dota de una credibilidad total a su personaje, transmitiéndonos una enorme nube de sensaciones durante la poyección. Quién nos iba a decir que su bonita sonrisa podía transformase en algo que convierte la pantalla en un verdadero drama. De todas formas había ya dado trazas de gran actriz. Su debut cine en el cine en 2004 con Mar Adentro (dirigida por Alejandro Amenábar), le hizo recibir el premio a la Mejor Actriz Revelación en la XIX edición de los Premios Goya.

El siguiente novato es Fernando Cayo, que caracteriza al marido de Laura. Es casi más conocido por sus papeles secundarios como en Lobo o Shacky Carmine, que por ninguna otra cosa. Su interpretación es buena, aunque del todo eclipsada por la excelente Belén Rueda. Pero no vamos a quitarle méritos a Fernando Cayo, ya que ese eclipse también se produce porque el 90% del tiempo de interpretación y de aparición en pantalla recae en Belén. De ahí que Fernando Cayo no haya sido nominado al Goya al mejor actor.

Otro novato es Roger Príncep, de ocho años, que interpreta al hijo de Laura. Él sí que ha sido nominado como Mejor actor revelación. Interpreta a Simón, el hijo de Carlos y Laura. Fue el elegido en un casting de más de 1000 niños que se presentaron para la prueba. Roger había aparecido previamente en algún spot de televisión, pero no tenía experiencia realmente como actor.

Como vemos, dos de las cosas más importantes para que un film triunfe: director y actores, las llevan sobre su espalda unos principiantes en el mundillo. Aun así han logrado una gran película.

¿Qué pasa con el Oscar de Hollywood?

Pero si tan bien está la película… ¿por qué no viaja a Los Oscar? A pesar de las 14 nominaciones de los Goya y de que ha sido la película elegida por Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para representarnos en los Premios de Hollywood, ésta no estará allí. Todos los países envían sus películas para optar a este galardón, pero, al igual que con el resto de candidaturas, hay un filtro: El Orfanato no lo ha pasado. No es algo de lo que nos tengamos que extrañar. Hay dos elementos que han influido en ello. El segundo ya lo trataré más adelante, pero el primero… es la poca consideración que la Academia de Hollywood tiene hacia el cine de Terror e incluso al de Ciencia Ficción. La grandísima mayoría de ganadoras del Oscar a la mejor película, salvo algún caso excepcional, son dramas, romances, musicales, películas épicas o películas que tratan temas sociales o políticos. No hay más que darse cuenta de que la única película de Ciencia Ficción que ha ganado éste premio en toda la historia, ha sido El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey ¿Y cuál ha sido la película de terror que se ha llevado éste galardón? And The Oscar goes to… ¡ninguna!. No hay ni una sola película de terror que haya obtenido la dorada estatuilla. Es más, si mal no recuerdo, sólo dos películas en todo el periplo “Hollywoodiense”, han logrado colarse en las nominaciones de esta categoría: El Exorcista (1993), y, dejando a parte la discusión sobre si entra dentro de este género o no, El Sexto Sentido (1999). La primera, con 5 nominaciones, sólo se llevó el Oscar el Mejor Guión Adaptado; pero es que tuvo la mala suerte de coincidir ese mismo año con una obra maestra como El Golpe: dirigida por George Roy Hill, y con la interpretación de dos grandes del cine; como son Paul Newman y Robert Redford.

El Sexto sentido, dirigida por M. Night Shyamalan e interpretada por Bruce Willis, entre otros, no obtuvo ninguna; fue vencida por American Beauty de Sam Mendes.

La película en si: un juego de niños.

La película se estructura en base a los juegos tradicionales de nuestra infancia: Corre que te pillo; el escondite, y la búsqueda del tesoro. El hilo conductor no es sólo uno de ellos, si no que los tres se intercalan; al igual que lo niños suelen cambiar de juego de forma constante.

Todo juego tiene unas normas que hay que seguir y unos objetos para usar. Las normas tienen que ser conocidas por todos los jugadores antes de empezar el juego, y eso es lo que hace el director: antes de los títulos de crédito nos obsequia con una magnífica escena en la que, si nos atenemos al significado de sus planos y organización de los mismos, aparecen resumidos todos los elementos que servirán para que el juego avance y los objetos que se utilizarán en el mismo: Laura, la casa, los niños, la máscara, la institutriz e incluso un documento en una carpeta. El director nos los marca de forma consciente y en base a la importancia que tendrá cada uno en el desarrollo de la historia. La primera imagen que aparece en la pantalla es la de una niña, (Laura la protagonista), corriendo y jugando con el resto de niños del orfanato. Después, la cámara se desplaza con ellos en un travelín que termina siendo ascendente y les coloca detrás y a menor altura de un espantapájaros con una máscara. Con este último plano el director nos da a entender cinematográficamente la gran importancia de la máscara y cómo todos, en especial Laura, serán dominados por ella: ocupa una posición superior al resto. También hay un plano detalle de un documento; que aunque no es el mismo que aparecerá luego, la aparición de uno será de vital importancia; y la institutriz, la cual aparece de espaldas dejando así un hueco para que quizás, su cara se desvele en el futuro, mientras nos anuncia que Laura va a ser adoptada.

Como vemos, el director, utilizando los recursos de significado que el lenguaje audiovisual le ofrece, nos ha mostrado en una sola secuencia y sin darnos cuenta: la importancia y elementos de la trama.

Para rematar la faena de información de esta primera secuencia, la misma termina con Laura persiguiendo a un niño y lanza el brazo para tocarle, sin lograrlo, mientras dice: “Que te pillo”. De ahí, un corte a plano en negro y comienzan los títulos de crédito.

Pero como Laura no ha logrado pillar al otro niño… el juego no se puede acabar; debe continuar durante el resto de la película para ver si lo consigue. Tan bien están engarzados los elementos en ésta película, que el director incluso aprovecha ese zarpazo de Laura antes del plano en negro, para que la aparición de los títulos de crédito se realice en base al mismo: la mano de la niña, con el mismo vestido y todo, arranca un trozo del plano negro para mostrar el primer nombre de los integrantes de la producción.

El juego de pistas y el Escondite.

Tras “jugar a pillar”, se produce un parón en “el juego” de unos 30 años, fecha más o menos aproximada que sólo se puede saber haciendo un pequeño cálculo con dos de las frases que aparecen en el film. Pero esto es un dato sin importancia excepto porque no sabemos qué es lo que ha pasado durante todo éste tiempo. Se ha producido una elipsis narrativa total: no tenemos ni idea de qué ha sucedido en ese tramo de la vida de Laura. Es algo que está escondido y que habrá que ir encontrando.

En esos 30 años Laura se ha casado con Carlos y ahora viven junto con su hijito Simón en una casa que quieren transformar en una residencia para niños discapacitados. La casa es el antiguo orfanato.
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Simón empieza a comportarse de forma extraña y constantemente comenta a su madre que hay otros niños que juegan con él y que están viviendo en esa casa. La madre y el padre lo toman como algo normal en un niño que vive en un sitio apartado y sin más compañía infantil que él mismo. “Es normal, está solo y se aburre”, comenta Carlos a su mujer ante la preocupación de ésta por el asunto. Ambos esperan que una vez lleguen más niños, (los discapacitados), esa manía desaparezca. Pero la cosa no es así: cada vez parece haber más niños “imaginarios”, donde Tomás, uno de ellos, parece haberse convertido en el mejor amigo de Simón.

Una asistenta social llega a la casa con un documento e informa a los padres que Simón es portador del VIH. Laura, que ya lo sabía, la pide que se vaya de la casa porque Simón, ni sabe que es adoptado ni que está enfermo. Él lo descubrirá mediante el primer juego de pistas. Cuando estoy hablando de éstos juegos como estructura narrativa, no es que sea una imaginación mía, es que realmente comienzan a jugar a ellos en el film. Los amigos imaginarios que Simón tiene se entretienen con el juego de pistas o “búsqueda del tesoro”. Un objeto desaparece; le dan otro a cambio; ha de encontrar el lugar al que ese objeto pertenece; allí encontrará otro y… se repite el proceso hasta llegar a encontrar el tesoro. Simón hace que Laura juegue con él a eso, aduciendo que las pistas las han colocado sus amigos; pero Laura piensa que es el propio Simón el que está haciendo todo. Laura terminará siendo consciente de que la única manera de llegar al final de todo lo que va a suceder es jugando; de hecho así lo expresa ella misma: "ellos quieren que juegue".

Comienza el escondite.

El día de la inauguración de la residencia, Simón pide a su madre que le acompañe a la casita secreta de Tomás. Laura dice que no tiene tiempo y Simón, tras unas escenas en las que aparece cubierto con una escalofriante máscara, (muy parecida a la del espantapájaros), y de protagonizar un par de actos “violentos”… desaparece.
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Sus padres comienzan a buscarle por todos los medios posibles; llegando incluso a contratar a una médium para lograrlo, ya que cada vez hay más cosas extrañas en la casa. Ésta parapsicóloga no es ni más ni menos que Geraldine Chaplin; hija de Charles Chaplin. Su perfecta interpretación hace aún más creíble la magnífica ambientación de la que dota el director a ésta escena.

Muchas cosas suceden en éste tramo de película, en el que Laura pregunta, mira, e investiga en todas partes para encontrar a su hijo desaparecido (“escondido”), sin fruto alguno. El director va metiéndote cada vez más y más en la historia, dejando pistas e indicios por todo el recorrido; cosa que ha ido haciendo desde el principio.

Las pistas nos llevan incluso a descubrir parte de lo sucedido en esos 30 años de elipsis subrayada al principio de éste análisis. Al fin y al cabo, no podemos tener un puzzle completo con un hueco tan grande. Aquí descubriremos qué sucedió con el Orfanato, a dónde fue cada niño, quién era Tomás etc.etc.etc. Cada pista que descubrimos hace que comencemos a caer en una sórdida y terrorífica trama que no sabemos a dónde nos puede conducir. Pero claro, si queremos llegar hasta el final del asunto… tenemos que seguir cayendo a ese foso de terror que han preparado para nosotros. ¿Conseguirá al final Laura encontrar a su hijo? Eso lo sabrás si decides jugar al Orfanato, ya que no quiero seguir avanzando en la trama para no descubrir el terrible secreto que la casa alberga.

Un cuadro perfecto.

El Orfanato es una película increíblemente bien estructurada, diseñada y realizada. Incluso la página web oficial, y los carteles, son preciosos y están en total consonancia con lo que vamos a ver en el cine. Estamos ante una película plagada de pequeños detalles que, lo mejor que tiene, es la coherencia entre los mismos gracias a un guión bordado. Así como ciertas películas como “Jaque al Asesino” (Knight Moves 1993), sorprenden en un primer momento por su final… luego te das cuenta de que esa conclusión está basado en una anécdota tan absurda que es del todo imposible que llegues a adivinar quién es el culpable. Bueno, rectifico. La anécdota en sí no es ridícula, lo que sí lo es, es que no hay nada que te pueda llevar a esa conclusión. En El Orfanato no sucede eso; todos los cabos están bien trenzados y amarrados. Obviando los elementos del cine fantástico, que permiten ciertas licencias como la forma sobrenatural en la que la protagonista se sumerge para intentar conseguir un “final feliz” en el asunto, no saldrás del cine con la sensación de haber sido estafado ni de que ha quedado algún fleco suelto. Habitualmente una película no nos convence cuando hay algo que queda colgando y que no ha terminado de cerrar el círculo. Aquí todo encaja a la perfección; perfección que la película busca en todo momento.

La estética está tan cuidada que incluso se podría decir que estamos ante una película de terror hermosa. Con una puesta en escena y una iluminación mimados hasta el último detalle… es como si estuviéramos caminando por un cuadro o una fotografía más que por una sucesión de escenas que, tarde o temprano, terminarían por minar el conjunto. La estética de ésta película es deliciosa. Han convertido el terror en belleza.

El Orfanato también acierta en la elección de los iconos a utilizar: caserón, niños, medium, espíritus etc. Por ejemplo, la utilización de niños en las películas de terror, “El pueblo de los malditos” (Village of the Damned, 1960), “La Profecía” (The Omen, 1976) etc. siempre produce pavor. Pensemos en las películas de Freddy Kruger. A cualquiera que le preguntes, además del protagonista, se acordará de unas niñas que aparecen jugando a la comba y cantando, (aunque con pequeños cambios en cada secuela):
Uno, dos, Freddy viene por ti
Tres, cuatro, cierra la puerta
cinco, seis, coge un crucifijo
Siete, ocho, mantente despierta
Nueve, diez, nunca mas dormirás

¿Las máscaras? Pues que vamos a decir de ellas? Que son algo que forma parte total de la iconografía de éste tipo de cine. La máscara de Jason “Viernes 13”( Friday the 13th, 1980); Leatherface de “La Matanza de Texas” (The texas chain saw massacre, 1974). Así que un niño con una máscara… es terrorífico de verdad.

El error de ser perfecto.

Si todo es tan perfecto y están tan bien trenzado y realizado… ¿Por qué no va a los Oscar? Máscaras, niños, antiguos caserones de grandes espacios solitarios, parapsicólogos y un largo etcétera muy muy bien llevados pero… en ésta virtud radica, según mi criterio, su exclusión de la ceremonia de los Oscar: El Orfanato no ofrece absolutamente nada nuevo dentro del panorama del terror; todo lo que aparece en ella está muy visto.
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En el fondo se trata de un pastiche de muchos subgéneros del género, (niños, máscaras, caserones, espíritus etc.) muy bien hecho, eso sí, pero de un pastiche al fin y al cabo. El mérito de la película se ve en todos lados: la maestría de su filmación; la interpretación; el miedo que nos hace pasar; la puesta en escena… pero no pasa de ahí. La película no aporta nada original a la producción de terror. Ya no hablamos de haber revolucionado completamente el género, si no de ofrecer a la historia del séptimo arte algo más que una película bien hecha y la terrorífica imagen de un niño con su máscara.

Este collage de subgéneros de los que se nutre le lleva al único error, desde mi punto de vista, que tiene el film: tocar un género como el gore. Sólo lo hace durante un momento, pero en éste caso está fuera de contexto. Una película sin sangre no merece eso; aunque bien es cierto que no desentona en cuanto al feísmo y deformidad de la máscara del protagonista.

No hay nada nuevo en este film. Quizás si El sexto sentido y Los Otros, no hubieran aparecido antes… estaríamos hablando de una película que hubiera merecido ir, sin ningún género de duda, a la gala del famoso premio. Pero el punto original de las dos anteriores, (que el que las ha visto sabrá de qué hablo y para el que no, no quiero desverlárselo) ya no resulta tan impactante en ésta. Además la estética, el preciosismo en su realización y muchos de los elementos elegidos, se asemejan a Los Otros de Alejando Amenabar.

Defendiendo El Orfanato.

Aun así rompamos una lanza a favor del Orfanato, ya que por algún motivo ha conseguido una recaudación de cerca de 24.000.000€ colocándose como la película más vista del 2007, por delante incluso de películas tan esperadas y taquilleras como Piratas del Caribe 3.

A su favor podemos decir que según la filosofía de Tarantino, no habría nada malo en que El Orfanato sea un collage. Con Tarantino siempre ha habido una gran polémica: ¿genio o gran plagiador? Éste último debate se acentuó con las dos partes del film Kill Bill. Cualquier aficionado a los cómics, al manga, a las películas de kung fu y algún otro género, podía reconocer partes de los mismos en la película de este director.
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Cuando se le acusó de copiar algunos planos, lejos de negarlo, más o menos dijo que no es que hubiese copiado algún plano; es que había copiado todo. Tarantino admite que roba de todas partes. "Los grandes artistas roban, no homenajean. Yo robo de todas y cada una de las películas que veo". Para demostrar que es cierto, aquí pongo la dirección de un blog en el que aparecen gran cantidad de escenas de diferentes películas en las que se ha inspirado Kill Bill.
Así que tanto Tarantino, como mucha gente, opinan que en el cine todo está inventado. Entonces… ¿por qué unas películas son buenas y otras malas? Pues por la forma en la que están realizadas.

En resumen. Si lo que importan no es lo que se cuenta si no cómo se cuenta… El Orfanato está tan bien construida que merece la pena ir a verla.

miércoles, 23 de enero de 2008

Muere Heath Ledger


Heath Ledger 
4 de abril de 1979 - 22 de enero de 2008
-Autor: José Luis Urraca Casal*-

Triste final para un destino de Caballero

Personalmente, e imagino que como muchos otros, descubrí a Heath Ledger en una sala de cine cuando participó en la película El Patriota junto a su compatriota el australiano Mel Gibson. Era el año 2000 y no se equivocaban quienes le anunciaban entonces como una revelación prometedora. Su papel de joven voluntario del ejército continental de la milicia de las 13 colonias norteamericanas que luchaban por su independencia le supuso poner un pie en el camino a la fama y le abriría las puertas al éxito. En los siete años transcurridos desde entonces ha protagonizado un nada desdeñable buen número de películas. De héroe a villano, pasando por todo tipo de registros, el protagonista de Brokeback Mountain había demostrado ser algo más que un rostro agraciado por la juventud y consolidado a sus 28 años una gran carrera cinematográfica.

Sus inicios en Australia
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Había nacido en Perth, Australia, en el año 1979. Era el único varón de cuatro hermanos y a los 10 años vio como sus padres se separaban. A esa misma edad haría de Peter Pan en una obra de teatro de su escuela, lugar donde comenzó su vocación. Al poco de cumplir los 16 abandonaría la secundaria a un año de graduarse en la misma para junto a su mejor amigo ir a buscar fortuna en la otra costa del país, en Sydney. Allí sería donde comenzaría su carrera como actor, a través de pequeños papeles en series de televisión y películas. Las series Sweat (1996) donde hizo de un joven gay ciclista o Home and Away (1997) donde interpretaba a un joven surfero pertenecen a aquel primer período.
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En 1997 se echaría la mochila al hombro y abandonaría su país para cruzar el Pacífico y probar suerte en los Estados Unidos. Allí participaría en algo más de una docena de capítulos de la serie Roar (1997) en España titulada Conor, el rugido, que narraba mezclando fantasía las peripecias de los celtas de Irlanda en su lucha contra el Imperio Romano y donde encarnaba a un joven guerrero. La resultaba difícil encontrar papeles y sería el también australiano Gregor Jordan el que lo escogería para protagonizar su película Two Hands (1999) por la que recibiría muy buenas críticas y estaría nominado a mejor actor por el Australian Film Institute, asegurándole un agraciado y desenvuelto papel principal ese mismo año en la comedia juvenil americana 10 Razones para Odiarte, donde le veríamos cantar y compartiría cartel con otro estupendo joven actor en los comienzos de su carrera, Joseph Gordon-Lewitt.

El paje se convierte en Caballero
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En 2000 daría un cambio a su hasta entonces carrera de teenager aceptando un papel dramático en una película especialmente violenta sobre la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, El Patriota. Fue curiosamente en esta película cuando obtuvo su papel de hijo de Mel Gibson arrebatándoselo a Jake Gyllenhall (su pareja 5 años más tarde en Brokeback Mountain) quien también había sido audicionado para el mismo. La película le proporcionó el éxito y miles de fans en todo el mundo, los cuales crecieron al protagonizar al año siguiente una peculiar y simpática historia de torneos en plena Edad Media a ritmo de rock en Destino de Caballero (2001). En la piel de un joven campesino, Ledger veía cumplido al fin el sueño dorado de convertirse en todo un caballero. Ese mismo año Monster Ball, protagonizada junto a Harry Belly confirmó su valía como actor para papeles dramáticos.
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El director Sekhar Kapur le dio la oportunidad en 2002 de interpretar a Harry Faversham en un clásico de la literatura llevado en diversas ocasiones al cine, Las Cuatro Plumas. Una superproducción rodada en Gran Bretaña y Marruecos, donde su personaje ha de limpiar su honor por abandonar en ejército en medio de la expedición colonial británica al Sudán, en una historia que reúne drama, amistad, acción, romance y aventura.

Al año siguiente regresó a una modesta y exigua producción de su país ambientada también en el siglo XIX para ponerse en la piel de uno de los héroes australianos por excelencia, Ned Nelly, compartiendo cartel con Orlando Bloom.

Y llegó el vaquero de Brokeback Mountain

En 2003 protagonizó El Devorador de Pecados, un thriller menor de intriga y terror donde hacía de un joven sacerdote que investigaba la muerte de su maestro espiritual. Pasarían dos años hasta que en 2005 volviera a aparecer en el que sería su año de gracia con el rodaje de cuatro títulos. En Los Amos de Dogtown, donde compartiría reparto con Emile Hirsh, demostraría nuevamente su versatilidad al caracterizar al pintoresco y desaliñado dueño de una pequeña tienda y taller de surf de los años 70 que patrocina a un grupo de jóvenes skaters en su salto a la fama. Junto a Matt Damon lo veríamos, esta vez con lentes, en la fantasiosa, chocante y entretenida El Secreto de los Hermanos Grimm.
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Pero sería la historia de amor prohibido entre dos jóvenes vaqueros (el otro Jake Gylennhall) de Brockeback Mountain la cumbre de su éxito (a la espera del estreno de El Caballero Oscuro) y su mejor película. Bajo la sabia dirección de Ang Lee, su interpretación de Ennis del Mar, ese personaje que ama en silencio y a través de su mirada sin ser capaz de romper sus ataduras hasta que ya es demasiado tarde, obtuvo su primera nominación al Oscar aparte de numerosos premios y otras nominaciones a lo largo y ancho del planeta. La crítica se rendía a sus pies culminando así aquello por lo que siempre se había esforzado, demostrar que era algo más que una cara bonita.

Aunque su faceta de apuesto galán le valió para dar vida al mayor conquistador de todos los tiempos en una comedia ligera pero simpática como Casanova (2005) a través de los canales de Venecia. Había vuelto a rodar una película en su país natal, Candy, y en estos momentos se había estrenado en Estados Unidos, I´m Not There, donde participa junto a Christian Bale, Cate Blanchett y Richard Gere en una sorprendente historia sobre la vida del cantante Bob Dylan.

Joker en la próxima entrega de Batman
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Acababa de rodar también junto a Christian Bale la nueva entrega de las aventuras de Batman, El Caballero Negro encarnando a uno de los míticos enemigos del superhéroe de la noche, Joker. Se había entregado por entero a su papel, el cual había encontrado enormemente divertido y lleno de posibilidades interpretativas las cuales habían superado todas sus expectativas. Se dice que sufría depresión y que apenas dormía dos horas al día en plena vorágine del rodaje. Sin duda nos sorprenderá en la piel de este exigente personaje, el último que nos ha legado y el cual veremos en nuestras pantallas el próximo mes de agosto

Atónito y lleno de rabia me he quedado cuando pasada la medianoche leí el anuncio de su fallecimiento, tan sólo una semana después de Brad Renfro, otro joven actor de 25 años que también era hallado sin vida en su apartamento. Se ha apuntado a la posibilidad de una sobredosis por unas pastillas encontradas en su habitación, pero todavía habrá que esperar a los resultados de la investigación. Deja una hija de dos años fruto de la relación con su compañera de reparto en Brokeback Mountain.
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Era un actor que siempre me había resultado especialmente carismático, sus actuaciones siempre muy agradables, y del que había visto gran parte de su filmografía, desde El Patriota, la cual fui a ver con mi amigo Juan en el cine, a Las Cuatro Plumas, que he disfrutado ya en cinco ocasiones, incluyendo 10 Razones para Odiarte, Destino de Caballero, Ned Kelly, Los Amos de Dogtown, Las Aventuras de los Hermanos Grimm, Casanova o Brokeback Mountain, como ya he reseñado, su mejor película.

Heath Ledger, un artista que ha vivido intensamente y que ha muerto joven, siendo uno de los grandes actores de su generación y entrando en la leyenda del cine por su papel de Ennis del Mar. Una vez había dicho "... no soy bueno planificando el futuro. No lo planifico en absoluto. No sé qué voy a hacer mañana. No tengo un plan del día y no tengo diario. Vivo completamente en el ahora, no en el pasado, no en el futuro.


Otros enlaces de Heath Ledger en Un Mundo de Cine:

· Roar/Conor, el rugido (1997)
· 10 razones para odiarte (1999)

Autor: José Luis Urraca Casal, Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria para www.UnMundodeCine.com 
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A continuación se pueden visionar dos videos homenaje a Ledger, el primero con la canción We Will Rock You de la banda sonora de la película Destino de Caballero como acompañamiento. El segundo haciendo un repaso a su vida y toda su carrera a través de fotografías.

martes, 22 de enero de 2008

Nominaciones a los Oscar


Nominaciones a los Oscar

Javier Bardem logra su segunda nominación

No es país para viejos y Pozos de ambición las más nominadas

Reñida se presenta la próxima entrega de los Oscar que tendrá lugar el próximo 24 de febrero. Tres películas parten como favoritas No es país para viejos, Pozos de ambición (ambas con 8 nominaciones) y Expiación, más allá de la pasión (con 7). Si a las tres se las reconoce en los apartados de película y guión, sin embargo la película inglesa Expiación (ver comentario en UnmundodeCine) parece haber quedado relegada a las categorías más técnicas (fotografía, dirección artística, vestuario) con una banda sonora que se alzará seguro con la estatuilla, y el Globo de Oro a la mejor película como aval (sigue siendo mi preferida).

La violenta historia sobre narcotraficantes de No es país para viejos suma a sus directores los hermanos Coen como claros favoritos y a Javier Bardem como mejor actor de reparto, en la que se convierte en su segunda nominación y una confirmación más de su talento interpretativo, aunque tendrá que competir con Casey Afleck en el año de su revelación por su papel de Robert Ford en El Asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (protagonista también de Adiós pequeña, adiós con una potente interpretación que no ha sido reconocida) y con Philip Seymour Hoffman genial tras su bigote y sus gafas en la piel de un agente de la CIA que colabora con el congresista Tom Hanks en La Guerra de Charlie Wilson.
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Pozos de ambición (There will we blood), un drama épico sobre el petróleo, cuenta entre sus otras bazas a su director Paul Thomas Anderson, y al actor Daniel Day-Lewis (ganador del Globo de Oro), este como claro favorito junto a Tommy Lee Jones (por En el valle de Elah) y Johnny Deep (por El barbero diabólico de la calle Fleet).

En lo que respecta a las actrices resulta mucho más complicado predecir con Julie Christie (Lejos de ella) y la francesa Marion Cotillard por su papel de Edith Piaf. Cate Blanchett, para mí la mejor actriz de su generación en estos momentos, está doblemente nominada: Por el drama histórico Elizabeth, la Edad de Oro (sin embargo no es una buena película) y donde lo tiene asegurado es como actriz de reparto en I´m not there, serie de historias inspiradas en la carrera del cantante Bob Dylan, con una perfección camaleónica. En este apartado la primeriza Saoirse Ronan por su papel de Briony en Expiación sería la otra opción más posible.

La sorprendente Ratatouille clara favorita a la mejor película de Animación. Más incierto en lo que se refiere a la de habla no inglesa.

Sin duda alguna todos tendremos en mente títulos e intérpretes que por una u otra razón merecerían estar nominados. American Gangster es para mí una de ellas, pero después de ganar Infiltrados el año pasado, la corrupción policial y la lucha contra la mafia han quedado fuera de juego. Denzel Washington quien también ha dirigido y protagonizado una de las mejores películas de 2007 The Great Debaters no entra en la lista de nominados. Lo mismo que Russel Crowe, cuya facilidad para introducirse en papeles como el honrado policía de American Ganster o el malvado Ben Wade de 3:10 to Yuma lo merecían. Western éste último de facturación impecable y auténtica obra maestra del género con una labor de todo su reparto encomiable, y que tan sólo ha logrado dos nominaciones, a su sonido y a la eficiente banda sonora de Marco Beltrami. Y ya en un plano quizás más personal, permítaseme citar Amazing Grace, una emocionante historia sobre la abolición de la esclavitud en Inglaterra.
Ahora, hagan sus apuestas.

Mejor película
Expiación, Más allá de la pasión (7 nominaciones )
Juno (4 nominaciones )
Michael Clayton (7 nominaciones )
No es país para viejos (No Country for Old Men) (8 nominaciones )
Pozos de ambición (There Will Be Blood) (8 nominaciones )

Mejor Director
Ethan Coen, Joel Coen
(No es país para viejos)
Jason Reitman (
Juno)
Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa)
Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición)
Tony Gilroy (
Michael Clayton)

Mejor Actor
Daniel Day-Lewis
(
Pozos de ambición)
George Clooney (Michael Clayton)
Johnny Depp (Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet)
Tommy Lee Jones (En el valle de Elah)
Viggo Mortensen (Promesas del Este)

Mejor Actriz
Cate Blanchett (
Elizabeth: La edad de oro)
Ellen Page (Juno)
Julie Christie (Lejos de ella)
Laura Linney (
La familia Savages)
Marion Cotillard (La vida en rosa)

Mejor Actor de reparto
Casey Affleck (
El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford)
Hal Holbrook (Hacia rutas salvajes)
Javier Bardem (No es país para viejos)
Philip Seymour Hoffman (
La guerra de Charlie Wilson)
Tom Wilkinson (Michael Clayton)

Mejor Actriz de reparto
Amy Ryan (
Adiós pequeña, adiós)
Cate Blanchett (I'm Not There)
Ruby Dee (
American Gangster)
Saoirse Ronan (Expiación, Más allá de la pasión)
Tilda Swinton (Michael Clayton)

Mejor película de habla no inglesa
12 (Rusia)
Beaufort (Argentina)
Katyn (Polonia)
Los Falsificadores (Austria)
Mongol (Kazajstán)

Mejor Guión
Juno
La Familia Savage
Michael Clayton
Ratatouille
Una Chica de verdad


Mejor Guión Adaptado
Expiación, Más allá de la pasión
Lejos de ella
La escafandra y la mariposa
No es país para viejos
Pozos de ambición


Mejor Banda Sonora
3:10 to Yuma
Cometas en el Cielo
Espiación, más allá de la pasión
Michael Clayton
Ratatouille
Mejor Fotografía
El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford
Expiación, Más allá de la pasión
La escafandra y la mariposa
No es país para viejos
Pozos de ambición

domingo, 20 de enero de 2008

Disturbia


Disturbia

(Disturbia. USA, 2007)


-Este miércoles en los videoclubes-

Un Thriller adolescente muy por encima de la media

Este miércoles llegará a los videoclubes esta película que ha supuesto el pasado año un inesperado éxito de taquilla en los Estados Unidos. Protagonizada por un joven Shiaf LaBeouf en plena efervescencia de su carrera, Disturbia es un entretenido thriller adolescente con mejor factura que sus semejantes y que viene a ser un cruce de La Ventana Indiscreta (1954) y No Matarás… al Vecino (1989).

Cuando una buena película de esas que terminan alcanzando tarde o temprano la categoría de obra maestra, de pronto sabemos años o décadas más tarde, que va a ser objeto de un remake, la mayoría de las veces uno no puede evitar el echarse cuando menos a temblar. Y en los tiempos que corren no ganamos para sustos, pues Hollywood recurre una y otra vez a desempolvar viejos guiones y maquillarlos, cuando no adaptarlos a los gustos del momento. Disturbia es uno de esos ejemplos, aunque en este caso no lleve el sello de copia o remake.

La película dirigida por D.J. Caruso ha hecho todo un ejercicio de actualización de la trama y la puesta en escena del título dirigido por Alfred Hitchcock en 1954, La Ventana Indiscreta. Sin embargo, a pesar de haber sido tachada de plagio encubierto, personalmente la he encontrado bastante aceptable y entretenida, sin duda alguna gracias a la actuación de su principal protagonista. Y aunque el núcleo central de la trama se asemeja al vouyerismo practicado en pleno verano por el escayolado James Stewart, en ningún caso da la impresión de haber querido emularla sino simplemente limitado a realizar una entretenida variación adolescente. (A continuación se puede ver el montaje que he hecho de dos imágenes con Stewart y LaBeouf en la misma pose).
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Personalmente cuando vi Disturbia, no conocía nada de su argumento, ya en sus primeras escenas me quedé sorprendido, pues el tono dramático alcanzado no hacía prever los derroteros posteriores. Kale, un joven de vida completamente normal ve de pronto sacudido por completo su mundo por un trágico suceso. Influido su carácter por ello, comete un serio error al golpear a su profesor y es recluido durante tres meses bajo arresto domicialiario (sí, han leído bien, tres meses). Una pulsera en su tobillo indica a la policía si en algún momento viola el límite de seguridad establecido en torno a su casa. Como en la cinta de Hitchcock aquí también es plena época estival y Kale se dispone a vivir con su actual estado de ánimo entre las cuatro paredes de su hogar. Su madre le deja sin Internet, no pudiendo jugar en red con sus amigos a la Xbox y sin televisión por cable en su habitación, lo cual hace aún más claustrofóbico el paso de los días. Sus prismáticos se convertirán entonces en su medio de evasión y los vecinos en objeto obsesivo de la misma, especialmente su nueva vecina.

Un sorprendente Shiaf LaBeouf

Lo que más me ha llamado la atención de esta película sin duda alguna ha sido su protagonista, Shiah LaBeouf, auténtico alma mater de todo el metraje. Había oído hablar muy bien de él y de cómo Steven Spielberg le había elegido para protagonizar la cuarta entrega de Indiana Jones, pero tan sólo le había visto en Memorias de Queens (2006) y en un papel un tanto discreto pero eso sí, muy correcto. Sin embargo, en la presente para mí su interpretación resulta muy superior a aquella y a la en parte constreñida por la acción del joven héroe de Transformers (2007). A sus 21 años LaBeouf (a quien recomiendo ver en versión original, importantísima su voz en esta película y el DVD lo permite subtitulado) revela aquí un talento innato, se desenvuelve como pez en el agua, todo un aliento lleno de frescura que viene precedido por una larga trayectoria en televisión.
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En el reparto le acompañan Sarah Roemer, una joven actriz en su primer papel como protagonista que encarna a Ashley, la sensual y provocativa nueva vecina de Kale. Por momentos nos recuerda por algunas escenas más a La Vecina de al Lado (2004), que al personaje de Lolita que volvía loco en la gran pantalla a James Mason, basado en libro de Vladimir Nabokov que la actriz lee mientras la vemos sobre el tejado de su casa. Roemer es lo suficientemente atractiva como para subir la testosterona de los espectadores, de Shiah LaBeouf y de Aaron Yoo, el actor norteamericano de rasgos orientales que da vida a Ronnie, el compañero de clase y amigo de Kale, el cual ha sido uno de los protagonistas de la serie The Bedford Diaries. Carrie-Anne Moss (Trinity en Matrix, 1999) interpreta a la madre de Kale, en una muy discreta pero correcta interpretación, lo cual también puede decirse de David Morse (La Milla Verde, 1999) habitual en papeles secundarios y malévolos, como uno de los vecinos de esta familia.

Fórmula en sintonía con los tiempos

El cóctel es idóneo para todos los públicos pero especialmente para el más juvenil, al poder identificarse más éste con sus jóvenes protagonistas, sus hábitos y actitudes. El alarde informático integrado del que hacen gala Kale y Ronnie ayudados de su PC, iPod, cámara de video digital y móviles, por no hablar de las ya mencionadas Xbox y televisión por cable, o la alusión a Youtube, está en plena sintonía con la tecnología más vanguardista de la era digital de la que la juventud es su mejor alumno.
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Su ritmo narrativo es bueno en todo el metraje, dando lugar a escenas de suspense y de acción, así como de simpático humor, y es en estas últimas, donde se acerca a las locuras protagonizadas por Tom Hanks y Bruce Dern en la comedia de 1989, No Matarás… al Vecino. En la misma hay lugar para cierto intimismo (entre sus dos protagonistas) y dramatismo, especialmente en sus inicios, acompañado todo ello de una buena banda sonora de Geoff Zanelli (Into The West, 2005) a la que se suman toda una serie de actuales canciones pegadizas y llenas de ritmo. El guión, que fue rescatado tras ser abandonado en los años 90 (al protagonizar Chistopher Reeve una secuela de La Ventana Indiscreta en La Ventana de Enfrente, 1998) pasa la prueba de entretenernos, siendo de muy buena factura la primera parte y estereotipándose en su desarrollo de acuerdo se acerca el final.

Rodada en California, las casas de Kale y su vecino el señor Turner, que en la película vemos la una enfrente de la otra, sin embargo en la realidad están situadas en dos ciudades distintas (Whittier y Pasadena). Junto con el resto, ambas recrean consistentemente un barrio residencial norteamericano de la costa oeste. De hecho el ambiente del vecindario, en pleno verano, con esa atmósfera de noches de intermitente vigilia, incluida alguna que otra tormenta al final del día, con Kale moviéndose por el interior de su espaciosa habitación del piso superior de la casa, es un escenario convenientemente logrado (e iluminado por la fotografía) para disfrutar del desarrollo de la trama.

Como apunte final, indicar, que según deduzco (y si no que alguien me corrija) la palabra Disturbia que da título a la película, es una mezcla en inglés de los términos disturb (molestar, perturbar) y suburbia (barrios residenciales periféricos de las ciudades). Saquen ustedes la conclusión.
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A continuación puede verse la escena en la que a Kale le ponen el detector para que no pueda salir de su casa durante su arresto domiciliario.

viernes, 18 de enero de 2008

Fallece Julio Nuñez

Julio Núñez
.1931 (Torrelavega) - 2008 (Madrid)

Actor de teatro, cine, televisión e inconfundible voz de doblaje

Inició su carrera en los años 50, confirmándose en la década siguiente como un excelente actor de teatro a nivel nacional que también se hizo muy habitual en televisión. Puso su inconfundible voz grave de un bello y aterciopelado tono grave, a un amplio número de actores en el cine, doblando a Peter O´Toole u Omar Shariff y en la pequeña pantalla, donde durante ocho temporadas puso la voz al personaje de Blake Carrington en Dinastía.

Ha fallecido a sus 77 años en Madrid, víctima de un paro cardiaco, sus cenizas que serán incineradas en la capital de España, pronto descansarán en la ciudad que le vio nacer, Torrelavega, donde era muy querido y de donde salió hace cinco décadas por verdadera pasión hacia su profesión, la de actor.

Julio Núñez ha sido sobretodo un actor amante por entero de las tablas del teatro, donde comenzó ya en su juventud en el Grupo de Teatro Universitario de Santander y dramatizando obras de teatro en la radio. Debutó con la compañía El Anticuario en el la Porticada de Santander, con la que se recorrería los festivales de toda España.

En la televisión de los 60 y 70, pródiga en obras de teatro a través del espacio Estudio 1 se hizo uno de los rostros más populares y otros programas como Primera Fila, Fila Cero o Gran Teatro, interpretando obras de Calderón, Dickens, Shakespeare o Calderón, arte que compaginó con los escenarios entre bambalinas, donde continuó trabajando bajo la dirección de prestigiosos directores como Adolfo Marsillach o Luis Escobar.

La voz de Blake Carrington en Dinastía

Núñez participó en el reparto de varias películas principalmente en los años 50, para reaparecer en 1998 en un papel que le ofreció Isabel Coixet para su obra Los Que Aman, donde logró su mejor interpretación. En la televisión su papel más conocido fue el de Don Eduardo en la serie Juncal, protagonizada en los años 80 junto a Paco Rabal.
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Pero su otra faceta no menos conocida ha sido la de actor de doblaje en un gran número de películas gracias a esa voz soberbia y plena de personalidad, de tono muy grave. Una voz única, de esas que han contribuido a que nuestro país sea agraciado en lo que se refiere al doblaje de las películas extranjeras. Así a lo largo de los años, el actor torrelaveguense, dobló desde a Charles Laughton en La Posada de Jamaica o George C. Scott en El Árbol del Ahorcado (a quien doblaría dos veces más), a Martin Landau, Charles Aznavour (El Tambor de Hojalata), Marlon Brando (Apocalipsis Now), Derek Jacobi o Max von Sidow.

En televisión a Peter Falk le pondría la voz tanto en algunas películas (la última Next, 2007) como episodios de la serie Colombo, lo mismo que a Anthony Quinn en una serie de películas sobre Hércules, a Richard Harris en la miniserie Julio Cesar (2002), o a James Earl Jones en el primer capítulo sobre Halloween de Los Simpson. Pero su personaje emblemático y al que quedaría íntimamente ligado, al menos por el que yo más le recordaré, sería el de Blake Carrington, galán y principal protagonista, interpretado por John Forsythe, durante ocho temporadas de una de las dos series más famosas de los años 80, Dinastía.

