[Este artículo está protegido por derechos de autor. Ver detalles al final del mismo] Medio siglo después de que John Fitzgerald Kennedy fuera elegido presidente de los Estados Unidos de América, con tan sólo 43 años de edad, una nueva serie retoma su vida junto con la de los principales miembros de su familia para contarnos la historia de una de las familias norteamericanas más conocidas e influyentes de la historia del último siglo. Precedida de una gran controversia por sus inexactitudes y por haber llevado demasiado lejos algunos de los aspectos que rodean la leyenda de los Kennedy, el Canal de televisión español Cosmopolitan emite los ocho episodios de la serie la noche de los domingos a las 22:00 horas. Prepárense a disfrutar de sus magníficas interpretaciones, a cargo de actores como Grez Kinnear, Barry Pepper, Katie Holmes o Tom Wilkinson. Nosotros desde Un Mundo de Cine, hemos querido hacer un pequeño repaso a la misma, en la línea de algunos de artículos recientes, los cuales también tuvieron el elemento político como parte fundamental de la trama.
La dinastía de los Kennedy por un lado está ligada como ninguna otra a la política de los Estados Unidos en el Siglo XX. El abuelo materno de los Kennedy, John F. Fitzgerald, fue alcalde de la ciudad de Boston. El padre, Joseph P. Kennedy, poseedor de una gran fortuna, llegó a ser embajador en Londres en los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial y tuvo aspiraciones a la Casablanca. Su hijo John alcanzaría la presidencia en las elecciones de 1960, y su hermano Robert le acompañaría como Fis
cal General, para años más tarde concurrir como candidato en las primarias demócratas de 1968. Y “Ted”, el menor de los hermanos, sería senador desde 1962 hasta sus últimos días en 2009. Por otro lado ha estado marcada por la tragedia, la hija mayor, Rosemary, sufriría una lobotomía que la incapacitaría de por vida. El primogénito y favorito de su padre, Joseph, moriría combatiendo en un bombardeo en Europa en 1944, también su hija Kathleen fallecería en 1948 en un accidente de aviación. John sería asesinado siendo presidente en 1963, y Robert en 1968 tras ganar las primarias de California. Y el propio hijo de John y Jackie, John F. Kennedy Jr moriría en 1999 en otro accidente de avión. Si le añadimos que se trataba de una familia adinerada de la alta sociedad, el glamour del poder que disfrutaron, potenciado por la sofisticación y elegancia que Jacqueline Bouvier llevó a la Casablanca como primera dama, o la teoría conspirativa sobre el asesinato de John, tenemos el cóctel perfecto para que hayan corrido ríos de tinta sobre los Kennedy, causando fascinación hasta nuestros días. La televisión y el cine no han sido ajenos han reflejado en un buen número de ocasiones sus vidas o episodios de las mismas. Y ahora nos llega esta nueva miniserie que en España se ha estrenado en el Canal Cosmopolitan.Lo mejor de la serie, su reparto
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Los Kennedy está producida por el estudio independiente canadiense Muse Entertainment Enterprises y tiene a Joel Surnow –cocreador de la serie 24- como productor ejecutivo. En la dirección se encuentra el canadiense Jon Cassar, productor de las siete primeras temporadas de la serie 24 y el guión es de Stephen Kronish, quien ya había trabajado con Surnow y Cassar en la serie 24.
Lo mejor de la serie Los Kennedy se encuentra sin duda en el goce que supone disfrutar de las interpretaciones de su reparto, en especial las de Greg Kinnear y Barry Pepper en el papel de los hermanos John y Robert. Kinnear, a quien ya vimos en el papel de John Fitzgerald Kennedy en la película “13 Días”, sobre la crisis de los misiles de Cuba, vuelve a realizar una composición extraordinaria del personaje, haciéndole perfectamente creíble a los ojos del público, gracias tanto a su gran parecido, como a sus movimientos y estudiadas poses. Esto cobra aún más realismo en la versión original en el caso de Barry Pepper como su hermano Robert, calcando la manera de hablar del que fuera fiscal general, no en vano le valió el premio Emmy al mejor actor principal de Miniserie el pasado año. Katie Holmes hace una correcta interpretación de Jacqueline Kennedy. Tom Wilkinson aporta un espectacular empaque al personaje del patriarca de la familia, Joseph Kennedy, como viene siendo habitual en él, pero imprimiéndole un cierto barniz “corleonesco”. Diana Hardcastle da vida a Rose, la madre de la familia, caracterizada con una gran frialdad y devota católica. Y Kristin Booth es Ethel Skakel, la mujer de Robert, el sexto personaje central de la trama.
