jueves, 28 de febrero de 2008

Smallvile 5ª Temporada


Smallville 5ª Temporada

Elecciones al Senado

.
Atentado contra la vida del candidato Jonathan Kent

La quinta temporada de la serie Smallville, de la cual ya hemos realizado un monográfico en UnmundodeCine, tiene como principal hilo conductor tras sus primeros capítulos las elecciones a senador por el estado de Kansas. Jonathan Kent, el padre de Clark, tras la retirada del cargo de un viejo amigo decide asumir la responsabilidad de evitar que Lex Luthor gane las elecciones y se presenta como candidato.

Para Lex, se trata de un escalón más de su ambición en su carrera hacia la presidencia de los Estados Unidos. Kent sin embargo representa a los granjeros del Estado del Trigo, como popularmente es conocido Kansas, y basa su campaña en devolver el protagonismo al campo, frente a los oscuros intereses corporativos de las industrias de Luthor.
.
Anoche vi el décimo capítulo de la temporada, titulado “Fanática”, y coincidiendo que estamos de elecciones, a Cortes Generales en España y primarias en los Estados Unidos, he decido incluir este breve comentario. El capítulo comienza con Jonathan Kent pronunciando un discurso en medio de un mitin electoral, convirtiéndose en el punto de mira de un francotirador que no es ni más ni menos que Lois Lane, cuyo arma vemos disparar al candidato. A continuación retrocedemos 48 horas en el tiempo. Kent despide a su director de campaña por estar transmitiendo una imagen de él y su familia demasiado sofisticada, que no se corresponde con la de personas sencillas del campo que son. Es un granjero más, un igual a sus votantes y nombra en su lugar a la entusiasta Lois Lane. Por otro lado, las palabras de Lex Luthor “la derrota no es una opción” son llevadas a la máxima expresión por parte de la presidenta de su club de seguidores universitarios en un intento por acabar con su rival Kent. Si Lex cuenta con recursos casi ilimitados, Kent sin embargo tiene dificultades para desarrollar la campaña, y por ello Lionel Luthor, el siempre inquietante padre de Lex, aparece en escena para ofrecerle un valioso cheque a su esposa Martha con el que poder financiar los gastos.

El final de este capítulo vuelve a cerrarse con Lois y Clark reunidos por la noche en el granero de éste último, algo que no sucedía hacía tiempo, tras haberse vuelto a interponer los secretos entre ellos. Ella le oculta que está investigando la lluvia de meteoritos y él tras haber recuperado sus poderes no logra salvar las distancias.


----------------

A continuación puede verse un video de campaña realizado a partir de escenas del mitin de Jonathan kent.

Te invitamos a aportar tu opinión dejando un comentario

viernes, 22 de febrero de 2008

La Guerra de Charlie Wilson (Película)

La Guerra de Charlie Wilson

(Charlie Wilson´s War. USA, 2008)


-Autor: José Luis Urraca Casal-


El David frente a Goliat de la Guerra Fría

Hoy se estrena en nuestras pantallas la nueva película protagonizada por Tom Hanks, quien bajo la dirección de Mike Nichols (El Graduado, 1967) se mete con un especial toque de humor, en la piel de un hábil congresista norteamericano de principios de los años 80, el cual inició toda una operación de apoyo a los insurgentes afganos que terminó convirtiéndose en toda una severa derrota para la entonces todopoderosa Unión Soviética. [Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]

Mike Nichols, responsable de películas de la talla de ¿Quién teme a Virginia Wolff? (1966) o El Graduado (por la que ganó el Oscar al mejor director en 1967) y de un título como Primary Colors (1998, que supone otra mirada cinematográfica al mundo de la política norteamericana a través de la carrera presidencial de los Clinton, el cual analizaremos muy pronto) ha escogido como tema central de su última película la Guerra de Afganistán que mantuvo en jaque a la Unión Soviética a lo largo de la década de los años 80.

En un momento en que Hollywood nos sorprende continuamente con nuevas visiones de los conflictos en los que actualmente están inmersos los Estados Unidos, centrándose fundamentalmente en torno a Irak (Redacted, En el valle de Elah, Regreso al InfiernoStop Loss en el horizonte) y quedando el de Afganistán un tanto eclipsado por el primero (Robert Redford lo utiliza como pretexto en Leones por Corderos), Nichols nos hace retroceder en el tiempo para a la vez que nos narra una historia personal a modo de ameno divertimento, conectar el pasado con el presente, ofreciéndonos una reflexión sobre la política internacional de su país en el siglo XX y de cómo ésta ha podido fallar hasta el punto de, desaparecida la Guerra Fría, llevar al mundo a la encrucijada de nuestros días.


Un Senador, un Agente de la CIA y una Mujer

Si para su otra obra sobre el mundo de la política, en que acompañábamos a un joven Bill Clinton (John Travolta) y su mujer Hillary (Emma Thompson) por los entresijos de la campañas norteamericanas camino de la presidencia, el director Mike Nichols se basó en la obra “Primary Colors” de John Klein, en La Guerra de Charlie Wilson vuelve a basar su guión en un peculiar libro biográfico publicado en 2003 por George Crile (quien falleció antes de comenzar el rodaje en 2006). En ambos casos cimenta su relato en personajes reales de la política, si en aquella eran los Clinton sus protagonistas, en ésta lo son: el congresista tejano Charlie Wilson, todo un figura de las lides políticas; un experimentado pero infrautilizado agente de la CIA llamado Gust Avrakotos (Phillip Seymour Hoffman) y toda una dama de buena posición preocupada por los intereses de su país, Joanne Herring. Nichols, que ya cuenta con 75 años, vuelve a apostar por políticos del partido demócrata, y en esta ocasión cuenta con Aaron Sorkin (guionista de El ala oeste de la Casa Blanca) como autor de un guión lleno de buenos diálogos en el que la acidez y el sarcasmo de nuevo están presentes a la hora de construir tanto personajes como historia.

¿Quién es Charlie Wilson? Introducción al personaje
.
El personaje en cuestión al que da vida Tom Hanks no es otro que un avezado congresista con una dilatada carrera política (fue reelegido 11 veces al congreso) que se distinguió especialmente por liderar las operaciones encubiertas de la CIA y el gobierno estadounidense en el apoyo a los insurgentes afganos que luchaban contra la ocupación soviética de su país. La seriedad del libro de George Crile es rebajada en la película, y el personaje de Charlie Wilson es su mejor exponente. Parece querer representar un cliché de político soltero, vividor, de vida alegre, moral disoluta y engatusador, pero simpático. Todo un personaje en cuya piel se mueve a sus anchas el actor Tom Hanks, dotándole de un aura de socarronería que ayuda a establecer la complicidad con el espectador.

La película comienza con un acto de reconocimiento a su persona en el que se nos explica la razón del mismo “La derrota y disolución del imperio soviético que culmina con la caída del muro de Berlín es uno de los grandes eventos de la historia mundial. Charlie Wilson con determinación diseñó un arma que debilitó al imperio comunista” a continuación un flashback nos retrocede en el tiempo para explicarnos el significado de esa frase.

Las primeras escenas se encargan de definirnos a este peculiar personaje. Puede estar corriéndose una noche de juerga en un jacuzzi de un hotel de Las Vegas en compañía de un conocido y una joven que ha sido portada de playboy, grupo al que después se unen dos stripers, y al mismo tiempo llamar su atención las noticias que la televisión retransmite en ese momento desde Afganistán, y tomarse en serio las últimas palabras del reportero, sobre que los insurgentes dicen que si alguien les da armas, vencerán.
.
El personaje revela su dominio de los entresijos de la política y en especial la cadena de favores. Esa noche abandona el hotel camino de Washington porque se va a producir una votación, para él insignificante, de apoyo a los boy scouts (sus secretarias en una escena posterior recalcarán el hecho de que no es importante) pero sabe que sí es importante para un significado empresario, y por ello regresa. Esto lo vemos de nuevo a su llegada al Capitolio, cuando por el pasillo un enlace le comunica que el Speaker (el presidente o portavoz de la cámara de representantes de los Estados Unidos) le ha pedido que forme parte del Comité de Ética del Congreso, la ironía se plasma en que se lo propongan a alguien como él, y por eso contesta “¿bromeas? ¿ética?”, no es que le convenza la proposición, pero acepta y añade, revelándonos características de su persona: “Aunque me preguntaré qué hago en el Comité de Ética, persiguiendo mujeres y bebiendo whisky”. El enlace termina diciéndole que el Speaker le devolverá el favor, y él aprovecha para pedir que lo nombren miembro de la Junta del Kennedy Center (Un importante centro cultural de Washington) porque así podrá conseguir entradas gratis para los espectáculos (las cuales suponemos que no utilizará únicamente para él mismo, sino también para agasajar a terceras personas).

Seguidamente la escena en la que uno de sus grandes contribuyentes Larry Liddle llega a su despacho y se sienta a esperarle también ahonda en la personalidad de Wilson. El recién llegado manifiesta en voz alta algo que ya habrá llamado la atención del espectador, que todo el personal del congresista está formado por mujeres, pero todas ellas muy jóvenes y muy guapas. Una de las secretarias le responde como explicación que una de las máximas del congresista Charlie Wilson (revelador de su socarronería) es “Les puedes enseñar a mecanografiar, pero no les puedes enseñar a tener buenas tetas”. No es necesario añadir mucho más al comentario.
.
Cuando Wilson llega por fin de la votación al despacho, sabe tratar a un contribuyente como Larry Liddle y cuando éste le saluda con un “congresista”, Charlie le responde aduladoramente “No, por 5000 dólares por cada dos años tú puedes llamarme Charlie. Por diez mil puedes llamarme Betty Sue y limpiaré tus ventanas” al tiempo que hace uso de un excelente lenguaje corporal de bienvenida, primero en la forma de estrecharle la mano y después cuando le agarra por el hombro para que le acompañe y va descendiendo la mano lentamente hasta el codo.

Lo primero que hace es ofrecerle una copa, y Larry le hace observar que tan sólo son las 10 de la mañana, sin embargo para Wilson ya es hora suficiente, y con una copa comienza la jornada en su despacho, donde es muy significativa la escena en la que vemos como Charlie pone sus botas tejanas sobre la mesa al tiempo que la cámara enfoca desde ellas al invitado, denotando en este caso el relajamiento del congresista y el control con el que aborda la situación. Ese hábito de tomar una copa de whisky en cualquier momento y lugar le acompañará el resto de la película.

Julia Roberts y Phillip Seymour Hoffman

La película une a la presencia de Hanks el aliciente de compartir reparto con Julia Roberts, la cual da vida aquí a una rica dama sureña de la alta sociedad de Texas, Joanne Herring, preocupada por las cuestiones políticas y el avance del comunismo, dedicada a recaudar fondos para Afganistán. Roberts, a sus años 40 años recién cumplidos, se muestra aquí especialmente bella y hace gala de una marcada elegancia. Su primera imagen se nos ofrece (primero ha hecho acto de presencia a través de una llamada telefónica en la que no la vemos) a través de un retrato en la pared, en mitad de una fiesta que reúne a los más variados anticomunistas en su mansión. Y su entrada en escena, con ese suntuoso vestido negro, nos dice, a través de la ardiente mirada que sostiene con Tom Hanks, que ambos han compartido algo más que relaciones de índole político. Esa noche insistirá al congresista Wilson (quien lleva una chaqueta de smokin blanca, como la de Humphrey Bogart en Casablanca, la película favorita del personaje en la vida real) en que utilice su puesto en el Subcomité de Defensa, el cual tiene presupuesto ilimitado, para financiar la Guerra encubierta en Afganistán. Cuando les veamos referirse a la película que ella ha patrocinado sobre lo que ocurre en Afganistán, estamos ante un hecho real, pues ese documental fue rodado de verdad para recaudar fondos.

Gust Avrakatos parece cualquier cosa menos un agente de la CIA y sin embargo tras su burdo aspecto se esconden 24 años de experimentada veteranía en la agencia. Phillip Seymour Hoffman compone un pintoresco personaje de forma camaleónica, con ese gran mostacho, gafas de gruesa pasta, necesitado de un corte de pelo y voz profundamente grave y enfática que le ha valido estar nominado al Oscar al mejor actor de reparto. Acaban de nombrar un jefe de operaciones en Helsinki, puesto para que él ha estado estudiando finlandés durante tres años. Su valía no es aprovechada tras una reorganización de personal que ha retirado o despedido a todos aquellos que como él, no son estadounidenses de nacimiento (es de ascendencia griega), a pesar de los servicios prestados y de lo idóneo que resultan para espiar en los países de su mismo idioma materno. Junto a ellos dos también cabe destacar a Amy Adams (nominada al Oscar por Junebug) quien da vida a Bonnie Bach, la inteligente asistente del congresista Wilson, Ned Beatty (el ayudante de Lex luthor en Superman, 1978) como el presidente del subcomité de defensa o Emiliy Blunt como la hija del rico contribuyente texano.

Lo que nos cuentan Mike Nichols y Aaron Sorkin
.
Básicamente, lo que La Guerra de Charlie Wilson nos cuenta a través de la poco más de hora y media de duración de su metraje, es el papel jugado por este congresista representante del segundo distrito del este de Texas, a lo largo de los años 80 en relación a la invasión soviética de Afganistán. Así nos va mostrando los diversos pasos que va dando primero para aumentar los fondos destinados a sufragar a los mujahidin que combaten al ejército rojo y luego a la hora de proporcionar armamento adecuado con el que hacer frente a la tecnología militar soviética. En su labor le ayudará la influyente y adinerada Joanne Herring (Julia Roberts) y el agente de la CIA Gust Avrakotos.

La acción comienza justo en abril de 1980, cuando el demócrata Jimmy Carter vive sus últimos meses como presidente en la Casa Blanca. La administración Carter fue vista en su día al final de su mandato, como débil ante la expansión del comunismo. En la película se hace referencia a cómo se ha permitido que entren en Afganistán 130.000 soldados soviéticos y el gobierno parece tan sólo dejarles, con vistas a que se mantengan ocupados en el país, lo cual, como le confiesa Charlie Wilson (Tom Hanks) al presidente de Pakistán, ahí “la hemos cagado”. Ante la invasión de Afganistán el presidente Carter entendió que los soviéticos sólo entendían el lenguaje de la fuerza y autorizó a la CIA a actuar contra ellos en la zona.

Así que gracias a la perseverancia y maniobras de Charlie Wilson veremos como el presupuesto destinado a acciones encubiertas de la CIA en Afganistán pasa de los ridículos 5 millones de dólares (de los de 1980) que se encuentra el congresista al principio, a 1.000 millones poco antes de que los soviéticos firmen el 14 de abril de 1988 los acuerdos de Ginebra, acción recogida en la película.
.
La película tiene una cuidada puesta en escena y se desarrolla principalmente en interiores de despachos y edificios. Son muy logradas las escenas en la mansión de Joanne Herring, sobretodo la secuencia en que ambos suben la escalera. En Washington, la capital política, nos movemos por dentro del Capitolio y el despacho de Wilson, decorado con pinturas históricas. En otra le vemos como junto a una jovencita contempla desde el balcón de su apartamento Washington en su nocturnidad, con vistas al Jefferson Memorial o el puente de Arlington. En cuanto a los exteriores, merece resaltar las escenas en que el ejército soviético, concretamente sus helicópteros, lanzan ataques sobre la población civil de algunas aldeas afganas, sin que ésta tenga medios para defenderse de estos ataques. Y las que recrean los campamentos de refugiados al norte de Pakistán, las cuales, al igual que las anteriores, están rodadas en Marruecos.

En la visita al presidente de Pakistán, conocemos que 3 millones de afganos se han refugiado en este país, que otros dos han huido a Irán, mientras miles de personas mueren todos los días en Afganistán y los que no, cruzan la frontera a diario. Se nos relatan en boca de los refugiados, las acciones perpetradas por los soviéticos contra la población civil, auténticos crímenes de guerra, así como asistimos al impacto de las minas anti-persona, en especial en los niños, y cómo estos caen en la trampa especialmente diseñada para ellos. Historias que cuando son presenciadas dentro del campo de refugiados sobrecogen a cualquiera, efecto que producen en el congresista Wilson y su ayudante. El rostro de Wilson refleja el impacto sufrido en el final de esa escena cuando la cámara se eleva al tiempo que amplía el campo de visión y ante nosotros se nos muestra todo el vasto campamento que alberga a decenas de miles de personas.
.
La política estadounidense de suministrar o vender armamento y tecnología a sus aliados queda patente a lo largo de todo el film. Y en dos ocasiones, primero en una conversación entre los personajes de Joanne Herring (Roberts) y Charlie Wilson (Hanks) y más tarde entre éste y el presidente de Pakistán y sus colaboradores, se hace alusión en que se facilitan armas, pero no los últimos avances tecnológicos (en este caso se venden aviones pero no el radar).

Joanne Herring es la que introduce el tema de que no se está interviniendo en Afganistán como se ha hecho en otros lugares como Nicaragua. Se está refiriendo al país donde el Frente Sandinista de Liberación Nacional había derrocado a la cruel dictadura de Somoza en 1979, haciéndose con el poder y logrando finalmente el apoyo soviético. Los Estados Unidos trataron por todos los medios de neutralizar y combatir la expansión del comunismo y por tanto el área de influencia de la Unión Soviética. En la década de los 80 la política de Ronald Reagan consistió en utilizar la vía militar y contrarrevolucionaria como solución a los conflictos armados de Centroamérica, apoyando a regímenes dictatoriales que cometieron graves violaciones de los derechos humanos.

En el ámbito político, Charlie Wilson revela en algunos momentos algo que también se nos recordaba constantemente en las desventuras del personaje de Spencer Tracy en El Estado de la Unión (Frank Capra, 1948). Que los congresistas “no son elegidos por los votantes, sino por los contribuyentes”. Las campañas de los candidatos norteamericanos, tal y como estamos viendo estos días en las primarias a través de los medios de comunicación, necesitan de grandes sumas de dinero (Obama duplica los ingresos diarios de su rival Hillary Clinton) para llegar a la población. Los candidatos necesitan de contribuyentes a sus campañas, especialmente de los grandes. Y Charlie Wilson en la película, si realiza negociaciones con los árabes, puede perder el apoyo de cómo él mismo dice, los 7 judíos de su distrito, que hemos de suponer que sufragan sus campañas.

El anticomunismo de políticos y resto de protagonistas en la película ha de entenderse en el contexto de la Guerra Fría y tras unos años de extensión del área de influencia soviética. Otras dos películas donde éste aspecto queda muy bien reflejado pero con planteamientos bien diferentes, son la obra de Otto Preminger, Tempestad sobre Washington (1962) y Siete días de mayo (1964) de John Frankenheimer.
.
Entra en juego en la película, sin entrar en demasiadas profundizaciones, el difícil equilibrio político de la zona del Oriente Medio (muy similar al de nuestros días). Donde Estados Unidos, aliado del estado judío de Israel, ha de poner a todos de acuerdo, incluido Pakistán, Egipto y Arabia Saudí, para trazar una estrategia de apoyo a los mujahidin y los señores de la guerra afganos, religiosamente muy radicales. El papel que juega Pakistán en la zona como aliado norteamericano también queda perfectamente plasmado, como gestor y distribuidor además de la ayuda de los Estados Unidos.

Estamos en plena Guerra Fría, los conflictos se desarrollan sin que lleguen a enfrentarse directamente las dos grandes superpotencias, y para evitarlo de nuevo, es la razón por la que Charlie Wilson y Gust Avrakotos en la película tratan de conseguir suministrar material no directamente fabricado por Estados Unidos, sino incautado a la URSS, para en caso de ser hallado en Afganistán, no poder ser utilizado como argumento o casus belli en su contra.

La Guerra de Afganistán y la derrota de la Unión Soviética no fueron la única causa del derrumbamiento de la superpotencia comunista, como parece presagiar el personaje de Joanne Herring al comienzo de la película. Y tampoco se podía presagiar a la altura de 1980 que lo sería, como hace ella.

¿Dónde está Ronald Reagan?

Como ya he indicado en alguna otra ocasión, el cine a veces ha de realizar cierto ejercicio de síntesis para propiciar la trama y el entendimiento del espectador. En Lawrence de Arabia (1962) por ejemplo, los diversos oficiales que asesoraban a la familia del príncipe Feisal se ven reducidos a dos (Brighton y Lawrence) y la familia Hachemí a uno, en la persona de Feisal. Pero la película no olvida incluir a personajes importantes en el desarrollo de los acontecimientos en Oriente Medio, como primero el General Murray y después Allenby, así como un diplomático ficticio, Dryden (en representación de los intereses diplomáticos británicos en la zona).
.
La Guerra de Charlie Wilson me ha gustado, cinematográficamente está bien hecha y creo que en cierto modo sirve para comprender el papel jugado por los Estados Unidos en Afganistán y lo que esto terminó suponiendo para la Unión Soviética. La reivindicación del personaje y su importante labor son respetables, pero al terminar la película lo primero que cabe preguntarse es ¿y dónde está Reagan?. Pues al personalizarse prácticamente todo el protagonismo de la acción en el protagonista de la película, queda sobredimensionada la figura de Charlie Wilson. Bien es cierto que el film abre diciendo que hubo muchos héroes en esta guerra, pero que Wilson merece un reconocimiento especial, ¿pero justifica eso la completa omisión de personajes claves en esa guerra?

Ciertamente tanto el libro cómo la película se centran en su persona, pero concretamente el film de Nichols llama poderosamente la atención porque no se hace ni la más mínima mención al presidente Ronald Reagan, quien precisamente ganaría las elecciones al término del año en que comienza a desarrollarse la trama de la película. Bueno, para ser precisos, sólo se le menciona cuando Tom Hanks está en su apartamento con una jovencita y Julia Roberts le llama por teléfono y le ordena que a no ser que esté reunido con Reagan la preste atención. Por no hablar de que tampoco se hace alusión alguna al director de la CIA William Casey o el asistente del presidente y Consejero de Seguridad Nacional Bill Clark, figuras importantes en las acciones llevadas a cabo durante esos años en Oriente Medio. Tan sólo vemos a un incompetente director de operaciones en Europa.

¿Ha podido incidir en esta omisión de políticos y cargos republicanos la condición liberal (cercana al Partido Demócrata) del director Mike Nichols? ¿O la del guionista Aaron Sorkin? distinguido por sus guiones pro demócratas de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca (para quienes los conservadores han acuñado en Norteamérica el término The Left Wing, cuya traducción en español es “El Ala Izquierda” en referencia a su posicionamiento político).

Lo que sí es cierto es que Reagan desde antes de su llegada a la presidencia se distinguió por sus mensajes de apoyo a aquellos que en el mundo combatiesen al comunismo. En su propia carrera presidencial abogó por ayudar a Afganistán. Y que ya elegido presidente esbozó la Doctrina Reagan que consistió en dar apoyo y cobertura efectivos a aquellos países que sufrieran la amenaza de la extensión del comunismo. Afganistán fue uno de los escenarios donde se continuó la Guerra Fría, pero hubo otros como Nicaragua, Guatemala, Honduras… Esta política contó con la oposición de la mayoría de los políticos demócratas, entre los que sólo algunos como Charlie Wilson la secundaron. De ahí que al final de la película escuchemos decir a Wilson “Conseguí que un Congreso Demócrata se alineara tras un Presidente republicano”. Aunque sigue sin mencionar su nombre.

Pequeño error o falta de claridad
.
La película se inicia una noche de abril de 1980 en Las Vegas, en la que Charlie Wilson presta atención a lo que la TV dice sobre Afganistán. Al día siguiente acude al Capitolio y pide que se duplique el presupuesto. Y la siguiente secuencia es de noche, está en su apartamento y recibe la llamada telefónica de Julia Roberts y ésta le dice que a no ser que esté reunido con Reagan, la preste atención. Parece que es la misma noche que corresponde a la escena de por la mañana en el capitolio, pero si es así, quien gobierna es todavía Jimmy Carter (Reagan no tomaría posesión hasta el 20 de enero del año siguiente). ¿Por qué iba a estar reunido con Reagan si Wilson es un demócrata, a no ser que fuera ya el presidente? ¿O es que la acción ha avanzado desde la mañana que le vemos en el Capitolio todo un año? Si es así, no lo deja suficientemente claro, pues parece que es la misma noche de ese mismo día.

La Historia del “Vietnam” soviético

En abril de 1978 un gobierno revolucionario comunista se hizo con el control de Kabul, capital de Afganistán. Su serie de reformas (muchas de ellas de orden laico y otras demasiado revolucionarias, como la educación de las mujeres) en un país eminentemente agrario y religioso, pronto encontraron una fuerte oposición entre la población, alimentada y sostenida por los sectores religiosos más acérrimos (apoyados por Pakistán y Estados Unidos) terminando por estallar una guerra civil. En virtud del tratado de amistad existente con la Unión Soviética, el gobierno de Kabul requiere a Moscú la intervención de su ejército. El ejército rojo entra en Afganistán en diciembre de 1979, para prestar ayuda, no perder el control del área y fortalecer así su perímetro defensivo.
.
Pero lo que trasluce es la expansión del comunismo y además mediante una acción armada, que es condenada por la comunidad internacional y llevando a 55 países a boicotear los juegos olímpicos de 1980. La URSS que mantenía buenas relaciones con el mundo árabe, especialmente desde la década de los 50 en que muchos de sus países se habían independizado de occidente, vio como estos condenaron su actuación reunidos en Pakistán.

La situación de Afganistán, un país conformado por multitud de etnias y grupos tribales era enormemente inestable. En el pasado, el imperio británico había mantenido hasta tres guerras en la zona, y terminado por reconocer su independencia en 1919. Su terreno, a gran altitud, montañoso y accidentado, y las condiciones climáticas, ayudaban a conformar un panorama que los soviéticos no previeron en todas sus dimensiones.

Los combates contra los insurgentes se acaban encarnizando en un conflicto donde como hoy en Irak, las artes de la guerra han cambiado. El ejército rojo se enfrenta a los insurgentes y a la población que les brinda apoyo o cobijo. Una situación en parte similar a la vivida hoy por los soldados estadounidense y de la ONU en Irak y el propio Afganistán. Y como vemos en algunas escenas de la película, aldeas y civiles son masacrados. La forma que adopta éste conflicto puede apreciarse en la película rusa La Novena Compañía (2005) ambientada en el último año de ocupación y que en la segunda parte de su metraje ofrece escenas realmente certeras y espectaculares.

De los 15 millones de habitantes que tenía Afganistán en 1979, un tercio se refugia en los países vecinos, principalmente Pakistán y Afganistán. Las bajas afganas en el conflicto se estiman en torno a los 700.000 muertos, aunque hay quienes apuntan a la cifra de dos millones
.
Los helicópteros soviéticos, con un blindaje especial, jugaron un papel fundamental en la campaña de Afganistán por las dificultades que el escarpado territorio representaba para las acciones terrestres. Estos, junto con los MIG no comenzarían a ser derribados en masa hasta que llegó la ayuda norteamericana (incrementada a medida que avanzaron los años 80) la cual proveyó de material suficiente para que los afganos y los miles de voluntarios de otros países islámicos que acudieron para hacer la guerra santa a la URSS pudieran combatir en condiciones. El conflicto, en el que los soviéticos apenas pasaron de tener bajo su control la capital y las principales ciudades del país, se convirtió en una auténtica sangría para el ejército rojo, que con sólo 130.000 efectivos no podía controlar la situación. Los mujahidin practicaron una guerra de guerrillas en montaña acosando al ejército rojo y sus comunicaciones. Mientras que un misil tierra-aire stinger, como los suministrados por EE.UU tenía un precio aproximado de 65.000 $, como se indica en la película, los helicópteros soviéticos derribados por éstos suponían unas pérdidas de 20 millones de dólares de media cada uno. Lo mismo puede decirse de los misiles de asalto antitanque y lo ocurrido con los blindados.
.
Afganistán se convierte en el mejor ejemplo del esfuerzo del gobierno Reagan (1981-1989) por acabar con el comunismo. Y la política de su administración con respecto a Afganistán tiene el objetivo de convertirlo en un Vietnam soviético. Hay que entenderlo dentro del contexto de la Guerra Fría (Afganistán es uno de sus escenarios) que dividía al mundo en dos bloques en torno a las dos superpotencias URSS y USA. En la década de los 70, diversas partes del mundo en Asia, África y America Latina habían caído bajo órbita soviética, y en los 80 la Doctrina Reagan consistió en dar cobertura y apoyo a aquellos que combatiesen al comunismo. No importó el tipo de aliados en esta tarea, podemos afirmar que se empleó la máxima de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. La tercera película del héroe de la era Reagan por excelencia, Rambo III (1988), se desarrollaría en este conflicto, símbolo de la lucha contra el comunismo.

En 1989 el ejército soviético se retiraría de Afganistán, tras casi diez años de conflicto, y ante la imposibilidad del gobierno de Mijaíl Gorbachov de encontrar una salida satisfactoria al mismo, dejando atrás cerca de 15.000 bajas y cuantiosas pérdidas económicas en recursos y material (algunas de cuyas cifras se nos van ofreciendo acompañadas del derribo de helicópteros en la película a partir del año 87). Era la primera derrota de la Unión Soviética, la cual pagó con un alto desprestigio internacional esta intervención y junto con otros factores políticos, económicos y sociales contribuyó a la desaparición de la Guerra Fría y de la propia URSS.

Mensajes de la película

Al igual que hizo (Mike Nichols) en Primary Colors, aquí, tal y como le dice el presidente pakistaní a Charlie Wilson “leí que es usted un hombre de muchos defectos, pero también leí que nunca promete algo que no pueda cumplirse nos quiere dar a entender que hay que disociar la vida privada de las personas de la vida pública. Que lo importante es que un político cumpla y sea eficaz para los ciudadanos. Si al Bill Clinton de Primary Colors ya desde el principio le veíamos como un mujeriego que engañaba a su mujer a la primera de cambio, pero que poseía un fuerte carisma personal y parecía ponerse en la piel de sus votantes y conectar con ellos, aquí también desde el principio, Charlie Wilson nos es presentado como un hombre acompañado de múltiples vicios, pero que sin embargo resulta diligente y eficaz. Algo similar hizo en su día John Ford, al retratar de la manera que lo hizo al alcalde en que se inspiró para su obra El Último Hurra (1958) quien en la vida real practicaba cierto tipo de corrupción con sus redes clientelares, o el caso de Paul Newman dando vida al gobernador Earl Long en El Escándalo Blaze (1989).

De ahí quizá también que en La Guerra de Charlie Wilson se cite en dos ocasiones al tercer presidente de EE.UU., Thomas Jefferson, presumiblemente por su controvertida vida privada, que supuso todo un escándalo sexual para su época, el primero en la historia de un presidente.

Tras las indicaciones realizadas en apartados anteriores, que han de ser muy tenidas en cuenta para no caer en una lectura simplista de lo narrado en la película, el mensaje final de la misma ha de entenderse como un ejercicio de responsabilidad para con el presente. No comparto la visión del personaje interpretado por Tom Hanks, de que lo conseguido en Afganistán se hubiese consolidado con escuelas y educación. La situación era mucho más compleja. Aunque no falto de toda razón, esto más bien parece una idea ingenua, bienintencionada y norteamericanamente paternalista. Pero sí es cierto, que hoy, en la actualidad, el principal factor de desarrrollo en el mundo es la inversión en educación, promotora del progreso. Algo de lo que millones de niños y jóvenes carecen por múltiples motivos. Y al final, esa falta de desarrollo es el caldo de cultivo de ciegos odios contra occidente.
.
Pero lo que sí deja traslucir más acertadamente es una conexión directa entre la intervención en Afganistán, el apoyo a los mujahidin y señores de la Guerra afganos, la Guerra Santa que reclutó voluntarios en todo el Islam contra la URSS y la posterior llegada al poder de los Talibán a comienzos de la década de los 90, caldo de cultivo excelente para el integrismo, el desarrollo de Al Quaeda y uno de los hombres que llegaron en medio del conflicto para combatir al ejército rojo y se quedaron, Osama bin Laden. Aunque los EE.UU. durante el conflicto sabían a qué señores de la guerra sí debían dar la ayuda (caso de Ahmed Shah Masud, general citado en la película) y a quienes no, los acontecimientos fueron derivando en beneficio de los Talibán y los integristas. Todo ello ante la complaciente mirada del gobierno norteamericano tras finalizar la Guerra Fría, ocupado, como también se refleja en el film, en la reorganización de la Europa Oriental, el cual no supo reaccionar a tiempo. Y como dice la frase que se atribuye al congresista Wilson en la última escena “Estas cosas pasaron. Fueron gloriosas y cambiaron al mundo y luego cagamos el final del juego” porque como el mismo decía momentos antes, la pelota seguía en juego, y ellos abandonaron el campo.

Esto nos conduce a otro de los mensajes que lleva implícito el mensaje final de la película, al expresar también Charlie Wilson “Esto es lo que siempre hacemos, siempre entramos, con nuestros ideales, cambiamos su mundo y luego nos vamos. Siempre nos vamos”. El cual puede traducirse, aunque pueda no ser éste su propósito, como que en la situación actual, no se puede repetir con Irak lo sucedido en Afganistán, y por tanto es necesaria la presencia norteamericana, pero esa es ya otra historia.

Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria para www.unmundodecine.com

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· John Adams (Serie de TV, 2008)
· El Ala Oeste (Serie de TV, 1999-2006)
· Sigue Un Mundo de Cine en Facebook, twitter o por mail


Te invitamos a aportar tu opinión dejando un comentario


*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar: 1º) Autor: José Luis Urraca Casal, 2º) Fuente: www.unmundodecine.com y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total está PROHIBIDA y requiere autorización.

martes, 19 de febrero de 2008

Juno (Película, 2008)


Juno

(Juno. USA, 2008)

Actualmente en Cines

-Autor: Dani Miera Arnáiz*-


Una ruptura del género de cine adolescente

Vamos hablar de una de las grandes revelaciones de la temporada, ya que se trata de una cinta modesta, de personajes igual de modestos, pero que ha sido nominada a 4 Oscar. Juno, en su aparente simplicidad, nos habla de cómo afrontar las situaciones más inesperadas con naturalidad; de una manera que se encuentra a contracorriente de la sociedad y que subvierte todos los tópicos del género de cine sobre adolescentes que se ha realizado en los Estados Unidos. [Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]

El argumento

Juno Macguff (Ellen Page) tiene 16 años y es, según los adultos que la rodean, más inteligente de lo que le conviene. Y sí, es cierto, es ingeniosa, culta, rápida en las respuestas, observadora y, sobre todo, sarcástica. Ese sarcasmo es su particular trinchera para esconder sus miedos y las dudas. La relación que mantiene con un compañero de clase, Bleeker (Michael Cera), acaba de dejar fruto: está embarazada. Juno está sola con su problema pero ya ha tomado una decisión: tendrá el niño y lo dará en adopción. Su padre y su madrastra están de acuerdo. Ahora hay que encontrar padres adoptivos adecuados. Son Mark (Jason Bateman) y Vanessa (Jennifer Garner), y son ideales. Sólo que Mark comparte demasiado con Juno, demasiadas aficiones comunes y un entendimiento a primera vista más grande de lo normal.
.
Así dicho no parece un argumento excesivamente original: adolescente embarazada, padres en la trama, adopciones, pareja feliz en la que el marido descubre una cercanía más que especial hacia la protagonista… vamos, lo típico. Bueno, no sé si en los Estados Unidos es habitual que una chica de 16 años embarazada decida dar en adopción a su futuro hijo y que tenga unos padres tan comprensivos con esa decisión. Yo presupongo, pero no puedo jurarlo, que no es algo habitual. En caso de no ser así, vemos que la historia de Juno quizás no es tan poco original como en un primer momento nos lo pintan. Simplemente el carecer de unos padres incomprensivos ya cierra directamente uno de los manidos caminos argumentales que, por si mismo, es un filón que podría construir una película por si mismo; pero en Juno no sucede.

Más allá del argumento

¿Cómo es posible que una cinta tan modesta y aparentemente típica esté dentro de los seleccionados a las categorías más importantes: mejor película, director, actriz y guión original? Los motivos son varios, pero desde mi punto de vista, el más importante, es esa ruptura con los estereotipos que han predominado hasta ahora en el cine de temática adolescente. Otro de los motivos es que, dentro de su aparente simplicidad, hay gran cantidad de elementos audiovisuales y de significado; cosa que ni todos los directores aplican ni todas las películas tienen.
.
Empecemos por este segundo punto. Sé que muchas personas cuando escuchan a los críticos decir, por ejemplo: "Ese cenicero colocado sobre la mesa significa la libertad reprimida del personajes", no creen que sea así y que todo es una invención paranoica del que expone esa teoría. Una vez que estudias un poco del asunto te das cuenta de que realmente todo está más preparado de lo que parece y que esas interpretaciones son demostrables. Son tan demostrables que, por ejemplo, en la película de "Los Otros", de Alejando Amenabar, en la primera escena de la película ya puedes saber cuál es el final. Si un día la analizamos en ésta página, veremos porqué. De momento señalaremos algún ejemplo de ésta película.

¿Quién es Juno?

Pero profundas disquisiciones filosóficas y semióticas a parte, sí que hay elementos de significado que cualquiera puede ver. Juno no es un nombre elegido al azar; forma parte de la mitología romana, (en la griega equivaldría aproximadamente a la diosa Hera), y tiene que ver con todo lo referente a la maternidad: fertilidad, nacimientos etc.
.
Obviamente en una película cuya temática es una adolescente embarazada no cabe pensar que el nombre ha sido puesto porque sonaba bien o porque tenía pocas letras y así cabía mejor en el cartel. Pero un nombre no es óbice para aupar a Juno como la diosa de los filmes de significados “ocultos”. Juno cuenta con una gran banda sonora, siempre que te guste ese tipo de música, que también va marcando con su letra lo que está sucediendo. El significado de las letras de la canción también hace fútil la búsqueda de significados extra, porque está clara la relación con lo que sucede. Su tema principal, “Anyone Else But You”, (The Moldy Peaches), es un resumen de lo que Juno y su novio al final están buscando.

Para quien quiera observar más elementos de construcción audiovisual y semiótica sólo tiene que fijarse en la escena de los títulos de crédito. Muchos de los elementos determinantes en la película, ya sea porque aparecen física o simbólicamente, están ya ahí reflejado: la silla, la guitarra o la tienda de bebés. Todo eso sin hablar del grupo de corredores, que son los que inician la secuencia en forma de cómic del principio y que se cruzan con ella por el camino. Fíjate tú qué "casualidad" que son los que cierran la película. En el fondo Juno es eso: el trayecto que vive la chica por el camino de la adolescencia hacia la madurez. Es un camino realmente curioso, porque se realiza contracorriente al resto de la sociedad, al igual que sucede cuando los corredores se cruzan con ella: van en direcciones contrarias. De hecho la evolución de Juno viene señalada en la película por los corredores y por el camino que recorre a pie. Cada vez que Juno aparece por el camino o aparecen los corredores, sube un escaño en su madurez. Cabe señalar también que su novio, (persona que le ha dejado embarazada), forma parte de ese equipo de atletas.
.
Quizás la secuencia más significativa de definición del personaje, (aunque ésta situación se produce en otra ocasión bastante al principio de la cinta pero sin el embarazo), sea cuando Juno con un avanzado estado de gestación va caminando por el pasillo del instituto totalmente a contracorriente. Todo el resto de estudiantes salen de clase y se cruzan en su camino abriéndola paso porque ella no se detiene, mientras la miran asombrados al pasar a su lado. Es la forma de actuar de Juno en todo el metraje. Ella sigue adelante a pesar de lo complicado que puede llegar a ser un embarazo para una adolescente.

Tan pronunciada es la actitud rebelde de Juno que al enterarse de que está embarazada, decide entregar el niño a una pareja que quiera adoptar y que ella esté segura de que podrán cuidarlo. El blanco de la pureza, la pulcritud y la inocencia recubren y recorren todos los rincones de la casa cuando Juno va a verles por primera vez.

Las virtudes de ser un personaje plano
.
Adentrémonos ahora en el punto que marca la diferencia y que, desde mi humilde opinión, la ha catapultado hasta los Oscar. Hay que reconocer que Juno quizás sí supone una visión diferente y una ruptura con el tipo de películas que se hacen sobre esta temática. Carente de: personajes histriónicos, estereotipos muy marcados y maneras de afrontar la situación entre nervios, gritos y velocidad, se trata de una película "lenta" en éste sentido. En cualquier otro film la adolescente embarazada y sus amigas estarían como locas corriendo de un lado a otro, chismorreando, clamando al cielo por lo sucedido y tratando de arreglar las cosas de cualquier manera. Éste punto suele ser el que lleva el peso argumental de la historia. Juno es diferente. Los personajes se mueven con una naturalidad pasmosa.
.
Lo que define totalmente a la película es lo “plano” que resulta ser el personaje de Ellen Page. Cuidado, no malinterpretemos. No me refiero a que el personaje sea carente de emociones ni que no evolucione, pero lo cierto es que no evoluciona o reacciona como supuestamente debería de hacerlo alguien en su situación. Su cambio es tan lento o poco incisivo, que Juno mantiene su idiosincrasia a pesar de las vicisitudes por las que atraviesa. Cierto es que pasa por varias fases y su visión de la vida cambiará, pero de una forma tan lentamente ascendente que te das cuenta de que Juno sigue siendo Juno.

De hecho no sólo es ella la que continúa su camino sin cambio radical alguno; el caso de su “novio” Bleeker (Michael Cera), es aún más acuciante. Aunque sea Juno la persona que tiene que cargar con el problema, su novio también es parte implicada; pero éste continúa su vida sin alterar sus costumbres. Su papel e interpretación en la película son fantásticos. Las miradas que le dirige a Juno cada vez que se encuentran o tratan el problema son una maravilla. Aquí está otro de los puntos de ruptura: el novio no se implica dentro del proceso de adopción y cuando se encuentra con Juno tampoco trata continuamente el tema del embarazo. En otras películas el novio puede, o pasar del tema, o meterse de lleno en el problema; pero el 90% de sus conversaciones y actuaciones versarían en torno al embarazo o la adopción. Sumemos a esto que suelen dramatizar el asunto; aquí no. El novio casi no actúa, continúa su vida normal sin interferir en la decisión de Juno. El personaje también da la sensación de ser plano por continuar con su modo de vida y actividades cotidianas; pero cada una de sus apariciones denotan cómo esa decisión es más por el verse superado por el problema. Es una normalidad que en el fondo no es tal si no el bloqueo de no saber qué hacer. Incluso si lo pensamos bien, vemos que su evolución sería realmente la que Juno está sufriendo. Ambos personajes evolucionan al mismo tiempo pero en ámbitos escénicos diferentes: ella en su intento de continuar con el embarazo y dar al niño en adopción y él en la vida diaria. Otros Films tratan el tema dentro del mismo personaje: los problemas que tiene en desarrollar la vida que tenía antes y el cómo lleva su problema de embarazo; Juno separa ambos en dos personajes que por circunstancias de la vida tiene que estar unidos.

Oscar al mejor guión original

Como vemos, Juno tiene suficientes elementos de ruptura como para ser nominado al mejor guión original, pero no son los únicos.
.
Sin contar con el hecho de que los padres acepten sin ningún tipo de problema que Juno esté embarazada y que quiera dar a su hijo en adopción, porque no sé si allí es lo habitual y por ello no sería algo original, tenemos unos cuantos más.
.
Realmente sorprendente es la solución adoptada con el tema de los padres adoptivos y las situaciones que provoca el encuentro de Juno con ellos ¿Qué puede suceder cuando Juno descubre que tiene más en común con el futuro padre de su hijo (Jason Bateman) de lo que parece? ¿Qué puede suceder cuando tras varias visitas a su casa, en las que cada vez se entienden mejor, se ve bailando un lento agarrado de su cuello y apoyando su cara en el pecho de él? ¿Qué puede suceder cuando la mujer de él, interpretada por Jennifer Garner, entra en casa en ese momento? ¿Qué habría pasado en otros metrajes?

No quiero descubrir lo que sucede en Juno, así que continuaré con su originalidad

Y qué decir de la aparición de todo el elenco típico de personajes de las comedias americanas de institutos: animadoras; chico popular que también desea a Juno; chica guapa y popular de colegio; baile de fin de curso etc.etc. Es asombroso que sean mera comparsa y anécdotas mínimas en la película; su papel es casi nulo. De hecho se obvian la mayoría de espacios relacionados con ellos. Tantos tópicos omite la película que incluso elimina en un 90% todo el tema del sexo en la adolescencia: no nos atosiga con un discurso moral sobre acostarse con otra persona ni con adolescentes salidos intentando perder la virginidad a cualquier precio.
.
Ese cambio en los tópicos se podría encontrar escenificado cuando Juno llama a la “típica” mejor amiga para comentarle lo del embarazo y ésta reacciona de manera inusual en éste tipo de Films, tan inusual que hasta que Juno no insiste un poco, no se produce la reacción. En ese instante Juno comenta: “Esa es la clase de emoción que esperaba en un primer momento”. Igual nos sucede a nosotros: eso es lo que esperábamos en un primer momento; pero no es así. Todo se omite o cambia porque esto es simplemente la historia de Juno y su decisión. Lo hecho… hecho está y ahora hay que tomar una decisión; decisión que es dura y que debería mantener hasta el final.

Oscar a la mejor actriz

He de reconocer que para mí Ellen Pages en esta ocasión no lo merece. Su interpretación es muy buena, de hecho es convincente en todo momento, pero si no se lo dieron por Hard Candy (2005), dirigida por David Slade… no creo que lo merezca ahora. En Hard Candy realiza un papel mucho más duro de interpretar y con más aristas teatrales y dificultad expresiva. Esa película nos narra la historia de una chica de 14 años que ante la sospecha de que un hombre con el que chatea es pederasta, decide desenmascararle. Una buena película, que ganó el mismo año del estreno en Sitges el premio a la mejor película, mejor guión y también el premio del público; lo cual es significativo porque hacer coincidir al público con los críticos suele ser muy difícil. Aviso que Hard Candy no es plato para todos los gustos. Se trata de un Thriller psicológico duro y en algún momento cercano al gore. Por cierto, curiosamente Juno lleva una sudadera muy parecida a la que viste en ésta otra película. Supongo que esto sí que habrá sido casualidad y no algo premeditado por el director ya que ambos personajes, salvo por la parte irónica, son muy contrapuestos.
.
Aun así no vamos a quitarle méritos a Ellen Page. Su interpretación es Juno es muy buena. Con sus 21 añitos estar nominada a los Oscar es un gran logro. Si en el próximo papel que le espera, que es otro 'thriller' psicológico titulado 'Peacock', junto al actor irlandés Cillian Murphy ('El viento que agita la cebada'), realiza un papel como el de Hard Candy… aplaudiré su nominación a rabiar. El nombre del filme está basado en el pueblo de Peacock, en el estado estadounidense de Nebraska, donde el personaje de Murphy, que tiene doble personalidad, engaña al pueblo haciéndole creer que sus dos 'alter egos' son marido y mujer.

En resumen

Recogiendo lo dicho en todo el análisis: Juno merece ser vista. No me parece un peliculón pero es muy entretenida y rompe con la mayoría de clichés del género adolescente. Por ello puede marcar un punto de inflexión importante y una estela a seguir. Su música, su interpretación y los elementos significativos del film, le han ayudado a convertirse en la gran revelación de la temporada.

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· Glee (Serie de TV, 2009)
· Sigue Un Mundo de Cine en Facebook, twitter o por mail
---------------------------
A continuación pueden verse los títulos de crédito iniciales de la película con la canción "All I Want Is You" de Barry Louis Polisar, parte de cuya letra dice "All I want is you, will you be my bride/ Take me by the hand and stand by my side/ All I want is you, will you stay with me?/ Hold me in your arms and sway me like the sea."

Te invitamos a aportar tu opinión dejando un comentario

*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar: 1º) Autor: Dani Miera Arnaiz, 2º) Fuente: http://www.unmundodecine.com/ y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total está PROHIBIDA y requiere autorización.

jueves, 14 de febrero de 2008

10 Razones para Odiarte (Película, 1999)


10 Razones para Odiarte

(10 Things I Hate About You. USA, 1999)

-Autor: José Luis Urraca Casal*-


Amena historia de amor entre Julia Stiles y Heath Ledger

[Atención: a partir de aquí el comentario revela detalles importantes de la trama] A la hora de elegir un título en esta fecha tan señalada de San Valentín se me vienen a la mente unas cuantas obras muy apropiadas para el día, pero habrán de esperar a años o días venideros, pues para esta ocasión he decidido elegir una agradable comedia romántica juvenil. Podría ser una más de las muchas de este irregular género, podría, pero en este caso la película resulta en cierto modo entrañable, gracias en gran parte a unos actores en su día todavía desconocidos, entre los que se encuentran Julia Stiles y el desaparecido Heath Ledger, presencia ésta última que ha decantado mi elección en homenaje a su recuerdo.

10 razones para odiarte (1999) está realizada en un momento muy en particular en que se pusieron de moda con gran éxito de público en Estados Unidos los films que dirigidos eminentemente al público joven, realizaban una actualización a los tiempos presentes de diversas obras clásicas. Así por ejemplo, tendríamos Clueless (Fuera de Onda, 1995) como una nueva versión de “Emma”, de Jane Austen; Romeo y Julieta de William Shakespeare (protagonizada por Leonardo Di Caprio en 1996); Grandes Esperanzas (1998) sobre la obra homónima de Dickens, con Ethan Hawke y Gwyneth Paltrow; “Alguien como tú” (She´s all that, 1999) en este caso un nuevo “Pygmalion”, de Bernard Shaw; o “Crueles Intenciones” (Cruel Intentions, 1999) versión de “Las Amistades Peligrosas”, de De Laclos.

En el caso de 10 razones para odiarte el argumento supone una adaptación bastante libre de “La fierecilla domada” de Shakespeare. Lo cual se traduce en el desarrollo de la trama y en nombres de lugares y personajes.

De cómo enamorar a una chica

La trama no es otra que la llegada al instituto Padua de un nuevo alumno, Cameron (Joseph Gordon-Levitt) quien pronto queda prendado de la pequeña de las dos hermanas Stratford, Bianca (Larisa Oleynik). Sin embargo existe un pequeño escollo que hace a la chica difícil, su protector padre no la deja salir con chicos ni tener citas. Y es que las hermanas Stratford son huérfanas de madre, y su padre ejerce un estricto control sobre su adolescencia, lo cual le lleva a establecer que cuando su hermana mayor, Kat (Julia Stiles) salga por la noche entonces ella también podrá tener citas.
.
Y aquí es donde Cameron con ayuda de un amigo comienza el particular enredo de esta película, conseguir que la arisca y poco sociable Kat, decida salir con alguien, para que así pueda hacerlo también su hermana Bianca. El reto no es nada fácil, y por eso deciden buscar a un alumno del instituto que se caracterice igualmente por su dureza e insociabilidad, Patrick Verona (Heath Ledger), quien acepta la misión a cambio del dinero que proporciona Joey Donner (el niño rico del instituto) quien también está interesado en salir con Bianca.

Como podemos observar, los nombres de la obra se reflejan en los del instituto “Padua” (ambientado en el impresionante Tacoma's palacial Stadium High construido en estilo renacentista francés a comienzos del siglo XX) en las hermanas Stratford (nombre de la mansión donde residió Shakespeare), “Bianca” y “Kat” (por Catalina, Kate en inglés); o en Patrick Verona (Patrick por Petruccio y Verona por el lugar del que era oriundo el personaje). Y son estos nombres más el planteamiento inicial de la película lo que coincide con la obra, pues luego el tono es más románticamente desenfadado.

Caras desconocidas todavía no convertidas en estrellas

Lo que tiene de especial esta película realizada en 1999 es que siendo una comedia juvenil (parece más del estilo de los 80) y aparte de las consabidas escenas de este tipo de historias de instituto (fiesta que da lugar al desenfreno, algún que otro gag cómico, diferencias referencias sexuales, baile de fin de curso…) el resultado es el de un tono bastante agradable. Y esto gracias sobretodo a la interpretación de sus protagonistas, actores hoy de sobra conocidos pero entonces caras todavía extrañas, que aportan su frescura y espontaneidad a esta romántica historia.
.
Heath Ledger, en su primer papel en un largometraje norteamericano, el cual le abriría el camino al éxito, sin el rubio pelo que le acompañaría en sucesivas interpretaciones, daba vida aquí a un joven de apariencia dura y poco hablador que despierta en torno a él todo tipo de mitos amedrentadores. Su origen australiano es recordado en un momento de la película, en una referencia al pasado que hace su personaje. Julia Stiles (con ese rostro que recuerda a Patricia Conde) también gracias a 10 razones para odiarte logró su primer papel protagonista, con este personaje huraño, con grandes dosis de un exagerado feminismo que la convierte en una especie de “apestada” dentro del instituto. Pero de la relación que comienza entre los dos surge una especial química, que nutre principalmente la parte romántica del film, y que tiene su momento más sobresaliente, hoy todavía revestido de mayor emotividad si cabe, tras la desaparición de Ledger, cuando en mitad de la clase de gimnasia que practican las chicas en el campo de fútbol del colegio, el actor entona la canción “Can´t Take My Eyes Off of You” al tiempo que hace que la banda de música toque para ella. Toda una serenata a plena luz del día.
.
Aparte del lógico enredo creado por la aspiración de Cameron a salir con la chica de sus sueños, y del tono desenfadado (sin llegar al desmadre) la película también tiene sus momentos más serios y gira en torno al mundo de las apariencias, y de lo que a veces se esconde tras los muros construidos en rededor de la personas, como formas de alejar a los demás o evitar que los sentimientos sean heridos.

No puede olvidarse aquí la presencia de Joseph Gordon-Levitt, en un papel que despierta simpatía por su carácter risueño, protagonista junto a la dulce Larisa Oleynik de la otra historia de amor de la cinta. Gordon Levitt emula al personaje de Lucencio de la obra de Shakespeare, aquí se hace pasar por tutor de francés (en lugar de profesor de latín) en esta comedia adolescente previa al logrado rol dramático de sus últimos papeles en Piel Misteriosa (2004), Brick (2005) y The Lookout (2007). También merece citarse la presencia de Allison Janney (conocida por su papel de “C.J.” en la serie El ala oeste de la Casa Blanca (1999-2006) interpretando a una directora del instituto obsesionada con el sexo.

La película incluye una amena banda sonora compuesta por diversas canciones del momento, tales como “Cruel to be cruel” del grupo Letters to Cleo, cuya canción “I Want You to Want Me” abre los títulos de crédito iniciales, junto a otras muchas de Save Ferris (“I Know”) o Madness (“Wings of a Dove”) entre otros.
.
Permítaseme añadir aquí una vez más una llamada de atención a cómo el cine anglosajón recurre continuamente a clásicos de su literatura como Shakespeare y realiza con ellos producciones incluso sabiamente dirigidas al público más joven. Las referencias a este autor en concreto se encuentran en infinidad de películas, desde El Club de los Poetas Muertos (1989) a la misma 10 razones para odiarte (donde sus versos son recitados en la clase del profesor de inglés) pasando por la exitosa Shakespeare in Love, realizada un año antes. La misma Julia Stiles encadenaría posteriormente como protagonista dos adaptaciones de obras de Shakespeare a tiempos modernos, Hamlet (2000) y “Laberinto envenenado (Othello, 2001).

Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:

· Heath Ledger (1979-1999)
· Glee (Serie de TV, 2009)
· Conor, el rugido (Serie de TV)
· Sigue Un Mundo de Cine en Facebook, twitter o por mail
----------------

A continuación la actuación de Heath Ledger con esa serenata a la luz del día cantando "Can´t Take My Eyes Off of You" a su amada Julia Stiles, que hoy resulta tremendamente emotiva.


Te invitamos a aportar tu opinión dejando un comentario

*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar: 1º) Autor: José Luis Urraca Casal, 2º) Fuente: http://www.unmundodecine.com/ y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total está PROHIBIDA y requiere autorización.

martes, 12 de febrero de 2008

Billy Elliot

Billy Elliot

(Billy Elliot. GB, 2000)


-Autor: José Luis Urraca Casal-

Saltando el muro de los convencionalismos

Este próximo viernes llega a nuestras pantallas Jumper, una película de ciencia-ficción que tiene como uno de sus principales protagonistas a Jaime Bell, el actor británico que debutó en el cine con Billy Elliot (2000). Una película con la que resultaba difícil no emocionarse ante los firmes pasos de baile de su personaje y su conmovedora historia, que supone toda una lección de lucha por la realización de uno mismo en la vida y de superación de las convenciones que todavía imperan en nuestra sociedad. [Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]

Realizada en el año 2000, la película Billy Elliot fue el primer largometraje de su director, Stephen Daldry, quien había sido previamente director del Royal Court Theatre de Londres y estado nominado a los premios BAFTA británicos en la categoría de mejor cortometraje por Eight (1998). Posteriormente dirigió a Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep en el drama sobre la vida de Virginia Woolf, Las Horas (2002) por el que nuevamente estuvo nominado como mejor director en los Oscar.
.
La cinta desde su estreno no dejó de cosechar un gran éxito, traducido a lo largo y ancho de todo el mundo en múltiples premios y nominaciones, entre ellas tres a los Oscar (director, actriz de reparto y guión) y en nuestro país recibió el premio Pilar Miró al mejor nuevo director. En buena parte ello fue gracias a su reparto, donde destaca el papel desempeñado por Jaime Bell, un joven que desde los seis años se había dedicado a la danza y para el que Billy Elliot supuso su debut en el cine. A su lado, una veterana del cine británico como Julie Walters en la piel de la Sra. Wilkinson, una dura pero comprensiva profesora de danza.

Billy es un adolescente de 11 años perteneciente a una familia de mineros del norte de Inglaterra que vive en un barrio obrero junto a su padre (sólidamente interpretado por el actor Gary Lewis) y su hermano, los cuales trabajan en la mina y están en huelga. Ha perdido a su madre recientemente y es el principal encargado de cuidar de su abuela, enferma de alzheimer. Atraviesan pues por unos momentos complicados en sus vidas. Siguiendo la tradición familiar, y como gran parte de los niños de los niños del pueblo, entrena semanalmente aprendiendo boxeo en el gimnasio de la localidad, hasta que pronto comienza a ser seducido por las clases de danza que se imparten en el mismo lugar debido a la huelga.

No dejes de ser tú mismo, siempre te querré

El argumento de la película nos plantea como eje central de la trama, la lucha que Billy ha de encarar para superar todos los inconvenientes que encuentra la vocación que siente, despierta y anima en él la profesora Wilkinson. Y a través de su periplo, desde que maneja los guantes de boxeo hasta que le vemos al final con su traje de mallas alcanzando el éxito sobre un escenario en Londres, asistimos a una deconstrucción de los roles de género y de los prejuicios sociales erigidos en torno a ellos.
.
Desde el primer momento Billy se siente asaltado por la incomodidad que supone que a un chico le pueda gustar la danza, algo practicado en su localidad únicamente por las niñas. La poca hombría de tal actividad la pone de manifiesto su profesor de boxeo cuando le espeta, “esto es un combate de hombre a hombre, no una exhibición de danza”. A ello ha de añadir el temor a que su familia pueda saberlo, consciente él de cuál sería su reacción, que supone además haber abandonado las clases de boxeo a las que acude por deseo de su padre. Si a esto le añadimos que se encuentra en plena adolescencia, momento de gran intensidad emocional en el cual tiene lugar el desarrollo de la identidad, y en el que adopta su rol dentro de la sociedad, Billy titubea entre su incipiente vocación con la que experimenta una sensación real de libertad y las constrictivas sinergias de su entorno.

En su familia, ausente la madre, los únicos referentes que tiene son su hermano y su padre, dos hombres a quienes la vida ha endurecido, y que se encuentran en un momento de intensa lucha por su trabajo. Billy aprende boxeo con los mismos guantes que su abuelo le entregó primero a su padre, es su forma de aprender a manifestar su hombría. Este carácter hereditario parece marcar su destino. La rudeza y el rechazo de los varones al conocer la afición de Billy por la danza, contrasta con la actitud de la abuela, quien recuerda con ternura como ella también fue bailarina.
.
Julie Walters en el papel de su profesora de danza es el particular Dr. Higgins (My fair Lady, 1964) de esta historia, que juega un papel determinante, primero proporcionándole cierta comprensión y ocupando así el lugar de la madre recientemente desaparecida, pero sobretodo provocándole y suscitando en él la determinación de hacer realidad su aspiración. Frente a la imposición simplista de la tradición y el estereotipo que a su vez han heredado su padre y su hermano (bailar es de niñas y en el caso de un hombre de “mariquitas”) la Sra. Wilkinson introduce en juego la razón, mediante la cual ayuda a Billy a confiar en si mismo y superar los prejuicios sociales que ha interiorizado.

La madre aunque físicamente ausente, está presente a través de su recuerdo a lo largo de todo el metraje, en la escena del padre destrozando su piano para hacer leña ante la mirada abatida de Billy; en las visitas a su tumba en compañía de su abuela o en la escena en que la última carta que le dejó a Billy es leída a la par por éste y su profesora, la cual finaliza con ese legado, mensaje importantísmo en el contexto de la película, que es clara expresión del amor y aceptación de una madre hacia el fruto de sus entrañas “No dejes de ser tú mismo, siempre te querré”.
.
Michael (interpretado por Stuart Wells) es el amigo de su edad en quien Billy encuentra complicidad y apoyo desde el principio. Su respeto es mutuo, como se pone de manifiesto en esa escena tan intimista en la que Michael mete las manos de Billy por dentro de su jersey para calentárselas, y éste último le dice “que me guste el baile no significa que sea marica” (palabras que ejemplifican la superación de la contradicción que había sentido en un principio y que contravienen los estereotipos construidos por la sociedad). Y ante el repentino temor de Michael a que su secreto pueda ser descubierto, Billy le demuestra su amistad haciendo que le acompañe al gimnasio, dejándole ponerse el tutú y enseñándole pasos de danza, otro claro ejemplo de aceptación.

Su padre, cuya dureza parece estar en parte socavada tras la trágica pérdida de su mujer (le vemos comenzar a sollozar en la noche en que celebran la Navidad) ante la firme determinación de Billy terminará por comprender en lo más profundo a su hijo y apoyarle, protagonizando el momento más dramático de la película, cuando traspasa el cordón formado por los piquetes, se enfrenta a su hijo mayor y posteriormente vemos a ambos bajar en el ascensor a las profundidades de la mina habiendo abandonado la huelga.

La película trata pues a través de su guión múltiples aspectos referentes al sistema laboral (véase el último apartado), los prejuicios de la sociedad y la adolescencia. Triunfa el individuo (el joven Billy) quien con perseverancia vence la presión social de su entorno a la hora de realizarse, lo mismo que hará su amigo Michael, cuando en la escena final le vemos sentarse en la platea acompañado por su pareja y saludar al padre de Billy sin ocultar ya nada.

La danza como expresión y lenguaje cinematográfico

El hecho de que Stephen Daldry provenga del mundo del escenario, que haya sido responsable de numerosas producciones teatrales y conozca bien la danza, es sin duda un bagaje que le ayudó a crear escenas poseedoras de una gran expresividad. A ello hemos de sumar la música elegida para la película, obra en su parte instrumental de Stephen Warbeck (Shakespeare in Love, 1998) quien otorga a sus temas un aspecto clásico, al que se suma el tema del segundo acto de “El Lago de los Cisnes” de Tchaicovsky. Luego gran parte de las canciones, son de los 80, pertenecientes al grupo musical T-Rex, el cual se caracterizaba por su ambiguedad estética.
.
La película está salpicada de momentos de gran emotividad, pero sobretodo hay dos (a excepción de la apoteósica escena final) en los que sin necesidad de diálogo alguno, imágenes, música y danza se funden con fuerza en la transmisión de los sentimientos del personaje protagonista. El primero tiene lugar tras la discusión en la cocina de su casa entre su familia y la profesora. Al ritmo vibrante de la banda sonora (“Town Called Malice”, de The Jam) le vemos lleno de rabia bailar y zapatear entre los muros y las paredes cerradas de su hogar y su barrio, tira la puerta abajo y sale a la calle, baila sobre un primer muro en presencia de su amigo Michael y de su hermano Tony, sube una calle empinada con el mar al fondo y termina por detenerse ante un muro que no puede cruzar. Muro que representa esa oposición que se encuentra en su camino, fruto del tabú y la incomprensión, para poder realizar su propio destino.

El segundo de ellos cuando Billy es descubierto por su padre en el gimnasio la noche de Navidad. Al principio se detiene sorprendido pero a continuación responde bailando con arte y firmeza, demostrándole que eso es lo que él quiere y desea, que no se averguenza y que posee talento para ello. Su deseo es auténtico, la mirada honesta del actor Jaime Bell ayuda a reforzar este hecho y el padre comprende que lejos de imponerle su propio mundo ha de hacer todo lo posible para que Billy desarrolle el suyo propio. Sale del gimnasio sin detenerse un momento hasta llegar a la casa de la Sra. Wilkinson y le oímos preguntar “¿Cuánto puede costar?”.

De la escena final de la película, únicamente resaltar aquí ese salto con el que a semejanza del vuelo de un cisne Billy entra en el escenario.

Huelga minera bajo el gobierno Thatcher
.
La película ha de enmarcarse en ese cine social que arranca de nuevo en Inglaterra a finales de los años 80 de la mano del director Ken Loach, tras los sucesivos gobiernos de la primera ministra Margaret Thatcher. En plena era Reagan, la dama de hierro aplicó en su país una tenaz política ultraliberal que supuso unos enormes costes sociales, doblegando a la importante organización sindical obrera de Gran Bretaña y recortando las prestaciones de uno de los hasta entonces más consolidados estados del bienestar occidentales, provocando un gran número de paro, desempleo y amplios recortes en el campo de la educación.

Tras la senda abierta por la exitosa “Full Monty” (The Full Monty, 1997) en la que el tema pasó a tratarse de forma musical en forma de comedia con un grupo de trabajadores desempleados del metal intentando ganarse unos cuartos haciendo de bailarines, llegó Billy Elliot.
.
La película nos sitúa en 1984, en medio de la huelga general que la Unión Nacional de mineros mantuvo hasta 1985 en contra del cierre de diversas minas de carbón a lo largo del país. Los piquetes y las acciones de los mineros, fueron duramente reprimidas por las fuerzas policiales (como se ve en la película) y la huelga terminó ante la división de los propios trabajadores, parte de los cuales claudicó al no ver ninguna salida y la falta de ingresos en sus ya de por si precarias condiciones de sus hogares y familias (caso del padre de Billy al final de la película, cuando traspasa la barrera de piquetes porque ha de trabajar si quiere hacer realidad el futuro de su hijo). Así como Billy y Michael rompen las ataduras que les impiden ser ellos mismos en su adolescencia, el padre de Billy y su hermano pierden la lucha de la huelga (en concordancia con la historia real de los mineros) pero con su sacrificio abren paso a la esperanza a través del propio Billy Elliot.

--------------

A continuación puede verse la vibrante escena referida en el comentario, en que tras la discusión en su casa Billy comienza a bailar con furia hasta toparse con el muro. Otro día pondré el del gimnasio cuando es sorprendido por su padre.

Te invitamos a aportar tu opinión dejando un comentario

*Los redactores de Un Mundo de Cine informan de que esta página está bajo licencia de Creative Commons. La cita de partes de este artículo debe hacer constar tan solo: 1º) el nombre de su autor, 2º) la página www.unmundodecine.com y 3º) incluir un enlace al artículo original. La reproducción total requiere autorización.