En los últimos años le escucharíamos acompañando a Peter O´Toole (a quien comenzó doblando en Kim en 1984) en títulos como Troya (2004) o Venus (2007) y también desde los 80 a Omar Shariff, como en El Señor Ibrahim y las flores del Coram (2003). Incluso el año pasado puso su voz a Marlon Brando en el videjuego de El Padrino. El próximo mes de febrero le escucharemos en los cines en boca de uno de los actores que intervienen en la película de terror protagonizada por Josh Hartnett, 30 Días de Oscuridad, uno de sus últimos doblajes.

El Ayuntamiento de su ciudad natal descubrirá una placa conmemorativa en su honor en el Teatro Concha Espina de Torrelavega, acto que espera poder llevarse a cabo coincidiendo con el sepelio de sus restos.

Más información en El Diario Montañés.

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Puede verse en el siguiente vídeo a Julio Núñez en un pequeño fragmento de su interpretación de una obra de teatro televisada junto a Jose Maria Caffarel, Lola Herrera y Estanis González.

miércoles, 16 de enero de 2008

Brad Renfro


Brad Renfro

(1982-2008)

Se ha ido a los 25 años, eternamente joven

Le conocimos por su papel de niño indigente que presencia un crimen en la película El Cliente (The Client, 1994), basada en la novela de John Grisham, el cual interpretó a los doce años de edad, junto a Tommy Lee Jones y Susan Sarandon. Rápidamente y tras el gran éxito de la película, se convertiría durante los años 90 gracias a su cara de niño inocente y risueño, y su especial carisma en una joven estrella para el público infantil. De esa poca datan una tierna y dramática historia de amistad entre dos niños, uno de los cuales porta la enfermedad del SIDA, Que nada nos separe (por la que ganó el premio a la mejor joven estrella) o Tom and Huck (también de 1995), película esta última que mostraba a dos niños viviendo todo tipo de aventuras (como los personajes literarios en que estaban basados sus roles) y haciendo Brad de un chico que llevaba por nombre Huckleberry Finn.

El año siguiente paso a intervenir en Sleepers (1996) junto a grandes estrellas del celuloide como Robert de Niro o Dustin Hoffman, dando vida al personaje interpretado por Brad Pitt en su niñez.

El tiempo pasaba y su carrera alcanzaba con su adolescencia una nueva dimensión, rodando en 1998 un thriller junto a Ian Mckellen, Verano de Corrupción, donde pasaba a encarnar un personaje con una vertiente oscura alejada del niño bueno a la que nos tenía acostumbrados.

Fue a partir de este momento cuando su carrera corrió pareja a problemas con el alcohol y drogas como la cocaína o la marihuana, protagonizando diversos escándalos y problemas con la ley, no siguiendo los programas de rehabilitación a los que era destinado.

En mi estantería descansan otros muchos títulos como su impactante interpretación en Bully (2001) donde trabajó junto a Nick Stahl haciendo de joven maltratado por su amigo; Tart (2001); en los que hizo de joven rebelde como en Jóvenes Salvajes (2002), con Stephen Dorff; la comedia Ghost World (2001) junto a Scarlett Johansson o el thriller A Sangre Fría con Daryl Hannah, actriz con la que mantendría un romance fuera de la pantalla.

The Jacket (2005) o 10th & Wolf (2006) son algunos de sus últimos trabajos, estando inmerso en el momento de su muerte en el film The Informers, cuyo papel acaba de terminar de grabar, junto a Wynona Ryder.

Sus padres se divorciaron cuando tenía tan sólo 5 años de edad y fue criado principalmente por su abuela. El año pasado había estado diez días bajo arresto por conducir bajo los efectos de la heroína. La vida tiene a veces fatales ironías con jóvenes como Brad Renfro, que en 1994 fue descubierto por el director Joel Schumacher para el papel de El Cliente tras participar en una obra de teatro escolar que precisamente era parte de un programa destinado a prevenir a los jóvenes sobre el consumo de drogas.

El éxito no siempre sabe sobrellevarse, y menos a edades tan tempranas, cuando la vida se vive tan intensamente. En 1994, la responsable del casting de la película que lo descubrió y elevó a la fama, El Cliente, decía en una entrevista, que Brad se encontraba en una edad en la que estaba cambiando. Que era difícil predecir que va a ser de los niños cuando se convierten en adolescentes. Preguntado él por si su intervención en la película cambiaría su vida, respondió “Siempre seré Brad Renfro, nacido el 25 de julio de 1982. Nada cambiará eso. Nada será diferente”. El propio director, Joel Schumacher, mostraba su preocupación en aquel momento por si habría cambiado la vida del niño, manifestando “Espero haber cambiado su vida para mejor” y añadir después “Eso espero. Nunca se sabe
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Acaba de ser encontrado muerto en su apartamento de Los Ángeles tras una noche de fiesta junto a sus amigos, aunque aún no se han dado a conocer las causas de su muerte. La vida de Renfro ha sido intensa y rápida, se ha ido con todos sus sueños de adolescente, y su final ha podido ser como el de otro joven actor, River Phoenix, quien murió a los 23 años víctima de un paro cardiaco provocado por la droga.
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A continuación puede verse un video sobre Brad Renfro en compañía de Joseph Mazzello (Jurassic Park) protagonizando la película Que nada nos separe en el que sería uno de sus mejores papeles, con la canción "Imagine" como música de fondo.

viernes, 11 de enero de 2008

Expiación, más allá de la pasión


Expiación, más allá de la pasión

(Atonement. GB, 2007)
-Estreno hoy en Cines-

-Autor: José Luis Urraca Casal-
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Una formidable historia de amor, pecado y redención

[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] Basada en un buen libro (la novela de Ian McEwan) Expiación nos adentra en un bello pero a la vez dramático relato de amor y pecado que sorprende tanto por su brillante puesta en escena como por la forma en que se nos narra la historia. Con Keira Knightley y James McAvoy como principales protagonistas la película es una de las más firmes candidatas a los Oscar de este año.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Este domingo se anunciarán los ganadores de la 65 edición de los Globos de Oro, antesala no siempre cierta de los Oscar, pero estos premios concedidos por la prensa extranjera en Hollywood, además del reconocimiento que suponen, siempre resultan un buen indicador del estado de la carrera hacia las preciadas estatuillas. La película Expiación, del director Joe Whright, que se estrena hoy en nuestro país, acapara el mayor número de nominaciones, 7 en total. Desde que abrió la muestra del Festival de cine de Venecia no ha parado de cosechar premios y nominaciones así como alabanzas de la crítica. Un bello drama romántico donde se nos cuenta algo más que una historia de amor, sustentado en un buen libro y la audaz puesta en escena de su especial estructura, un uso de la fotografía impecable, la época, generosas interpretaciones con Keira Knightley como bandera, y su intensa y emotiva banda sonora, la convierten en la favorita, pues tiene todos los ingredientes necesarios para conquistar a Hollywood. La puede desfavorecer su escasa distribución en Estados Unidos (aunque lo compensa la alta recaudación conseguida en las salas proyectada) y la que considero su más seria competidora, American Gangster (a la que puede perjudicar el hecho de que ya el año pasado se premió otro título sobre la mafia, Infiltrados) y Denzel Washington (en el que ha sido un buen año para él, junto a su otro gran papel en The Great Debaters).

Drama romántico de perfecta facturación

Expiación (omitiré la coletilla que en España se ha añadido al título original de Atonement) se trata ante todo de una historia intimista ambientada en plena década de los años 30 y más tarde en un momento muy concreto de la II Guerra Mundial. Uno de los aspectos que más llaman la atención de la misma es su fotografía (obra de Seamus McGarvey) responsable de la gran fuerza visual que posee la película, habiéndose utilizado un abanico de colores diferente para cada una de sus partes.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
La trama se nos presenta de un modo poco convencional, su montaje incluye un abundante y peculiar uso del flashback (saltos temporales) como recurso para ir reconstruyendo la historia, para saber cómo se ha llegado a lo que acabamos de ver, pero sobretodo, al menos en la primera parte de la película, para mostrarnos las diversas interpretaciones que se pueden hacer en la mente de una persona según la perspectiva que ésta adopte (excepcional la escena que acontece en la fuente vista primero por el personaje de Briony desde la ventana de la casa y vivida por sus dos protagonistas después). Fiel reflejo del poder de la imagen, sobretodo en esta película, donde su protagonista James McAvoy es capaz de expresar todo con su sonrisa o su mirada, sin necesidad de palabras. Y es que esta es una película donde los silencios cobran gran importancia.

Su puesta en escena resulta impecable, tanto en los interiores como los exteriores de la mansión de los Tallis, como más tarde, comenzada la guerra en los campos de Francia y las arenas de Dunkerque, o en los hospitales de Inglaterra. Y el ritmo peculiarmente cautivador en la primera parte, logra mantenerle a uno expectante ante el discurrir de los acontecimientos, después continúa siendo aceptable para recuperarse de nuevo en un hermoso y emotivo final.

Un caluroso día de verano
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Lo primero que vemos, o mejor dicho, escuchamos en Expiación, es el sonido de una máquina de escribir, al tiempo que rotula el título de la película y a continuación entra a formar parte incluso de la banda sonora, recurso que se repetirá algunas veces más a lo largo del film. Indicativo muy importante para comprender toda la historia. Quien teclea en ese momento (luego veremos hacerlo a otros personajes) es Briony, la hija menor de una adinerada familia que vive en el campo, una jovencita de 13 años que goza de una gran imaginación y el gusto por escribir.

La acción nos traslada al día más caluroso del verano de 1935, en el que se desarrolla la primera parte de la película. El ambiente resulta tedioso, el escenario y los personajes se nos van presentando de forma muy bien definida en cuanto a su personalidad y las relaciones existentes entre ellos, a través de pequeños instantes, colores y gestos. La calma del lugar provocada por el calor estival es rota por la llegada de invitados.

Briony ha terminado de escribir una pequeña obra para ser representada en la cena de esa noche, pero no parece lograr que sus primos la interpreten, ni su prima dejarla hacer de Arabella, el personaje principal. Y dado que no puede protagonizarla, se convierte en directora. Mientras, en la casa tratan de pasar el día lo mejor posible esperando la llegada de la cena, a la que van a asistir su madre, sus hermanos mayores Cecilia y León quien viene de Londres acompañado por un joven industrial amigo de éste. León a su llegada también invita a Robbie, el hijo del ama de llaves, a cenar con ellos. Tras presenciar la pequeña Briony desde su ventana una escena junto a la fuente comienza toda una serie de fatales malentendidos.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Es esta parte de la película la de un acabado insuperable, logrando una perfecta atmósfera de época, con una luminosidad y unos tonos cálidos de los que carecerá el resto del metraje una vez seamos transportados en el tiempo a 1940, ya comenzada la guerra. Para conseguir el color y esa especie de halo blanquecino se ha empleado como filtro medias Christian Dior.

La penitencia en medio de la Guerra

La segunda parte de la película se desarrolla a caballo entre los campos del noroeste de Francia, donde Robbie es un soldado más del ejército expedicionario británico en retirada y Briony y Cecilia trabajan como enfermeras en hospitales de Inglaterra. Es su personal via crucis por lo sucedido cinco años antes. La película se convierte en una auténtica expiación, proceso por el que de acuerdo a la religión cristiana se purifican los pecados. Cambia la cálida iluminación de la época de la mansión en el campo por tonos más oscuros que reflejen la devastación de la guerra y el frenesí de los hospitales londinenses, cuyas escenas están rodadas con la técnica de cámara en mano.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Destacar la escena en que Robbie (James McAvoy) llega a la playa de Dunkerque y contempla a los miles de soldados que en ella esperan los barcos de rescate. Cruza la playa por entre los soldados derrotados en una escena de gran lirismo (donde la partitura alcanza su momento más emotivo) y pasa ante el templete de música, donde un grupo entona el Dear Lord and Father of Mankind (Querido Señor y Padre de la Humanidad) cuyas estrofas son de lo más apropiadas para el momento:

Take from our souls the strain and stress,
And let our ordered lives confess
The beauty of Thy peace.

Breathe through the heats of our desire
Thy coolness and Thy balm;
Let sense be dumb, let flesh retire;
Speak through the earthquake, wind, and fire,
O still, small voice of calm!(*)

La compleja escena dura cinco minutos y está rodada en una sola toma (con una cámara steadicam) toda una proeza cinematográfica. Momentos más tarde la pantalla de cine que vemos tras Robbie proyecta una película francesa de 1938 (antes de la guerra) El Muelle de las Brumas, protagonizada por Jean Gabin dando vida a un desertor del ejército francés que llega al puerto de El Havre para huir en barco. No puede ser más alegórico.

Inmediatamente después, la llegada de los evacuados de Dunkerque a los hospitales también está retratada de una manera muy lograda, quedando reflejado el importante papel que juegan las enfermeras en su asistencia a los heridos.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Un reparto de jóvenes talentos

El reparto está formado por actores británicos (salvo la norteamericana Saoirse Ronan) siendo encabezado por James McAvoy, un joven intérprete de ojos y sonrisa muy expresivas que saltó a la fama al protagonizar como médico escocés El Último Rey de Escocia, pero que ya había participado en miniseries como The Children of Dune, hecho de fauno en Las Crónicas de Narnia, de descarado hermano de Paul Bettany en Wimbledon o de primer amor de la autora de Sentido y Sensibilidad en La Joven Jane Austen (ver en UnmundodeCine). Aquí su personaje de Robbie se trata de un buen muchacho, el hijo del ama de llaves, el jardinero de la mansión, a quienes sus propietarios, los Tallis, han patrocinado sus estudios y se prepara para estudiar la carrera de medicina. Su interpretación está muy lograda, sobretodo en la segunda parte de la película, cuando recorre los campos de Francia y Dunkerque hambriento y extraviado (como el ejército al que pertenece) reflejando esa tortura interna que se debate entre el abatimiento y el deseo de volver a los brazos de su amor que lo mantiene vivo.

En esta su segunda película, el director Joe Wright ha vuelto a contar, lo mismo que en Orgullo y Prejuicio con la exuberante Keira Knightley, quien a sus 22 años aquí cambia aquel registro pleno de lozanía por uno mucho más maduro, el de Cecilia ("Cee") una joven que ya se ha convertido en mujer y comienza a sentir extraño deseo por quien hasta el momento no ha sido sino compañero de infancia y amigo. Sumamente bella, pero de esa belleza clásica, envuelta en ese vestido verde del comienzo, sensual en su entrada y salida de la fuente, realmente su pose y su rostro evocan perfectamente a la de una joven de clase alta de la época. Personalmente me deslumbró por su belleza y jovialidad en Orgullo y Prejuicio, si bien en la trilogía de Piratas del Caribe no la encontré especialmente espectacular, aquí creo que el director Joe Wright vuelve a sacar buen partido de ella y de nuevo logra estar nominada a los Globos de Oro y con toda seguridad lo será al Oscar.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Y el tercer personaje en discordia (nunca mejor dicho) es el de Briony Tallis, la hermana pequeña de Cecilia, la cual es interpretada nada menos que por tres actrices en diversos momentos de la película acordes al paso del tiempo, ejercicio tripartito que no puede sino alabarse por la compenetración entre sus actuaciones. La Briony imaginativa todavía niña, vestida de blanco marfil inmaculado, de impulsos egoístas y mente puritanamente formada, es encarnada por Saoirse Ronan, nominada al Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por este papel. La joven enfermera voluntaria de años después vestida con ese uniforme blanco adornado por el rojo y azul de su capa, es una formidable Romola Garai (Scoop de Woody Allen o más recientemente la joven que ayuda a Ioan Gruffudd a salir adelante en la emocionante Amazing Grace, 2007). Y por último, Vanessa Redgrave (Las Bostonianas o más recientemente El Atardecer) encarna magistralmente al personaje en el otoño de su vida).