La polémica serie que nadie quería emitir
La polémica ha acompañado a esta serie desde el mismo momento en que su guión fue conocido, incluso antes de que su reparto estuviese elegido. El History Channel, que en principio iba a ser el emisor de la serie, la rechazó finalmente, ya que según The Hollywood Reporter la cadena consideró que “Esta interpretación dramática no es apta para la marca History”. Jon Cassar, el director de la serie apuntó a la influencia de los Kennedy, lo mismo que su productor, Joel Surnow, quien responsabilizó a la presión ejercida sobre los dueños de History Channel, A&E Televisión Networks y la Compañía Walt Dis
ney. El asunto es que otros canales como Showtime, FX y Starz también rechazaron posteriormente la emisión, y al final una cadena canadiense independiente de pago, Reelzchannel, fue la que emitió la serie en abril de 2011.
Detrás de la decisión de History Channel estaba el asesoramiento de los historiadores Steven M. Gillon y Robert Dallek, ambos con libros y estudios sobre John Fitzgerald Kennedy en su haber. Tras ver el guión señalaron incoherencias en el mismo y aspectos que nunca sucedieron, como que Jackie abandonase al presidente en mitad de la crisis de los misiles de Cuba. Algunos aspectos fueron tomados en consideración, pero cuando revisaron los episodios ya editados, se sorprendieron de que algunas de esas cuestiones todavía estuviesen presentes. Paralelamente en Internet se desarrolló una campaña en contra de que la cadena emitiese la serie, dirigida por el director Robert Greenwald y que dio cobertura a la oposición de diversos historiadores en base al guión. Incluso uno de los principales asesores y más estrechos colaboradores del presidente John F. Kennedy como es Ted Sorensen hizo durante el último año de su vida campaña en contra de la serie, asegurando que se trataba de un asesinato del personaje por parte de la derecha estadounidense.
La historia de una trágica ambición
La serie da comienzo la noche del 8 de noviembre de 1960, ese día se han celebrado las elecciones presidenciales en Estados Unidos en las que John Fitzgerald Kennedy se ha enfrentado a Richard Nixon, todavía no se conocen los resultados, pero John ha ganado a su rival y se ha convertido en el 35 presidente de los Estados Unidos, a sus 43 años, el primero católico y el segundo más joven de la historia norteamericana. La trama a continuación a través de diversos flashbacks que estarán presentes a lo largo de la serie, nos muestra cómo se ha llegado a ese momento y cómo evolucionan los acontecimientos a partir del mismo. Y lo hace mostrando diferentes episodios de la vida de su familia, tanto públicos como privados donde tienen el protagonismo sus seres más cercanos, desde su mujer, Jackie y sus padres Joseph y Ethel, a sus hermanos Joseph, Robert o Rose. Curiosamente, la serie omite casi por completo al resto de sus hermanos, llamando especialmente la atención el caso de Edward "Ted", el más joven de los nueve hijos de los Kennedy. Finaliza, con el asesinato de Robert, candidato en las primarias del Partido Demócrata en el hotel Ambassador en junio de 1968.
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“La ambición no es un vicio que esté hecho para la gente pequeña”, esa es la frase de Michel de Montaigne que precede al primero de los 8 episodios de “Los Kennedy” y puede resumirnos bien la idea que impera a lo largo de la misma, ejemplificada en el caso de Joseph P. Kennedy, adinerado hombre de negocios y político pujante que llega a ambicionar la presidencia de los Estados Unidos que en esos momentos ocupa Franklin Delano Roosevelt. Truncado su sueño debido a su obstinada política de buenas relaciones con la Alemania nazi durante su tiempo como embajador en el Reino Unido, la serie muestra cómo vuelca sus expectativas en su hijo mayor, Joseph, y una vez muerto éste en combate durante la Segunda Guerra Mundial, pasa el testigo de su ambición a John.
