Un amor por ocultar
(Un amour a taire. Francia, 2005)
-Autor: José Luis Urraca Casal*-
(Un amour a taire. Francia, 2005)
-Autor: José Luis Urraca Casal*-
Lección de historia y de amor en la Francia de Vichy
[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] En una semana en la que se ha cumplido el 70 aniversario de la firma del Armisticio que ponía fin a las hostilidades entre Francia y Alemania a los pocos meses de iniciada la Segunda Guerra Mundial y en el Día Internacional contra la Tortura, en Un Mundo de Cine optamos por rescatar Un amor por ocultar, del francés Christian Faure. Película ambientada en la Francia ocupada de los tiempos de Vichy, que permite rescatar del olvido el cruel destino que les deparó a los homosexuales el Tercer Reich y el régimen colaboracionista del país galo dentro de una buena, dura y a la vez bella historia de cine perfectamente ensamblada, donde quedan impresos aspectos como el amor y el oportunismo en tiempos adversos, con un enfoque lleno de matices alejado del simplismo que nos permitirá conocer mejor este oscuro período de la Historia.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]

El pasado 22 de junio, se cumplían 70 años de la firma del armisticio por el cual Francia quedaba bajo el orbe del Tercer Reich, un hecho luctuoso inflingido al honor francés buscado como salida por las autoridades galas a las pocas semanas de que la Wehrmacht arrollara literalmente a sus ejércitos. El principal resultado, un país dividido al norte y en la costa atlántica, bajo ocupación alemana, y una zona libre al sur del Loira con capital en Vichy, aunque su soberanía se extendiese a toda Francia.
La película Un amour a taire nos sitúa en París, 1942, año en el que el régimen de Vichy ha comenzado en el verano a realizar deportaciones de judíos a los campos de concentración alemanes. La primera imagen nos muestra a una joven judía, Sara (Louise Monot), huyendo de lo que se ha convertido en una trampa mortal para su familia, traicionada por quienes a cambio de dinero prometieron hacerles llegar a la costa para escapar a Inglaterra. Su refugio, la única persona que conoce en París, Jean (Jérémie Renier) un lejano amigo de infancia por el que conserva su amor y al que acude en busca de ayuda. Sin embargo lo que desconoce es que Jean es homosexual y mantiene una relación oculta con Philippe (Bruno Todeschini) miembro de la resistencia.
[Este artículo está protegido p
or derechos de autor. Ver detalles al final del mismo]El film dirigido por Christian Faure (Juste une question d’am our, 2000) realiza una notoria ambientación del período tanto en sus aspectos más puramente estéticos, como en lo referente al diverso comportamiento de los franceses a lo largo de los años de ocupación. Así los diferentes personajes, con la salvedad de alguna excepción como el perfecto villano inspector de policía Breton (Olivier Sladin), nos son presentados con múltiples aristas en la caracterización de sus respectivas personalidades y motivaciones, alejándose el film en este sentido de la simplista división en blanco y negro. La familia de Jean regenta la lavandería Lavandier, donde vemos a un padre que cree en los valores nacionales impulsados por la nueva Francia que encarna el venerable Mariscal Petain, y que no duda en colgar en el escaparate de su tienda el cartel de “No judíos” porque es lo único que puede hacerse “es esto o cerrar” . Mientras que Jacques (Nicolas Gob), el hermano de Jean, suministra las direcciones de los clientes hebreos que no recogen su ropa (sinónimo de que han sido enviados a campos de concentración) a un corrupto oficial de policía para saquear sus casas, y una de las dependientas aprovecha las circunstancias para vestir sus prendas.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Conmovedora pero sin sentimentalismo
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]

Mientras, la pareja formada por Jean y Philippe se arriesga dando cobijo a Sarah, a la que proveen de una nueva identidad convirtiéndola en Yvonne. En esa primera parte el film proporciona momentos de asueto y felicidad entre los protagonistas, destacando las escenas en las que salen a pasear libremente en bicicleta por el campo. También han de incluirse en este aspecto las reflexiones de Jean a Sarah sobre cómo fue asumiendo su condición de homosexual, y su amor por Philippe. Pero bajo el régimen de ocupación, la espada de Damocles pende sobre todos ellos por ser diferentes, y poco a poco se irán tejiendo los mimbres de la tragedia cuando su hermano Jacques sea liberado de la cárcel y quede prendado de Yvonne. Los celos frente a su hermano mayor, a quien su padre anuncia que dejará el negocio familiar, se ven además acrecentados cuando descubre que es homosexual, lo que acaba con su imagen de hijo perfecto, llevando a Jacques a cometer un pequeño e irresponsable ajuste de cuentas de repercusiones totalmente inesperadas.
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En la segunda parte del film, la cual atrapará sin duda al espectador ante la sucesión de acontecimientos, Un amour a taire nos muestra por un lado la dureza del destino de Jean y por otro el comportamiento de su familia durante su ausencia, tratado con una gran madurez fílmica exenta de sentimentalismo que tocará sin embargo las fibras más sensibles del espectador hasta la misma escena final que nos traslada al presente.
[Autor del artículo: José Luis Urrac
a Casal. Licenciado en Historia]Quien tenga la oportunidad de ver Un amor por ocultar, asistirá a un guión que entreteje múltiples aspectos de la condición humana, podrá hallar la historia conmovedora de las relaciones de aceptación y rechazo entre unos padres y sus hijos, las de dos hermanos unidos por el amor y separados por los celos, la de dos amantes que han de ocultar ante los demás lo que sienten el uno por el otro, y la de un amor platónico de infancia no correspondido.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
Pero donde destaca es tanto en la semblanza de esa Francia de Vichy, donde algunos se aprovechan de las circunstancias para enriquecerse colaborando con los nazis, y otros no dudan en desafiar esas mismas adversas vicisitudes. Y en el rescate de algo escasamente tratado por el cine y la historia, el destino que corrieron los homosexuales, aspecto eclipsado hasta hoy por el holocausto judío.
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La suerte de los homosexuales en la Europa del Tercer Reich
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]

En 1933 tras un período de libertad coincidente con la República de Weimar, con la llegada de los nazis al poder Alemania había comenzado a enviar a prisión a los homosexuales en función de la aplicación del artículo 175 de su código penal –artículo que ha dado título a la película documental Paragraph 175 (2000)- que castigaba los actos sexuales de carácter homosexual. Una vez iniciada la guerra esta práctica de limpieza racial de lo que se consideraba una epidemia, lo más bajo de la especie humana, fue extendida por los alemanes a los países ocupados. Eran enviados a campos de concentración, donde habían de portar un triángulo rosa, como el que vemos al ciudadano de Alsacia con el que compartirá cautiverio en la película el personaje de Jean.
[Autor: José Luis Urraca Casal para www.unmundodecine.com]
La colaboración de la Francia de Vichy con el régimen nazi en lo que se refiere a la deportación de judíos hacia los campos de concentración alemanes ha sido un tema silenciado durante décadas, calculándose en 74.000 el número de personas que corrieron esta suerte, de los que apenas sobrevivirían unos pocos miles. Su detención fue obra de la gendarmería francesa, y se unió a la de gitanos, gaullistas, comunistas, activistas de izquierda, republicanos españoles y homosexuales. Respecto a estos últimos existían en poder de la policía listas de ciudadanos homosexuales o sospechosos de serlo –cuando Jean está en comisaría aparece fichado en una de ellas-.
[Este artículo está protegido por derechos de autor. V
er detalles al final del mismo]Fueron deportados a campos de concentración donde les esperaban las peores condiciones y trato dispensados a los reclusos, llegando a ser su mortalidad el doble que la del resto. Flossenbürg (el campo que aparece en el film) era conocido sobretodo por la cantera de granito en la que se destinaba a los homosexuales a realizar trabajos forzados con el fin de reeducarlos. En otros como Dachau –el cual no se nos muestra sino el resultado de su paso por el mismo- se llevaron a cabo todo tipo de torturas y salvajes experimentos para reconducirlos. Se calcula que de unos 100.000 reclusos detenidos por homosexuales perecieron en los campos entre 5.000 y 15.000, aunque tampoco hay acuerdo en las cifras, ya que los nazis destruyeron gran parte de la documentación referente a los mismos.
[Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia]
Tras la finalización de la guerra, los presos homosexuales en Alemania siguieron cumpliendo sus condenas, pues el artículo 175 no sería abolido hasta 1969, y tampoco se les reconocería la condición de víctimas del nazismo. No sería hasta el reciente año 2000 cuando el gobierno alemán pidió disculpas por las torturas inflingidas a los deportados homosexuales y un año más tarde, el primer ministro francés, Lionel Jospin reconoció la persecución ejercida sobre ellos durante la Segunda Guerra Mundial. Demasiado tiempo de espera, como se nos recuerda en la emotiva escena final con que concluye Un amor por ocultar.
Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.unmundodecine.com
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A continuación puede verse un tráiler de Un amor por ocultar:
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1 comentarios:
yo vi esta pelicula y me encanto, la encontre por casualidad en el canal frances de cable, el unico que se ve por aca que creo que es tv5. En un principio me interesaba mas ver al actor Jeremie Renier(debo admitirlo u.u ), conocia algo de su anterior trabajo, pero luego ya casi me olvide de él mientras avanzaba la pelicula y es que como dije antes, me encanto, es mas esta dentro de mis favoritas. Es una lastima que mas gente, que no sea francesa o que le guste el Sr. Renier conosca de esta pelicula, no saben lo que se pierden a mi mama le encanta y a mi abuela tambien ellas no tienen cable pero si un dvd de la pelicula que debo decir es pirata, la unica forma de que conoscan de este filme.
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