La madre de Robbie, la humilde ama de llaves de la mansión de los Tallis está interpretada con toda la dulzura de la mirada materna por Brenda Blethyn (la aparatosa y excitable señora Bennet de Orgullo y Prejuicio, donde hacía de madre del personaje de Keira Knightley). Benedict Cumberbatch da vida al industrial chocolatero interesado por los beneficios que le va a reportar la guerra que se avecina. Este joven actor de 30 años es toda una promesa, a quien merece la pena ver en su papel de William Pitt el Joven de Amazing Grace o en la miniserie To The Ends of The Earth (2005), habiendo compartido reparto junto a james McAvoy en Starter for Ten (2006). En Expiación su rostro muestra que ha engordado para el papel y ayudado por su bigote establece una gran diferencia con sus anteriores papeles.

El trasfondo de la historia
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Expiación está basada en la novela Atonement escrita por Ian McEwan en 2001 (adaptada al guión por Christopher Hampton) la cual desarrolla la historia en cuatro partes pero fundamentalmente en dos momentos, el del año 1935, cuando el verano discurre plácidamente en Inglaterra, y más tarde en la primavera de 1940, cuando aún no se ha cumplido el primer año de la Segunda Guerra Mundial y los ejércitos aliados ya han sido derrotados por Alemania, centrándose primero en los campos de batalla de Francia y después en los hospitales de Inglaterra.

La primera parte se desarrolla únicamente en la mansión de los Tallis (rodada en Stokesay Court, una mansión de época victoriana y estilo isabelino-jacobino de Shropshire) tanto en sus lujosos y recargados interiores como en los jardines y el estanque de su exterior. Se trata de una familia burguesa del ámbito rural, de buena posición social cuyo padre (alto funcionario) siempre se encuentra ausente. Notamos las diferencias sociales existentes entre los miembros de la familia Tallis y el servicio (desde el mozo hasta el ama de llaves). La frialdad y distinción (su perfecta dicción) de la Sra. Tallis, la madre de Cecilia y Briony, contrasta con la afectuosidad de la madre de Robbie (el ama de llaves). El propio Robbie, hijo del difunto jardinero, ha podido cursar sus estudios gracias al patrocinio económico del señor Tallis. La atracción que surge entre Cecilia y Robbie lo es entre personas de clases sociales diferentes, mientras que León, el hermano de Cecilia, habla de casarse con una mujer que al menos resulta un buen partido, pensando en mantener su posición social.

Los hombres trabajan fuera de casa, las mujeres permanecen ociosas en ella. El puritanismo y la moral de la sociedad victoriana y eduardiana de la clase media queda reflejado en la formación de la pequeña Briony, quien es capaz de escribir sobre el amor (cortés), pero al tiempo experimenta una inusitada repulsa ante palabras o hechos relacionados con el sexo (la escena de la fuente, lo escrito en la nota o lo sucedido en la biblioteca). En medio de la paz reinante (cuando todavía no se ha desatado la "tormenta") solamente el rico industrial del chocolate que visita a la familia, interesado por los beneficios que el rearme del país le puede proporcionar en el suministro al ejército, hace una referencia clara a las intenciones de Hitler y a la guerra, de la cual no alberga ninguna duda que tendrá lugar. El resto vive sus vidas de forma privilegiada sin reparar en ello ni en lo que en esos momentos sucede en Alemania y el resto de Europa.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Cinco años después, la segunda parte de la película, ya comenzada la guerra, nos traslada a los campos de batalla de Francia. En ningún momento asistimos a acciones bélicas o batallas, el film se centra más bien en las consecuencias de las mismas. Robbie y otros dos soldados que pertenecen al B.E.F. (la Fuerza Expedicionaria Británica que fue enviada a Francia al comienzo de la guerra) vagan por campos desiertos hasta llegar a la playa de Dunkerque, estamos a finales de mayo de 1940 y el ejército británico se bate en retirada.

El 10 de mayo de 1940 los ejércitos alemanes de Hitler (tras haber conquistado Polonia) lanzaron su ataque sobre el oeste cruzando Bélgica, Holanda y Luxemburgo, sorteando así la frontera noreste de Francia que estaba protegida por la línea defensiva de fortalezas Maginot. Inmediatamente los ejércitos británico y francés entraron por el sur en Bélgica para detener el avance alemán. La superioridad táctica germana (Blitzkrieg) con una experta combinación de sus fuerzas de infantería, carros de combate y aviación, sumado a una mejor dotación de unidades blindadas, su movilidad y la pericia de sus mandos, sobrepasó a los aliados, rompiendo el frente a través de las Ardenas y aislándolos contra el mar. La escena que vemos cuando Robbie llega a la playa y ve a miles de soldados junto al mar aguardando a ser evacuados, representa Dunkerque. Allí es donde 224.000 ingleses y 110.000 franceses serían embarcados dejando atrás lo mejor de su equipamiento y armamento. En la larga toma mientras Robbie avanza, asistimos a como son sacrificados caballos, como se rompe los radiadores de los vehículos para que no puedan ser utilizados por el enemigo o como un barco yace encallado en la arena. No se nos muestra, pero esos mismos hombres serían objeto del ataque de la artillería y la aviación alemana (de ahí los cañones antiaéreos que sí vemos). En la dramática operación de rescate (que fue denominada Dynamo) realizada entre el 27 de mayo y el 4 de junio, participarían un total de 864 embarcaciones de todo tipo, perdiéndose más de 200 de las mismas y siendo finalmente capturados por los alemanes 22.000 prisioneros. Los aliados dejaban también 2472 cañones, 63.000 camiones, 20.000 motos y 500.000 toneladas de suministros.

El rodaje de estas escenas se realizó en la playa de Redcar (Gran Bretaña) donde también había en los alrededores algunos viejos edificios y fábricas, y en la misma participaron más de 2.000 extras. La película, al igual que el libro, hace un contraste entre lo realmente dramático y triste de la experiencia de esos soldados, la incontestable derrota sufrida ante el ejército alemán, y como escuchamos más tarde por la radio, que la evacuación de Dunkerque se relata cual gran hazaña, como si se tratase de una victoria.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Las escenas en los hospitales nos muestran uno de los cambios que la II Guerra Mundial estimuló, las dos jóvenes (Briony y Cecilia) ya no permanecen en casa, se han convertido en enfermeras, lo mismo que harán otras decenas de miles de mujeres, las cuales trabajaron en oficios relacionados con los esfuerzos de guerra, como fábricas y hospitales. El sentimiento de autonomía experimentado, pudiendo acceder a trabajos (en ausencia de los hombres) que antes les habían estado vedados, marcaría el futuro una vez acabada la guerra.

Apuntar que en torno a Dunkerque se han rodado varias películas, destacando la protagonizada por Jean-Paul Belmondo en 1964, Fin de Semana en Dunkerque (mezcla de drama y comedia) y más recientemente una miniserie pseudo-documental de tres capítulos, Dunkerque (2004) en la que interviene uno de los protagonistas de Expiación, Benedict Cumberbatch.
Un apunte final
Toda la historia encubre una reflexión sobre la capacidad creativa de la literatura y el escritor. Necesitamos llegar hasta el final para entender por completo la película. Para quienes no hayan leído el libro de Ian McEwan (2002) sobra decir que todo lo visto en el film está mucho más desarrollado y merece realmente la pena ser leído. El director Joe Wright ha desafiado el reto de adaptar una complicada obra como ésta con mucha solvencia, reflejando los saltos temporales con un excepcional buen uso del montaje y con una transición de las imágenes perfecta. Ha recibido algunas críticas sobre su escasez de pasión y exceso de frialdad, el cine nórdico como el británico tiende a resultar menos fogoso que el mediterráneo, pero no nos engañemos, la fuerza de las miradas y el significado de los silencios o de los mismos escenarios, hablan por si mismos en esta película. Por último destacar la espléndida música de Mario Marianelli (quien también ya había trabajado con el director en Orgullo y Prejuicio) y que además del Globo de Oro, seguro que será nominada y se alzará con el Oscar a la mejor banda sonora.

Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.unmundodecine.com

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· Dunkerque (2004)
· Into the storm (2009)
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*Quita de nuestras almas todo dolor y fatiga/Permite que nuestras vidas testimonien/la belleza de Tu paz//Susurra sobre nuestro deseo/Tu frescura y Tu bálsamo/Deja lo sentidos dormir, la carne descansar/Manifiéstate a través de terremoto, viento y fuego/ O voz serena y tranquila. (Estrofas de la canción que suena en la escena de Dunkerque que se puede ver en el siguiente fragmento de la película).

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