La serie muestra aspectos de la vida de la familia generalmente haciendo hincapié en los menos favorecedores. Métodos poco ortodoxos por parte de su padre de sacar adelante los primeros pasos de John en política, una
excesiva inseguridad por parte de éste, así como una dependencia del sexo con mujeres fuera de su matrimonio, en este caso tanto por parte de padre como de hijo. Jackie Bouvier, con quien contrajo matrimonio en 1953, tampoco sale bien parada, cayendo en el tratamiento hormonal para hacer frente a una intensa agenda de compromisos diarios. Al espectador no se le pasará por alto que el enfoque que se le da a los Kennedy, es el de otra icónica familia cinematográfica, la de la saga “El Padrino” presidida aquí en lugar de por Vito Corleone, por la desaforada ambición de su patriarca, Joseph Kennedy, a quien se le ve acudir incluso a Sam Giancana, jefe de la mafia de Chicago, a través de Frank Sinatra, para lograr apoyos en Illinois durante las presidenciales de 1960. A la madre, Ethel, se la representa con un catolicismo exacerbado, y especialmente vengativa con la infidelidad de su marido, a quien se culpabiliza del internamiento de su hija Rose y de su lobotomía, y al que no dejamos de ver coqueteando con secretarias y asistentes incluso después de sufrir parálisis a causa de una embolia.
En resumidas cuentas, se centra más en los aspectos controvertidos de la vida familiar -algunos de ellos bastante inverosímiles, cuando no ridículos y folletinescos- que en los aspectos bien conocidos y los temas netamente políticos que tienen que ver con su vida pública, los cuales naturalmente, también pueblan el metraje de los ochos episodios de la serie. Así veremos a un presidente que tomaba hasta 8 medicamentos al día para combatir sus diversas afecciones, como su conocido problema de columna y la enfermedad de Addison, incluyendo tratamiento hormonal. Episodios como los de la invasión de Bahía de Cochinos; la crisis de los misiles de Cuba; su política de derechos civiles –concretada en los disturbios que acompañan a la entrada de James Meredith en la Universidad de Mississippi-; o la lucha contra el crimen organizado junto a su hermano Bob, nombrado fiscal general, y las tensiones entre éste y el director del FBI, Edgar Hoover. Sobre el asesinato del presidente en Dallas el 22 de noviembre de 1963, la serie sigue la versión oficial.
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La puesta en escena de esta serie grabada íntegramente en Toronto entre junio y septiembre de 2010 es notable dentro de una producción televisiva que ha supuesto 25 millones de dólares. Por los ocho episodios de Los Kennedy, aparte de los seis principales roles citados al principio, desfilan otros personajes históricos como el Secretario de Defensa Robert McNamara (Jonathan Whittaker); el director del FBI, J. Edgar Hoover (Enrico Colantini); la artista Marilyn Monroe (Charlotte Sullivan) y el vicepresidente Lyndon Johnson (Don Allison). Precisamente, es en presencia de Lyndon Johnson, cuando puede disfrutarse de alguna escena con auténtico sabor a política. Sin duda funcionará como serie de ficción entre el público, pues cuenta con elementos más que sobrados para ello, pero no pierdan la oportunidad de leerse algún buen libro sobre los Kennedy tras ver la serie, y no se queden únicamente con los elementos propios de la prensa rosa que sacuden la trama.
Autor: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria para www.unmundodecine.com
Otros enlaces recomendados en Un Mundo de Cine:
• Bobby (Emilio Estevez, 2006)
• Los Idus de Marzo (George Clooney, 2011)
· John Adams (Serie de la HBO, 2008)
A continuación puede verse el tráiler de Los Kennedy:























